Los alicantinos se jubilan tarde y mal
Los residentes de la provincia son los cuartos que más demoran su retiro y el importe de las nuevas pensiones es el tercero más bajo del país

Jubilación e ingresos extra: lo explica un experto / Eva Abril
La baja productividad de las empresas y los bajos salarios no son lo único que explica la importante diferencia de renta que separa a la provincia de la media nacional, como ponía de manifiesto el Anuario Económico presentado esta semana por Ineca e INFORMACIÓN. También la escasa cuantía de las pensiones supone un freno en el desarrollo de la zona, al condicionar el consumo de una parte cada vez más importante de la población. Y los datos no auguran nada bueno.
En lo que va de año, hasta el pasado mes de abril, el importe medio que cobran los nuevos jubilados en Alicante se sitúa ya en 1.471,9 euros mensuales, tras incrementarse en un 6,5 % con respecto al ejercicio anterior. Un importe que algunos podrían considerar más que aceptable -sobre todo, si se tiene en cuenta que el Salario Mínimo Interprofesional en estos momentos es de 1.221 euros-, pero que, sin embargo, es uno de los más reducidos de toda España.
En concreto, el tercero más bajo, únicamente por delante de los 1.288,8 euros que perciben los nuevos pensionistas orensanos, y los 1.384 euros de los almerienses.
La media nacional se sitúa en 1.733 euros, lo que supone que los nuevos jubilados de la provincia tienen 261 euros menos para gastar al mes que el conjunto de españoles. Si se compara con las demarcaciones con las prestaciones más generosas, la distancia resulta escandalosa.
Los trabajadores que pasaron al retiro en Ceuta en el primer cuatrimestre cobran una media de 2.109 euros, 638 euros más que los alicantinos; y los guipuzcoanos 2.053, lo que suma 582 euros más que en la provincia.
Las causas
Estas diferencias vienen dadas por la estructura del mercado laboral en cada zona, ya que las pensiones son el reflejo fiel de las carreras de cotización que han tenido a lo largo del tiempo sus beneficiarios.
En el caso de Alicante pesa la baja cuantía de los salarios que se abonan en la zona, donde el empleo que predomina va ligado a actividades de bajo valor añadido, como el turismo o industrias de consumo poco tecnificadas; a lo que se suma la estacionalidad de muchas de estas actividades, que provoca importantes agujeros en la vida laboral de los afectados, que también reducen el importe de las prestaciones; o la importante economía sumergida que tradicionalmente se ha registrado en la demarcación. Basta recordar la existencia de toda una generación de trabajadoras del calzado que hoy en día no tienen derecho a una pensión contributiva al no haber cotizado nunca.

Varios jubilados en Benidorm. / David Revenga.
El bajo importe de las pensiones también explica que Alicante sea una de las provincias donde más tarde acceden a la jubilación los trabajadores. Tras el progresivo aumento de la edad oficial de retiro -que este año se sitúa ya en los 66 años y 10 meses-, actualmente los alicantinos pasan a la inactividad con 65,6 años. Solo los melillenses, con 66,2 años; los orensanos, con 66; y los turolenses y almerienses, con 65,7, estiran más sus años de trabajo.
Aunque la estadística de la Seguridad Social no explica los motivos, es fácil deducirlos si se cruzan los datos de la edad de retiro con el importe que cobran de inicio por su pensión. Sencillamente, no les compensa.
"Lo que probablemente refleja (este dato) es que muchos trabajadores presentan trayectorias laborales menos favorables y necesitan prolongar su vida laboral para compensar carreras de cotización marcadas por salarios reducidos o periodos de menor cotización", señala catedrático de Economía de la Universidad de Alicante, Hipólito Simón.
Así, la mayoría de los que se jubilan antes de cumplir la edad oficial reciben pensiones bastante por encima de la media del resto de beneficiarios. En otras palabras, que quienes se jubilan anticipadamente suele ser porque tienen derecho a una prestación bastante generosa, que les permite dejar el trabajo sin reducir en exceso su nivel de vida.
Por poner un ejemplo, quienes han accedido a su pensión en los primeros meses de 2026 con solo 63 años cobran 1.892 euros mensuales de pensión y los que lo han hecho con 64 reciben 1.799 euros. Por el contrario, los que se han esperado hasta los 66 años arrancan su retiro recibiendo solo 1.138 euros, y quienes lo han prolongado hasta los 67, solo 1.017 euros.
Con todo, lo cierto es que la mayoría de los alicantinos aún se jubila antes de la edad oficial que marca la legislación, mientras que solo el 40,8 % lo hace alcanzados esos 66 años.
Otras prestaciones
En total, la Seguridad Social abona 354.353 pensiones contributivas en la provincia de Alicante, con un importe medio de 1.192 euros. De ellas, las más numerosas son las de jubilación, que reciben 232.381 residentes y cuya cuantía media total -no solo las nuevas altas- asciende a 1.347 euros.
Por su parte, 82.680 alicantinos, la mayoría mujeres, cobran pensión de viudedad, una prestación de un montante mucho más reducido, de apenas 879 euros. También se pagan 12.203 pensiones de orfandad, con una media de 487 euros; 25.826 de incapacidad permanente, con 1.152 euros de media; y 1.256 a favor de familiares, con 776 euros.
Suscríbete para seguir leyendo
- Marc Márquez, sobre vivir en Andorra: 'A nivel de impuestos se paga mucho menos. Dos meses duré seguidos y dije 'yo España y casa. Ya está'
- Alfonso Muñoz, funcionario de la Seguridad Social: 'Cuanto más alta sea nuestra base de cotización, mayor será la prestación
- Transportes hace efectivo el despido de los 30 trabajadores de la antigua circunvalación de pago de Alicante
- Los apartamentos en la playa ya cuestan el doble que hace cinco años: estos son los municipios de Alicante más caros y más baratos
- ¿Cuánto tiempo puede estar una vivienda a nombre de un fallecido?
- La fiebre por los centros de datos llega a Alicante con una inversión de 300 millones en Monforte
- Carlos Llull, experto en climatización: 'Dormir con el aire acondicionado encendido toda la noche cuesta menos de un euro
- La Seguridad Social reconoce el riesgo de una profesión muy común y abre la puerta a que este colectivo se jubile antes
