Menos teletrabajo y más trabajo dominical: así han cambiado las condiciones laborales en la Comunidad Valenciana en el último año
La posibilidad de realizar las tareas desde casa se ha convertido en uno de los elementos claves de la negociación colectiva

Así es como ahorran las personas que pueden optar a la modalidad de teletrabajo / Eva Abril
Las previsiones que auguraban a la práctica desaparición de las zonas de oficinas en los centros de las grandes ciudades y la adopción masiva del teletrabajo siguen lejos de cumplirse. Es más, en el último año incluso se ha reducido considerablemente el número de profesionales que realiza sus tareas desde casa, aunque sea de manera ocasional, en lo que parece un proceso de ajuste de este fenómeno.
De acuerdo con los últimos datos sobre condiciones laborales de la Encuesta de Población Activa, el año pasado teletrabajaron en la Comunidad Valenciana el 14,2 % de los ocupados, lo que representa casi dos puntos menos que el año anterior. En términos absolutos, esto significa que más de 30.000 valencianos han dejado de tener esta posibilidad.
En el caso de los que realizan más de la mitad de su jornada semanal desde casa, la cifra ha caído de 191.700 a 174.500 trabajadores, mientras que aquellos que solo lo hacen ocasionalmente ha descendido de 183.300 a 169.900.
El estudio no indica los motivos, de este descenso, que pueden ir desde el hecho de que los sectores que concentran el crecimiento de la ocupación requieran obligatoriamente de presencialidad, como es la hostelería, hasta las mayores reticencias por parte de los empresarios, que recelan de este sistema por la mayor complejidad para controlar la jornada efectiva de sus empleados.

Trabajadores de Solvia protestan en Alicante para reclamar que se mantenga el teletrabajo / Pilar Cortés
De hecho, esto ha provocado que el teletrabajo se haya convertido en uno de los puntos calientes en la negociación colectiva, en la que los sindicatos tratan de blindar este derecho, que consideran imprescindible para la conciliación. Así, esta semana se ha producido en Alicante una situación inédita: la huelga de los trabajadores de Solvia por la decisión de la empresa de suprimir esta posibilidad, la primera conocida en la provincia -y casi que en España- por este motivo.
Ajuste
"No se trata de un rechazo al teletrabajo, sino de un proceso de ajuste tras su implantación generalizada en los últimos años. Las empresas están redefiniendo sus modelos de trabajo para equilibrar la creciente demanda de flexibilidad por parte de los profesionales, hasta el punto de que uno de cada dos renunciaría a su empleo si no la tuviera. Este cambio implica nuevas necesidades organizativas, como la coordinación, la cultura corporativa o la eficiencia operativa", señala el directos de Randstad Research, Valentín Bote.
De igual manera, el presidente de la patronal CEV Alicante, César Quintanilla, destaca que el teletrabajo "se utiliza como herramienta para mejorar el clima laboral, la retención del talento y el compromiso de los trabajadores", pero insiste en que no todas las actividades pueden realizarse en remoto, y pone el ejemplo del envasado de fruta.
Eso sí, deja claras sus reticencias hacia la ley estatal que regula la materia. "Es un claro ejemplo de ley intervencionista que debería dejar mucho más margen a la negociación colectiva y al acuerdo de empresa para adaptar el teletrabajo a las realidades tan distintas de sectores y tipologías de empresas", asegura el portavoz de los empresarios.
Una apreciación que difiere del experto de Randstad, que cree que "establece un marco regulatorio claro y aporta seguridad jurídica tanto a empresas, como trabajadores". Aunque, eso sí, considera que su impacto en la adopción o no de esta fórmula laboral es limitada ya que, al igual que Quintanilla, considera que depende más del tipo de actividad o la organización del trabajo de las empresas.

Un hombre haciendo teletrabajo / INFORMACIÓN
Eso sí, sobre los posibles efectos del trabajo a distancia sobre la productividad, Valentín Bote señala que el Employer Brand Research de 2025 señalaba que el 72 % de los jefes considera que sus equipos mantienen su nivel de rendimiento.
Desde el punto de vista sindical, la secretaria general de UGT en l'Alacantí y la Marina, Yolanda Díaz, recalca que el teletrabajo ya es un "derecho conquistado a través de la negociación colectiva" e insiste en sus múltiples beneficios: desde la reducción de las emisiones contaminantes, por los menores desplazamientos, hasta la mejora de la conciliación laboral. Una posibilidad que está favoreciendo especialmente a las mujeres, al facilitar que continúen con su carrera, aunque deban hacer frente a las responsabilidades familiares, algo que, por desgracia, siguen cargando mayoritariamente sobre sus hombros.
Trabajo dominical
Frente al descenso del teletrabajo, otro dato que sorprende de la EPA es el aumento del porcentaje de alicantinos, castellonenses y valencianos que durante el año pasado tuvieron que trabajar en domingo. Fueron el 18,7 % del total, un punto más que en 2024, lo que representa más de 454.000 personas. Además, quienes lo hacen, trabajan mayoritariamente todos los domingos del mes.
Una evolución que tiene mucho que ver con el incremento de la ocupación en la hostelería y otros negocios relacionados con el ocio, al calor del auge del turismo.
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