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De empleados con falsas parálisis a encargados que roban bloques de mármol: así son los fraudes que investigan los detectives privados en Alicante

Aunque las bajas ya suponen la mayoría de los encargos, los investigadores también reciben cada vez más casos de engaños entre socios o de competencia desleal

Los detectives privados ponen coto a las bajaciones y los delitos empresariales

Los detectives privados ponen coto a las bajaciones y los delitos empresariales / Pilar Cortés

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David Navarro

David Navarro

La cruzada de las empresas contra el absentismo laboral y las bajas fraudulentas ha propiciado una auténtica edad de oro para los despachos de detectives privados, que han visto crecer su cifra de negocio de forma casi exponencial. Sin embargo, estos casos no son los únicos que las compañías alicantinas encargan a estos profesionales, también son cada vez más frecuentes las investigaciones por las desapariciones de material, cuentas que no cuadran, venta de información a la competencia o por robo de patentes o falsificaciones.

Así se ha puesto de manifiesto durante la jornada que el lobby de detectives privados La Sociedad Clave ha organizado este viernes en el Real Liceo Casino de Alicante, en el que han participado todo tipo de especialistas en este ámbito, desde magistrados de lo Social a responsables de Recursos Humanos. Un foro que ha servido para reivindicar el trabajo de estos profesionales, cuyo trabajo pesa cada vez más en las resoluciones que emiten los juzgados españoles, tal y como también se ha apuntado durante la jornada.

"La investigación de las 'bajaciones' es un nicho (de negocio) muy importante", ha reconocido el presidente de este lobby, Julio Gutiez, que, no obstante, ha recordado el resto de servicios que ofrecen los detectives, incluyendo, por ejemplo, "infiltraciones" en empresas para conocer "qué está pasando realmente en su interior".

Es más, el decano del Colegio de detectives privados de la Comunidad Valenciana, Emilio José Rodríguez, ha animado a los presentes a aprovechar este tirón de las bajas para ofrecer otro tipo servicios, a modo de ventas cruzadas como hacen, por ejemplo, los bancos con sus clientes.

Falsificaciones ocultas

Los distintos especialistas participantes en las dos mesas redondas que se han celebrado han expuesto los casos más llamativos a los que han tenido que enfrentarse. En la primera de ellas, moderada por Elena Miralles y José Manuel Sánchez, la responsable del área de Litigios de Padima, María Sanchiz, ha puesto de relieve el papel que juegan los detectives para localizar el origen de las falsificaciones que se encuentran en el mercado.

Así, Sanchiz ha recordado un caso especialmente complejo, en el que una conocida marca de prendas deportivas tenía que demostrar que le habían copiado un modelo de zapatillas. "La particularidad era que el producto falsificado no incorporaba, a priori, la marca protegida, hasta que, gracias a la labor de los investigadores, se descubrió que ésta aparecía al retirar una pieza sobrepuesta", ha explicado.

En otros casos, el problema está con los empleados de confianza. Como el encargado de una empresa de mármol que marcaba como defectuosos bloques de piedra de alta calidad, que siempre se llevaba la misma empresa de transporte, según ha relatado el abogado Álvaro Fernández Fuentes. Algo similar ocurrió en una empresa de cría de animales, que mostraba una mortandad "que solo podía justificarse por una gran catástrofe". Las fotos y las imágenes que proporcionó el detective sirvieron de base para la posterior investigación que realizaron las fuerzas de seguridad.

El socio traidor

Fernández Fuentes también ha referido el caso de una empresa de telecomunicaciones en la que había un conflicto entre los socios, hasta que uno de ellos pudo demostrar que el otro se reunía con la competencia para pasarle información.

En el caso de accidentes laborales, el socio fundador de Fernández Gracia Abogados ha recordado la situación que se vivió en una firma del sector eléctrico. El trabajador afectado por un siniestro reclamaba una importante indemnización por las secuelas que, en teoría, había sufrido y que le impedían cargar peso o mover los dedos de la mano. Fue hasta que los detectives le gravaron volviendo a casa cargado con las bolsas de la compra y escribiendo mensajes en el móvil a toda velocidad con los dedos que se suponía que no podía mover.

Claro está, que no siempre este tipo de fraudes resultan sencillos de probar, tal y como han señalado el abogado Fernando Candela y el actual decano del Colegio de Abogados de Alicante, Ignacio Gally. Sobre todo, por la colisión que muchas veces se produce entre los hechos investigados y la protección de los derechos fundamentales, lo que ha provocado que muchos casos hayan acabado en absolución.

El fiscal Martín López Nieto ha puesto como ejemplo lo ocurrido en la vecina Murcia, donde una mujer veía cómo le rompían el retrovisor con frecuencia. Contrató a un detective y descubrió que era un vecino que le tenía tirria, pero la Audiencia Provincial no aceptó las pruebas al señalar que la Ley de Seguridad Privada señala que la investigación de un delito doloso recaiga en manos de un detective privado.

Lista Falciani

Sin embargo, López Nieto ha apuntado que los propios tribunales empiezan a aceptar con mayor facilidad las pruebas facilitadas por los investigadores privados desde que el Tribunal Supremo decidió admitir como prueba la denominada Lista Falciani, que contenía los datos de miles de defraudadores con cuentas en Suiza, lo que facilitó la incorporación de pruebas que no habían obtenido las fuerzas de seguridad.

Detectives al servicio de la empresa

M. A. Rives

En especial, ha valorado la colaboración de estos profesionales en los delitos socioeconómicos y en el cumplimiento de la denominada "doctrina de levantamiento del velo". Es decir, descubrir quién está realmente detrás de una estructura societaria.

 A modo de ejemplo ha relatado un caso que, durante una época, fue bastante frecuente en la provincia. Se trata de una mujer que contrató a un detective porque su marido dejó de pasarle la pensión alegando que había tenido que disolver la empresa. La labor del investigador demostró que el hombre seguía realizando la misma actividad a través de una nueva sociedad en la que había puesto a su nueva pareja como administradora.

Proporcional

Sobre las investigaciones de las bajas laborales, el magistrado José Antonio Buendía ha señalado también la necesidad de buscar la proporcionalidad. "A veces se presentan informes porque han pillado a un trabajador agachándose cuando está de baja porque le duele la espalda. Pero es que, una cosa es hacerlo de forma excepcional, y otra cosa es tener que hacerlo 90 veces en el trabajo", ha puesto a modo de ejemplo. Algo similar ocurre cuando se fotografía a un trabajador de baja por depresión que decide salir de fiesta con unos amigos, una actividad que los médicos suelen recomendar para contribuir a la mejora de estos pacientes.

Y también ha incidido en la necesidad de respetar la intimidad y los derechos fundamentales de los investigados. Al respecto, el abogado Sergio Santana ha recordado que, para poner a un detective a un empleado, deben existir indicios suficientes de que se está produciendo una conducta irregular. Es decir, que no puede realizarse una investigación por meras sospechas.

En la misma línea, el presidente del Colegio de Graduados Sociales, José Crespo, señaló también el problema que suponen las bajas por salud mental, donde realmente resulta muy difícil de acreditar la existencia de fraude. Por último, desde la parte empresarial, el responsable de Recursos Humanos de Musgrave (Dialprix), José Manuel Tomás, ha apuntado las importantes pérdidas que suponen las falsas bajas para las compañías y, sobre todo, ha aconsejado actuar frente al fraude, ya que, según ha apuntado, "es contagioso" y se extiende.

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