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Alerta en los campos de cultivo: Asaja denuncia la dejadez del Consell frente a los daños causados por la fauna salvaje

La organización critica que los productores tengan que asumir las pérdidas por la ineficaz normativa autonómica

Una agricultora muestra los destrozos ocasionados por los ciervos en un manzano de la Sarga.

Una agricultora muestra los destrozos ocasionados por los ciervos en un manzano de la Sarga. / JUANI RUZ

Miguel Vilaplana

Miguel Vilaplana

“El Consell debe cambiar la normativa vigente y actuar de oficio ante el problema”. Así de contundentes se muestran en Asaja Alicante, organización que denuncia el grave impacto que está provocando la fauna silvestre en los cultivos de la provincia, una problemática que genera importantes pérdidas económicas que recaen en el productor y ponen en riesgo la viabilidad de muchas explotaciones agrarias.

Asaja destaca que el aumento descontrolado de especies como el conejo, el jabalí, el arruí o el muflón, unido a la falta de medidas eficaces por parte de la administración autonómica, está causando daños directos en cultivos como la destrucción de siembras, el consumo de frutos o el arranque de plantas, a lo que hay que añadir otros indirectos en infraestructuras agrarias, como destrucción de sistemas de riego, vallados o caminos rurales.

Ciervos circulando por una zona de cultivos en la Sarga.

Ciervos circulando por una zona de cultivos en la Sarga. / INFORMACION

En este sentido, la organización advierte de que el actual marco normativo no es ágil ni eficaz. Se basa, explica, en que los agricultores avisan a los cazadores de cada coto para poder hacer frente a la plaga de fauna salvaje, impidiendo actuar con rapidez ante situaciones de sobrepoblación. Los procedimientos, añade, son lentos y restrictivos, favoreciendo que determinadas especies alcancen altos niveles de plaga

Asimismo, insiste en que el control de la fauna no puede limitarse únicamente a los espacios cinegéticos, ya que en los últimos años se ha constatado una presencia creciente de estos animales en zonas no acotadas, explotaciones agrícolas abiertas, áreas periurbanas e incluso dentro de núcleos urbanos. 

Pérdidas sin respuesta

Los agricultores describen una situación cada vez más insostenible. Pepe Reus, vicepresidente de Asaja Alicante y productor de uva de vinificación, señala que los daños por conejos, y ahora también por arruís, son constantes: “Hace dos años tuvimos pérdidas totales en algunas parcelas. Los animales entran cuando empieza a brotar la viña y si no actuamos a tiempo, con medios que parten de nuestros bolsillos, lo perdemos todo”.

Ante la falta de soluciones, los propios agricultores deben asumir el control: “Hemos llegado a capturar más de dos mil conejos con trampas para soltarlos en la montaña. Todo esto supone más trabajo y más costes para nosotros”, afirma Reus.

Daños en una explotación de granados en el Camp d'Elx.

Daños en una explotación de granados en el Camp d'Elx. / INFORMACION

Asaja Alicante critica el abandono institucional que sufre el sector, señalando que muchos agricultores han perdido la totalidad de sus cosechas sin recibir compensaciones económicas. Asimismo, la organización destaca la inseguridad jurídica de los cazadores, quienes evitan actuar en determinadas zonas por temor a sanciones debido a la proximidad de núcleos urbanos.

Una cosecha de cereal truncada

En explotaciones de cereal, como las de Ricardo Ferri en la comarca de l’Alcoià, la situación se ha agravado con la presencia de muflones: “Tenemos entre 40 y 60 muflones comiendo día y noche en el campo. Llevamos mínimo seis años con este problema y cada vez va a más”.

El socio de Asaja critica la falta de actuación administrativa. “Se ofrece a los cazadores como solución, pero no hay permisos suficientes. Al final todos se escudan unos en otros, pero quien paga es el agricultor”, lamenta.

Nuevas amenazas

A esta problemática se suman nuevas especies que están comenzando a generar daños relevantes. En el Camp d’Elx, los agricultores empiezan a tener problemas con las cotorras, al igual que se está incrementando la presión de aves sobre cultivos como es el caso de la paloma torcaz, que está castigando cada vez más las crucíferas (brócoli, coliflor).

Destrozos en una explotación de uva de vinificación.

Destrozos en una explotación de uva de vinificación. / INFORMACION

Además, en la zona se observan daños en nuevas plantaciones y sistemas de riego provocados por conejos, así como la presencia de jabalíes en el sur del municipio, que afectan a granados y almendros jóvenes. Ante esta situación, Asaja reclama medidas concretas: indemnizaciones por daños tanto en cosecha como en arbolado, así como actuaciones preventivas eficaces.

Soluciones reales

Con too ello, el secretario técnico de la asociación agraria, Ramón Espinosa, reclama “un giro urgente de la normativa cinegética para evitar situaciones de plaga y sobrepoblación”. Las limitaciones normativas, burocracia y disminución de cazadores, añade, están generando pérdidas económicas en las explotaciones agrarias. “Resulta imprescindible que la administración adopte un papel más activo, principal y protagonista en la gestión del problema”, concluye.

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