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A los conejos se les pasa el arroz en Alicante

El número de explotaciones cae a la mitad en apenas diez años al reducirse su uso en platos tradicionales como la paella, aunque el sector impulsa campañas para revertir la situación

La Asociación Española de Cunicultura cumple 50 años

La Asociación Española de Cunicultura cumple 50 años / Pilar Cortés

Miguel Vilaplana

Miguel Vilaplana

El arroz, tanto la típica paella como otras variantes, han tenido entre sus ingredientes de forma tradicional a la carne de conejo. Pero su uso ha ido reduciéndose con el paso del tiempo, y eso ha tenido una incidencia directa sobre las granjas de cría de este animal, que en los últimos diez años se han reducido prácticamente a la mitad tanto en el conjunto de la Comunidad Valenciana como en la provincia de Alicante en particular. En este último territorio apenas quedan una veintena, en un contexto en el que el sector está impulsando campañas promocionales para incentivar de nuevo el consumo, tanto en arroces como en otras elaboraciones, apoyándose para ello en las excelentes propiedades de la carne, sin grasas, baja en colesterol y con muchas proteínas. Todo ello, además, cuando se cumple el 50 aniversario de la Asociación Española de Cunicultura (Asescu), presidida por Mari Luz García Pardo, subdirectora del Grado de Ingeniería Agroalimentaria y Agroambiental de la Escuela Politécnica Superior de Orihuela (EPSO), perteneciente a la Universidad Miguel Hernández (UMH).

Precisamente es Mari Luz García la que expone la situación actual del sector cunícola, destacando que en la Comunidad quedan solo 90 granjas, mientras que en la provincia de Alicante rondan las 20, todas ellas dispersadas por la Vega Baja y la zona del interior. ¿El motivo de este declive?. La profesora se refiere, por un lado, a la falta de relevo generacional, lacra que afecta a la ganadería en general, pero, sobre todo, a la bajada de consumo, señalando que «el conejo siempre ha estado ligado a la cocina tradicional, como la paella o el conejo al ajillo, por poner algunos ejemplos, pero su uso a ido a menos y no se ha extendido a otros platos», lamenta. Todo en una tendencia, añade, que ha llegado a tal punto que «se podría decir que, a base de cierres de granjas, finalmente se ha alcanzado un equilibrio entre la demanda y la oferta».

Amparo Cayuelas, propietaria de una granja en Orihuela, muestra una coneja criadora.

Amparo Cayuelas, propietaria de una granja en Orihuela, muestra una coneja criadora. / PILAR CORTES

Con todo, el sector no piensa resignarse, de ahí que Intercun, la interprofesional del sector cunícola, esté lanzando campañas para incentivar el consumo. García explica que «se está intentado publicitar la carne de conejo a través de influencers mayores que intentan difundir las antiguas recetas entre los jóvenes, y también con propuestas novedosas, como los bocadillos». Asimismo, explica, se está promocionando el consumo en colegios, residencias de mayores y hospitales, al tiempo que se ha hecho una labor de cambio de formato en los supermercados, de manera que en lugar de presentar a los consumidores el conejo entero, como era habitual, ahora se presenta troceado o en forma de hamburguesas.

Y todo en base a las excelentes propiedades de este tipo de carne que, apunta la profesora, «es hipocalórica, dado que tiene muy poca grasa y colesterol. Además, cuenta con muchas proteínas, lo cual es algo muy apreciado por los deportistas».

Elaboración de una paella, plato en el que el conejo ha ido perdiendo protagonismo.

Elaboración de una paella, plato en el que el conejo ha ido perdiendo protagonismo. / KMY ROS

Entre las pocas granjas que quedan en la provincia de Alicante se encuentra la regentada en Orihuela por el matrimonio formado por Ángel Pérez y Amparo Cayuelas, quienes también tienen otra en el municipio murciano de Fortuna, la primera con 300 conejas criadoras y la segunda con 850. Cayuelas coincide en que «ha bajado notablemente el consumo, a lo que se le suma el hecho de que en este tipo de explotaciones «no hay horarios, y ahora la gente joven quiere tener una vida más cómoda». También hace referencia al hecho de que el conejo es un animal muy sensible a los virus, «por lo que hay que extremar el cuidado», enfatiza.

Un factor este que contribuyó hace 50 años a la creación de Asescu, presidida por Mari Luz García. Una asociación que aglutina a ganaderos, veterinarios e investigadores, lo que evidencia, apunta la profesora, que «es un sector muy preocupado por el cuidado y el bienestar de sus animales».

Vista general de la granja de conejos de Orihuela.

Vista general de la granja de conejos de Orihuela. / PILAR CORTES

En la Comunidad se cuenta con referentes en el mundo de la investigación cunícola, empezando por la Universidad Politécnica de Valencia (UPV), la Universidad Católica y el CEU San Pablo en la provincia de Valencia; el Centro de Investigación y Tecnología Animal (CITA) en Castellón; y la Escuela Politécnica Superior de la UMH en la provincia de Alicante.

Mejora genética

En este último caso, García destaca que llevan a cabo estudios para la mejora genética y de la resiliencia de los conejos para que sean más resistentes ante virus y enfermedades, a lo que hay que añadir otros dirigidos a la disminución del estrés y la adaptación a las cada vez más elevadas temperaturas que genera el cambio climático.

La profesora señala que, si bien estos animales son sensibles a los virus, también ofrecen otras ventajas a los ganaderos, como es la elevada productividad. «Las conejas -indica- pueden tener un parto cada 50 días, con una media, además, de diez gazapos. Así que ofrecen rentabilidad y se puede vivir de esto».

Asimismo, subraya, es un animal, por su tamaño, de fácil manejo, de ahí, remarca Mari Luz García, que «trabajen en estas granjas muchas mujeres, habitualmente en zonas rurales, por lo que al final se trata de un sector que contribuye a fijar población y a fomentar el empleo femenino», concluye.

Actos por el 50 aniversario de la Asociación Española de Cunicultura

La Asociación Española de Cunicultura (Asescu) está celebrando su 50 aniversario, y con tal motivo está preparando actividades para conmemorarlo. Su presidenta, Mari Luz García Pardo, subdirectora del Grado de Ingeniería Agroalimentaria y Agroambiental de la Escuela Politécnica Superior de Orihuela (EPSO), explica que los próximos 3 y 4 de junio tendrá lugar un simposium en Valencia, en lo que supondrá una especie de reconocimiento a los prestigiosos centros de investigación existentes a lo largo y ancho de la Comunidad Valenciana.

A ello hay que añadir la actividad habitual de la asociación, que edita una revista especializada de forma anual, al tiempo que organiza cursos dirigidos a ganaderos, técnicos y veterinarios.

Mari Luz García lleva dos años como presidenta de esta organización, por lo que le quedan otros dos en un mandato de cuatro. E insiste a la hora de remarcar que el cunícola es un sector rentable que, en cualquier caso, precisa de que el consumo de carne se reactive. Para ello, señala, resulta imprescindible atraer al público joven, bien rescatando recetas tradicionales, o a través de nuevos platos que les puedan resultar atractivos para incorporarlos a su dieta.

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