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J'hayber, la marca que quiere calzar a todos los camareros de Europa

Tras un año de experiencia piloto, la firma ilicitana de zapatillas entra este año de pleno en el calzado de salud laboral dirigido a sectores como la hostelería o la rama sanitaria

Rafa Bernabeu muestra la nueva apuesta J´hayber en su nueva línea de zapatillas.

Áxel Álvarez

Ana Jover

Ana Jover

En 1996, J'hayber abrió una línea específica para el calzado de protección laboral. Bajo el concepto Works, la firma ilicitana de zapatillas entraba a explorar un segmento muy específico sometido a controles y homologaciones que todos visibilizamos en las tradicionales botas de punta reforzada que llevan los operarios. Diez años después, la compañía, que la familia Bernabeu creó en 1972 y que se hizo famosa con su modelo Olimpo, abre su producción y sus canales para competir en el nicho de laboral.

"Nuestra apuesta siempre ha sido el confort y la durabilidad", explica el CEO Rafael Bernabeu. El empresario representa a la tercera generación de su familia que se dedica al sector y la segunda que lleva adelante la marca y explica como, dentro de la diversificación del grupo, esta nueva apuesta tiene un recorrido natural.

J'hayber cuenta en Elche con una fábrica de suelas, pero también tiene en su negocio líneas de ropa deportiva, construcción de pistas de pádel y artículos relacionados. Todas ellas ocupan un porcentaje menor en el grupo (10-15 % del volumen del negocio); sin embargo, la línea Works ya ocupa el 35 %. Por otra parte, el conglomerado familiar está presente en agricultura, obra pública e hidráulica. Así que el aterrizaje en el campo laboral parecía de lo más lógico.

"Vimos que hay un hueco en un mercado que crece. La gente quiere ir cómoda cuando trabaja y más cuando está muchas horas de pie. Me refiero tanto a camareros como al sector sanitario o servicios en general, se necesita un confort que dure un poquito de tiempo. Hay marcas que se introducen sin tener esas homologaciones y nosotros creemos que podíamos aportar nuestra experiencia, tecnología y conocimiento", explica el responsable de la firma. Traducido en producto, es la zapatilla Pro Milano que se llevó a la feria italiana hace unas semanas como novedad de la marca.

Bernabéu en una de las salas de muestras en la sede de la empresa en Elche.

Bernabeu en una de las salas de muestras en la sede de la empresa en Elche. / AXEL ALVAREZ

Como otras muchas, la firma ha pasado de la explosión del uso de zapatillas en 2022 tras la pandemia, cuando llego la fiebre de la práctica deportiva, a la contención del consumo en esta área en favor del ocio. Así la empresa has pasado de los cerca de 17 millones a los 13,7 millones de euros de 2022 a 2024, pero este 2025 lo cerró con un crecimiento en las exportaciones que ya aportan unos ingresos del 20 %.

Materiales y canales

La compañía entra a competir con grandes marcas como Skechers que destinan fuertes presupuestos a la publicidad y los canales online. No obstante, la experiencia en el ámbito deportivo no distrae del objetivo final: apuntar a un nicho concreto de precio medio que busca amortizar más un gasto que no cubren las empresas. En este punto, hay dos claves: la fabricación y el material. Bernabéu explica que la marca mantiene una pequeña unidad de producción en Elche; el resto es una mezcla entre producto fabricado en Asia y materiales innovadores, estudiados e investigados en el plano local.

Para los expertos o, sencillamente, los que sufran de los pies, conocen la EVA (Etileno Vinil Acetato), un tipo de material espumado que se emplea en la fabricación de suelas y ligero. Frente a una duración de dos o tres meses, J'Hayber ha introducido el poliuretano, una versión de igual o similar peso; pero de mayor durabilidad. Así que las suelas entran como un elemento diferenciador en un momento en el que el usuario espera mucho de una compra.

Dentro de la estrategia, la nueva línea se incluirá en los canales de Works, aunque su destino final sea diferente. El calzado de seguridad se dirige a puntos de ventas especializados y ahora ese foco se abre, aunque sin cambiar la filosofía de la empresa, lo que les lleva de nuevo a las tiendas deportivas especializadas, mientras que en el canal de calzado mantiene presencia en zapaterías tradicionales. En el caso de esta propuesta, el canal se amplía a cadenas, ferreterías, tiendas de suministros industriales y distribuidores de equipamiento profesional, además de sectores como hostelería y empresas que utilizan vestuario laboral.

Geográficamente, la marca tiene una presencia muy fuerte en ciudades medianas y pequeñas, a través de comercio de proximidad. En 2025, J’hayber cuenta con alrededor de 4.000 clientes, lo que proporciona una gran diversificación y estabilidad en su base comercial.

De cara a este ejercicio, Bernabeu no duda: "El objetivo siempre es crecer El mercado nacional sigue reflejando un consumo bastante contenido y el crecimiento nos tiene que venir por los mercados exteriores. Nosotros somos capaces de exportar a cualquier país del mundo, pero tenemos el foco puesto en Europa", pero el empresario asegura que la vista está puesta en Inglaterra y en mercados como el polaco y el alemán.

Con presencia en 20 países, el sector convive con la incertidumbre derivada de la geopolítica. De hecho, el CEO de J'hayber asegura que la adaptación y el equilibrio es la única receta. "A veces te dices que diversificar mucho no es bueno, porque te diluyes y estar un solo sector, pues tiene sus riesgos, porque si este sector se sufre. Así que entiendo que la diversificación es una opción, pero no es una solución".

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