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Seis referentes que impulsan la transformación del campo alicantino

La III edición de los Premios Sector Agroalimentario pone en valor el relevo generacional, la eficiencia hídrica, la innovación sostenible y una mayor presencia internacional del ámbito rural

La entrega de los galardones sirvió de escaparate de proyectos que han destacado, no solo por sus cifras, sino por su impacto real en el sector agrícola. | Rafa Arjones

La entrega de los galardones sirvió de escaparate de proyectos que han destacado, no solo por sus cifras, sino por su impacto real en el sector agrícola. | Rafa Arjones / Rafa Arjones

Mar Vives

Mar Vives

El sector agroalimentario alicantino ha vuelto a reivindicarse como uno de los grandes motores económicos de la provincia, apoyado en una combinación cada vez más visible de vocación exportadora, diversificación y una apuesta firme por la sostenibilidad y la digitalización. Ese pulso se ha sentido con fuerza en la tercera edición de los Premios Sector Agroalimentario, impulsados por INFORMACIÓN y Cajamar, que reunió en el Club INFORMACIÓN a representantes del campo, la industria y el ámbito académico para reconocer a quienes han empujado la transformación desde el territorio.

La entrega de galardones sirve de escaparate de proyectos que han destacado, no solo por sus cifras, sino por su impacto real: innovación aplicada a productos con raíces profundas, cooperativismo con vocación social, relevo generacional, ciencia orientada a resolver retos concretos y empresas que han llevado el nombre de Alicante a mercados internacionales. Las categorías —innovación, trayectoria, igualdad, sostenibilidad, internacionalización y emprendimiento emergente— reflejan el mapa de las prioridades del agroalimentario provincial.

El sector agroalimentario se ha consolidado en 2025 como un «motor económico fundamental en la provincia, caracterizado por una fuerte orientación exportadora y una notable resiliencia», expuso Toni Cabot, director de INFORMACIÓN, durante su discurso de apertura. Además hizo hincapié en uno de los retos que tiene por delante el sector, y es que «en España más del 40% de los titulares de explotaciones agrarias tienen más de 65 años», resaltando la importancia de que este sector «nunca jamás debe ser descuidado».

Para impulsar el sector agroalimentario y arrojar un poco más de luz, se crearon estos premios, «con la vocación de rendir homenaje a la agricultura», tal y como explicaba Miguel Vilaplana, redactor de INFORMACIÓN y miembro del jurado. Y aprovechó para subrayar la fortaleza de un sector que «está sabiendo progresar y abrirse paso en un entorno adverso repleto de dificultades, que van desde las adversas condiciones meteorológicas, fruto del cambio climático, a la falta de recursos hídricos o a las trabas que suponen las barreras arancelarias o a la competencia desleal de terceros países debido a que no se les exigen las mismas normas que sí que están vigentes aquí».

Un jurado de altura

Un jurado experto ha sido el encargado de seleccionar a los galardonados de esta edición en cada una de las categorías (Trayectoria, Internacionalización, Igualdad, Empresas Emergente, Innovación y Sostenibilidad), y ha estado formado por Juan Planells, director territorial de la Conselleria de Agricultura; José Vicente Andreu, presidente de ASAJA Alicante; Alberto Travé, presidente de La Unió en la provincia; José Luis Todolí, catedrático del departamento de Química Analítica, Nutrición y Bromatología de la Universidad de Alicante; Mari Luz García Pardo, subdirectora del Grado de Ingeniería Agroalimentaria y Agroambiental de la Escuela Politécnica Superior de Orihuela (EPSO) de la Universidad Miguel Hernández (UMH); Laura Vera Murcia, directora de Zona de Cajamar; y Miguel Vilaplana, redactor de INFORMACIÓN.

Laura Vera Murcia, directora de Zona de Cajamar.

Laura Vera Murcia, directora de Zona de Cajamar. / Rafa Arjones

Como patrocinador de estos premios, Cajamar deja patente que el sector agroalimentario «forma parte esencial del ADN» de la entidad. «Somos un grupo cooperativo y eso significa que creemos en el valor de sumar, de crecer juntos y de estar muy cerca, porque detrás de cada explotación, detrás de cada industria, siempre hay personas, familias, equipos y territorios que laten y avanzan gracias al trabajo de quienes nunca se rindieron», enfatizó Laura Vera Murcia, directora de Zona de Cajamar. La preocupación de la entidad por el campo, la tierra y la huerta se deja ver en su apuesta por la educación financiera y medioambiental, de forma que ponen a disposición de sus socios y clientes los centros experimentales de investigación «Cajamar Innova» y la plataforma «Tierra» donde buscan soluciones reales para un uso más eficiente del agua, reducir insumos, mejorar cultivos y aprovechar la digitalización.

Reconocimiento y visibilidad

El premio a la Trayectoria distingue a la Cooperativa Agrícola Católica de Cocentaina, una entidad con más de un siglo de historia. Su origen se remonta a 1916, con la constitución del Sindicato Católico de Obreros del Campo, germen de la cooperativa actual, que se formalizó como tal en 1944. Desde entonces ha mantenido como eje la producción y comercialización de aceite de oliva virgen extra, producto emblemático de la comarca. Con 650 socios en la actualidad, la cooperativa se ha adaptado a distintas etapas sin perder el foco en la mejora de la calidad y la diversificación de servicios. Además, impulsan el AOVE Forum Internacional Fira de Tots Sants, jornadas técnicas y un concurso internacional que vincula el aceite con la dieta mediterránea y la investigación universitaria. «Nuestra trayectoria es el resultado del trabajo colectivo, de la apuesta por la calidad, de la adaptación constante de los nuevos tiempos y sobre todo al compromiso con nuestra tierra y con nuestras raíces. Este premio nos anima a seguir avanzando, a continuar innovando en nuestros procesos, a defender el valor de nuestro producto y a reforzar nuestro compromiso con el sector agroalimentario», expresó Rafael Montava Molina, presidente de la Cooperativa.

La categoría de Internacionalización reconoce a Frutos Secos El Mañan, la mayor cooperativa de frutos secos de la Comunidad Valenciana. Desde 1987, la entidad ha logrado que la almendra alicantina llegara a Estados Unidos, Canadá, Asia, Oriente Medio y toda Europa. En una provincia que ha funcionado como gran centro de importación de almendra, la cooperativa ha representado el camino inverso: exportar producto local al mundo.

El presidente de la cooperativa, Alfredo Sogorb Pérez, puso el foco en la complejidad que lleva consigo el trabajo en el campo, y, en concreto, el sector de la almendra. Sin embargo, este premio es «un aliciente para seguir adelante».

El reconocimiento específico a la Igualdad es para María Tornero Patiño, joven ganadera que decidió hacerse cargo de la explotación de cabras heredada de su abuelo cuando el horizonte era el cierre. En un sector tradicionalmente masculinizado, su paso ha significado mucho más que continuidad familiar: ha simbolizado la incorporación real de la mujer joven al campo. Además, ha logrado conectar con nuevas generaciones a través de redes sociales en las que muestra el día a día de la ganadería, aportando visibilidad y normalizando el papel femenino en la actividad rural.

En la categoría de Emprendimiento Emergente, el premio es para Mediterranean Algae Technologies, una startup biotecnológica nacida en Alicante en 2021. Su trabajo se ha centrado en desarrollar soluciones sostenibles basadas en macroalgas mediterráneas, en colaboraciones con universidades y centros de investigación y el Sello Europeo de Excelencia como respaldo. Su línea ha explorado aplicaciones en alimentación, agricultura y economía circular, apostando por un recurso con gran potencial y bajo impacto ambiental. Recogieron el galardón Silvia Antón Sempere, cofundadora y directora de operaciones, y Yago Sierras Peral, co-fundador y CEO, quien expresó con gratitud su ilusión por este reconocimiento y agradeció a Cajamar el apoyo recibido en el marco de los proyectos de alta tecnología del agua en las palmerías de Almería, «donde estuvimos durante varios meses trabajando con su equipo técnico». «Operamos con soluciones para bioremediar el exceso de nutrientes, que en ocasiones nos sirven en las actividades agrícolas, y por otro lado estamos explorando la posibilidad de utilizar estas macroalgas como biostimulantes dentro de la industria para obtener activos y productos más resistentes al cambio climático», matiza Sierras.

El premio de Innovación recae en M de Alejandría, un proyecto que une tradición vitivinícola y tecnología para llevar el moscatel a un registro sorprendente. El vino nació en Finca La Alberca, en la Marina Alta, trabajando con una de las variedades más representativas de la provincia: el Moscatel de Alejandría. La clave ha estado en el proceso: las uvas se congelan antes del prensado, de modo que el agua del grano se solidifica primero, permitido obtener un mosto con mayor concentración de azúcares y aromas. La prensada, realizada antes de que el hielo se deshaga, ha dado como resultado un vino intenso, concentrado y con una expresión aromática especialmente marcada. Cristina Rodríguez Vicente, CEO de M de Alejandría, resalta que son «probablemente uno de los proyectos más pequeños de Alicante, pero mi padre empezó con esto y yo decidí seguirlo». Ahora la tercera generación ya se encuentra tomando contacto en este legado familiar con su hija, Cristina Tro Rodríguez, como responsable de Marketing. La variedad Moscatel de Alejandría es típica de Alicante y reconocida en el mundo entero por sus aromas y por su sabor. «Aquí tenemos un clima único, un terruño singular y la proximidad del mar que necesita Moscatel de Alejandría», matiza Cristina Rodríguez. La CEO quería mantener la tradición pero, a su vez, innovar: «Ahí vino el toque de locura, congelar uva». Por eso, para ella es tan importante este reconocimiento, «porque lo que hace prácticamente 12 años nos decían que era una locura, hoy se premia como innovación».

Por último, el galardón a la Sostenibilidad tuvo nombre propio: CIAGRO, el Instituto de Investigación e Innovación Agroalimentaria y Agroambiental ubicado en la Escuela Politécnica Superior de Orihuela de la UMH. Sus líneas de trabajo han abarcado desde la calidad y seguridad alimentaria hasta tecnologías para una producción primaria sostenible, biodiversidad, cambio climático y la gestión eficiente de suelo, agua y energía. El centro, situado entre los referentes nacionales en investigación agrícola, ha alineado su actividad con los Objetivos de Desarrollo Sostenible y con estrategias de bioeconomía y biodiversidad. «Desde la Universidad Miguel Hernández apoyamos el sector agroalimentario, a través de más de 120 contratos en los últimos 5 años con una captación de recursos de 3,5 millones de euros para transferir al sector», asegura Raúl Moral Herrero, director de Ciagro. En este contexto, la Universidad Miguel Hernández va a seguir apoyando al sector, «como ha hecho históricamente con la formación de la inmensa mayoría de los ingenieros agrónomos que trabajan en el sureste. Ciagro es un instituto joven pero que tiene mucha iniciativa para generar soluciones de proximidad destinadas a cooperativas y empresas agroalimentarias», pronunció Moral en el momento de recoger el galardón.

Apoyo desde las instituciones

Desde la Conselleria de Agricultura se apoya «de forma incondicional» a todo el sector agroalimentario. Así lo dejó patente Vicente Tejedo Tormo, secretario autonómico de Agricultura, Agua, Ganadería y Pesca y Director de la Agencia Valenciana de Fomento y Garantía Agraria, en su discurso de cierre a esta jornada. Con ello, puso en valor todos los productos que nacen de la tierra y que crecen en las ganaderías: «No hay nada más saludable y más natural que lo que producen agricultores, ganaderos y pescadores». Además, puso el foco en que «nadie respeta más el medio ambiente que los agricultores y ganaderos, porque es gente que vive allí, en el campo. Emitimos menos CO2 para comercializar nuestros productos. Es fundamental el trabajo que hacen todos ellos para darnos de comer y proteger el medio ambiente».

Vicente Tejedo Tormo, secretario autonómico

Vicente Tejedo Tormo, secretario autonómico / Rafa Arjones

El secretario autonómico define el escenario que se avecina como «una época complicada» debido a los acuerdos comerciales de la Unión Europea con el exterior, a lo que argumentaba que «no vamos a tener más remedio que ir a la excelencia, tenemos que conseguir que el mundo rural pueda vivir dignamente, y eso es obligación de todos, desde la administración hasta los ayuntamientos». Sin embargo, el sector agroalimentario de la Comunidad Valenciana facturó en 2025 algo más de 10.000 millones de euros, por lo que goza de una «buena salud», según confirmó Vicente Tejedo.

Los Premios Sector Agroalimentario dejan clara una idea compartida en el ambiente: el campo alicantino ha demostrado que tradición y futuro se dan la mano para progresar, impulsar la innovación, la sostenibilidad y el compromiso con el territorio.

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