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La mirada de un Premio Princesa de Asturias

Alejandro Portes: "La única esperanza es que el nivel de incapacidad y estupidez en las altas esferas del gobierno Trump lo lleve a su propia autodestrucción"

El prestigioso sociólogo, de origen cubano y nacionalidad estadounidense, acaba de pasar por Alicante y desde su residencia en Miami confronta el modelo migratorio español con el de Trump que ha puesto a Cuba en su punto de mira

El sociólogo Alejandro Portes, en una imagen de archivo, atiende a INFORMACIÓN a su regreso a Miami.

El sociólogo Alejandro Portes, en una imagen de archivo, atiende a INFORMACIÓN a su regreso a Miami. / Cedida por A.P.

Ana Jover

Ana Jover

-Acaba de pasar por la Universidad de Alicante tras varios años sin estar en España, ¿cómo ha encontrado el país?

-Normal. No ha habido grandes diferencias en términos de su actitud. Lo que ha cambiado mucho es Estados Unidos, que ha modificado todo el orden de una forma muy peligrosa, pero España ha resistido. Creo que la exposición del Gobierno de no participar en la guerra es la correcta y es la que enaltece al país.

-¿Y el respecto a la inmigración?

-El proceso de la inmigración a España continúa siendo un proceso relativamente no problemático. Ha ayudado al país a avanzar. No vi ninguna evidencia; quizás si habría que analizar las Canarias donde la llegada de las pateras hace esta situación más trágica; pero en el término de tierra firme, el proceso la recepción de los migrantes y su utilización en el mercado laboral español continúa como vi en años pasados.

Vox ya no tiene ni el 15 % del voto y no va a llegar a ser gobierno

-Su estudio “Spanish Legacy” terminó en 2017 y concluyó que vivimos un proceso de inclusión positivo, ¿baraja dar continuidad al trabajo?

-El trabajo empírico en Madrid y Barcelona concluyó entonces y se publicó el libro en 2021 bajo el título de “Los nuevos españoles”. Estuve explorando la posibilidad con algunos colegas de la Universidad de Alicante de replicar el estudio en el área de la provincia, pero nunca se materializó.

-Casi una década después, ¿siguen vigentes esas conclusiones positivas?

-Sí, la integración es positiva y ejemplar en España. Hay excepciones, pero contrariamente a la que se ve en otros países europeos donde la furia antinmigratoria y, en general, contra musulmanes, ha llevado a un fortalecimiento tremendo de la extrema derecha. Le hablo de países como Francia, Holanda y Suecia. A pesar de que Vox ha hecho todo lo posible por agitar las aguas y generar un sentimiento xenófobo entre los españoles. Ha habido algunos incidentes como el que ocurrió en Murcia, pero son aislados. Vox no tiene ni el 15 % del voto. No va a llegar a ser gobierno.

La situación en EEUU es semitrágica. Asistimos a un esfuerzo para crear un régimen autárquico y semifascista

-¿Considera entonces que la extrema derecha no tiene mayor peso?

-No. Creo que la prensa tiende a exagerar. Es lo mismo que ocurrió cuando comenzamos el estudio, hablando de las bandas latinas. Lo que encontramos durante 10 años de estudio en Madrid y Barcelona era que la mayoría de los hijos de inmigrantes, aun aquellos cuyos padres eran de origen modesto, se integraban bastante bien. Lógicamente había excepciones. El país tácitamente ha ido incorporando a los inmigrantes y a sus hijos. Cuando España ganó el Mundial hace un año, me permití mandarle una nota al Rey Felipe VI, a quien conocía de los Premios Princesa de Asturias, para decirle: "Usted ve, España ganó el mundial debido a la capacidad atlética de dos hijos de inmigrantes”.

Alejandro Portes, tras recoger el premio Princesa de Asturias en Oviedo en 2021.

Alejandro Portes, tras recoger el premio Princesa de Asturias en Oviedo en 2021. / MIKI LOPEZ /LNE

-¿Le preocupa que esa segunda generación acabe votando a la extrema derecha como ha ocurrido en Estados Unidos con la comunidad latina?

-No, para nada. Lo de que aquí también es una exageración de la prensa. El bloque fundamental que apoyó a Trump y que lo llevó a la presidencia fueron los blancos americanos sin educación universitaria, altamente frustrados por la desindustrialización del país y su estancamiento económico y por la llegada masiva antes, en el 2024, de buscadores de asilo a esta frontera sur proveniente fundamentalmente de Venezuela. Esa imagen de las caravanas que cruzaban México mató al Partido Demócrata.

-En su estudio situó a la familia, la ambición y la formación como claves para alcanzar un buen estatus en España. El problema de acceso a la vivienda, ¿puede ser un detonante de frustración?

-Claro, pero es un hecho que afecta a todos, hijos de inmigrantes y nativos. El desfasaje que existe entre los salarios y el coste de la vivienda no es privativo o exclusivo del colectivo de segunda generación. Pasa entre todos los jóvenes, sobre todo, los de origen modesto. Repito lo que dije en el 2021: lo que encontramos en Estados Unidos, como también entre los jóvenes de segunda generación en Norteamérica -también España-, es que el apoyo de los padres y la ambición hacia el futuro es, quizás, la receta más importante para ascender. La ambición funciona como un prerrequisito para ascender en la escala social. Lo puede comprobar en muchos estudios sociológicos y artículos científicos.

Portes fue presidente del jurado de los premios Princesa de Asturias en 2024.

Portes fue presidente del jurado de los premios Princesa de Asturias en 2024. / Eloy Alonso / Efe

-El aumento de la diferencia entre pobres y ricos, está haciendo desaparecer la clase media. ¿Cómo afecta a los flujos migratorios y, en concreto, hacia España esta brecha?

-Mientras la situación en los países latinoamericanos sea todavía peor, los inmigrantes siguen viniendo en búsqueda de ocupaciones. Los mercados laborales, tanto aquí como en España, se parecen cada vez más a un reloj de arena, es decir, las oportunidades existen o bien en la parte de arriba del reloj para aquellos que tienen el entrenamiento y los títulos necesarios para acceder a las mejores ocupaciones o, bien, en la parte de abajo para los que van a recoger cosechas, limpiar pisos, barrer y cuidar viejos. Usted misma lo puede comprobar en Alicante.

-¿Qué supone ese reloj?

-El problema es qué ocurre con los hijos. Obviamente, si los hijos no tienen oportunidad de avanzar y se quedan al mismo nivel que los padres, ahí sí hay un caldo de cultivo para un nivel de frustración creciente, pero eso no existe afortunadamente en el caso de España. El nivel de prejuicios contra los inmigrantes ha sido y es bastante bajo, sobre todo, en comparación con las segundas generaciones respecto a países como Francia y Holanda, donde los hijos de marroquíes y turcos, aunque hayan nacido en el país, no se identifican con él. No se llaman franceses, no se llaman holandeses, porque saben que la sociedad no los considera así y lo rechaza. No me puede decir que el Gobierno está frenando la inmigración. Continúan llegando, más o menos, calculo, de acuerdo con mis colegas españoles, que llegan como medio millón al año, fundamentalmente de América Latina y del norte de África y eso ha tenido consecuencias muy importantes. España ahora es el país líder en términos de crecimiento y la fuerza laboral inmigrante tiene mucho que ver.

EEUU ha cambiado todo el orden mundial de una forma muy peligrosa

Convulsión internacional

- ¿Cómo ha vivido las intervenciones de la policía migratoria ICE?

-La situación en Estados Unidos es semitrágica. Estamos asistiendo a un esfuerzo para crear un régimen autárquico y semifascista. La única esperanza es que el nivel de incapacidad y estupidez en las altas esferas del gobierno Trump lo lleve a su propia autodestrucción. De momento, las comunidades inmigrantes, sobre todo, las latinas, han estado sufriendo mucho el embate del ICE, que es una versión norteamericana de la Gestapo. Sin embargo, hay dos cuestiones que vale la pena anotar. Primero, acuérdese de lo que pasó en Minneapolis, donde la propia ciudadanía se puso en pie en contra de ICE en pleno invierno con temperatura bajo cero. Segundo, hay señales de que esta represión empieza a debilitarse. Por ejemplo, ya no está persiguiendo a los inmigrantes en los campos en el sur de Miami, porque son los que se encargan de toda la producción agrícola en el país. Por otra parte, está el hecho de saber que esta campaña completamente estúpida de dificultar la entrada de inmigrantes de alta calificación va directamente en contra de los intereses de las corporaciones punteras norteamericanas y, desde luego, beneficia claramente a China.

-Como estadounidense de origen cubano, ¿qué noticias le llegan ahora que Trump ha puesto su foco en la isla?

-La población cubano-americana acá va incluso a manifestarse este fin de semana para demandar al gobierno cubano que les permita regresen al país. Imagínese como está el tema, si bien, creo que todos los problemas de la isla se están dando porque hay un rejuego geopolítico muy importante.

Una regulación de migrantes en Alicante para salir del limbo: "Quiero trabajar sin miedo"

Una regulación de migrantes en Alicante para salir del limbo: "Quiero trabajar sin miedo" / Pilar Cortés

-¿Qué quiere decir?

-No creo que haya muchos cubanos acá que quieran invertir en Cuba, pero es indudable que Cuba ha dependido en gran medida de su diáspora con envíos masivos de remesas de dinero y especias. Comida, electrodomésticos automóviles … En Miami, existen empresas que exportan motocicletas. Las compran por Internet con tu tarjeta de crédito y no sé cómo, las llevan. El gobierno cubano tiene dos caras. Los empresarios que sirven de eslabón entre las familias que quedan sigue en marcha. No se ha frenado.

-Por último, los actuales conflictos (Irán o Gaza), ¿qué consecuencias tienen en la población?

-En este momento es difícil saber lo que va a pasar, pero creo que, en general, los conflictos militares llevan a flujos masivos de refugiados buscando la forma de sobrevivir. Pasó en el 2015, con los sirios y albanos hacia Europa occidental. Aquí hay una emigración iraní muy fuerte que se concentra en Los Ángeles y que ha tenido mucho éxito económico. Esa es la que apoya, por cierto, al hijo del Shah y sus esperanzas de volver al trono, que no creo que ocurra. Me sorprendería. No lo he estudiado en profundidad, pero hay vínculos subterráneos más mucho más fuertes entre la diáspora iraní y la población que queda en el país en forma paralela a lo que observo con el caso de Cuba.

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