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Junta general de accionistas

La corporación bonÀrea inicia el relevo de su fundador, Jaume Alsina, tras 60 años como presidente del grupo

La compañía prevé unas inversiones de 121 millones de euros para este 2026, en el que espera abrir una veintena de nuevas tiendas

El consejero delegado Ramon Alsina interviene en la junta de accionistas de bonÀrea Corporació junto a su padre y fundador de la empresa, Jaume Alsina, a su izquierda

El consejero delegado Ramon Alsina interviene en la junta de accionistas de bonÀrea Corporació junto a su padre y fundador de la empresa, Jaume Alsina, a su izquierda / bonÀrea

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Barcelona

El grupo alimentario bonÀrea Corporación ha puesto en marcha el mecanismo para relevar al fundador de la compañía, Jaume Alsina Calvet, como presidente de la compañía, un cargo que asumirá el próximo 28 de mayo su hijo y hasta ahora consejero delegado de la firma, Ramon Alsina Cornellana. A sus 92 años, Alsina Calvet pasará a ostentar la presidencia de honor "en reconocimiento a más de seis décadas de liderazgo", según se ha acordado en la junta general de accionistas celebrada esta semana.

Nacida como cooperativa en la localidad de Guissona (Lleida) en 1959 y reconvertida en sociedad anónima en 1999, gracias al impulso de Alsina, veterinario de formación, bonÀrea cuenta en la actualidad con una red de más de 4.500 agricultores y ganaderos que son los que abastecen de materia prima a la firma cárnica, que cerró el ejercicio de 2025 con 6.611 trabajadores y 612 tiendas. El grupo integra no solo la cooperativa originaria, sino que cuenta con una entidad financiera propia (CaixaGuissona), una pequeña red de gasolineras (bonÀrea Energia), una plataforma de telecomunicaciones (bonÀrea Telecom) y una aseguradora (bonÀrea Asegura).

Exterior de un establecimiento bonÀrea, en una imagen de archivo.

Exterior de un establecimiento bonÀrea, en una imagen de archivo. / bonÀrea

La principal particularidad de la compañía es su modelo de integración vertical, lo que supone que el grupo controla desde la cría y engorde de los animales de granja y la transformación y elaboración de los productos hasta la logística de transporte y reparto a las tiendas en las que se comercializan esos mismos productos. A los ganaderos de la corporación se les suministra también los piensos y se les garantiza la salida a matadero cuando los animales adquieren el peso requerido.

Una inversión de 121 millones

Durante este 2026, la compañía prevé invertir 121 millones de euros, una cifra casi un 7% superior a los 113,45 millones del ejercicio pasado, con el objetivo de seguir su expansión fuera de Catalunya e inaugurar 20 nuevos supermercados y trasladar y ampliar una quincena de puntos de venta ya existentes, según ha anunciado la empresa ante sus accionistas. La junta ha aprobado las cuentas anuales y el informe de gestión de 2025, año que cerró con una facturación de 2.826 millones de euros, un 5,4% más que el año anterior, y un beneficio neto de 102,69 millones de euros, un 15,6% superior, lo que le permitió superar por primera vez la barrera de los 100 millones de euros de resultado neto.

La junta también ha acordado retribuir al accionista con un dividendo de 29 euros por acción, lo que supone un incremento del 11,5% respecto al ejercicio anterior, con un total de 26 millones para sus 4.253 accionistas.

Dos centros industriales

Además de los 29 millones previstos para la apertura y rehabilitación de tiendas, la corporación prevé destinar un importe superior a los 20 millones de euros en su centro de Épila (Zaragoza), un enclave con el que aspira a dar el salto hacia la Comunidad Valenciana, hacia Madrid y, llegado el caso, también hacia el País Vasco. Esta inversión se concretará en la puesta en marcha de las naves e instalaciones de líquidos, la finalización de las estructuras y maquinaria de la nave logística y el inicio de la nueva planta de alimentación para mascotas. La empresa lleva invertidos ya más de 230 millones de euros en este complejo.

Secadero de jamones de la empresa BonÀrea, en Guissona (Lleida).

Secadero de jamones de la empresa BonÀrea, en Guissona (Lleida). / EPC_EXTERNAS

Al centro alimentario de Guissona se destinarán otros 25 millones de euros centrados en automatizar y mejorar, principalmente, las capacidades productivas de las líneas de vacuno, la actividad de elaborados con nuevas líneas de loncheados y secaderos, y la ampliación de la capacidad para yogures y postres. El departamento de ingeniería recibirá 15 millones de euros con el objetivo de inaugurar entre seis y ocho nuevas estaciones de servicio. En el ámbito de la alimentación animal, se proyecta la construcción de un nuevo almacén de piensos envasados en Lleida.

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