Francisco Uría: "La globalización no ha muerto, pero la ecuación se ha roto"
El director del Instituto Español de Banca y Finanzas y el general en la reserva Francisco García-Almenta debaten sobre geopolítica en la asamblea de Ineca

Francisco Uría, Inés Abad y Francisco García-Almenta, en la asamblea de Ineca. / Áxel Álvarez

En un mundo marcado por una incertidumbre creciente y por el aumento de la rivalidad entre Estados Unidos y China, el Instituto de Estudios Económicos de la Provincia de Alicante (Ineca) ha reunido al director del Instituto Español de Banca y Finanzas en CUNEF, Francisco Uría, y al general en la reserva y exjefe del Mando de Operaciones Especiales del Ejército, Francisco García-Almenta para hablar de geopolítica y geoestrategia.
Ha sido durante la asamblea general del organismo presidido por Alfredo Millá, en un diálogo que ha moderado la secretaria general de Ineca, Inés Abad.
El debate ha arrancado con una pregunta clave: ¿ha terminado la era de la globalización? Para Francisco Uría, la respuesta es negativa, aunque matizada por un cambio estructural profundo. "La globalización no ha muerto. Realmente sigue siendo un mundo global", ha afirmado, subrayando que cualquier acontecimiento en un rincón del mundo afecta a los mercados "en minutos". Sin embargo, la lógica que imperaba hasta ahora ha saltado por los aires.
Según ha apuntado, anteriormente, las decisiones empresariales se basaban en un criterio puro de eficiencia: producir donde fuera más barato. Pero la pandemia, la guerra de Ucrania y las tensiones en el estrecho de Ormuz por la guerra con Irán han provocado que "la ecuación se haya roto". Así, ha apuntado que, actualmente, ya no sólo hay que pensar dónde se puede fabricar de forma más eficiente, sino también "cómo garantizar las cadenas de suministro". Una tendencia que ha llevado a relocalizar los centros de producción y que ha alterado también los flujos del comercio mundial.

Un momento de la mesa de diálogo entre Uría y García-Almenta. / Áxel Álvarez
Por su parte, el general García-Almenta ha trazado una línea histórica desde la bipolaridad de la Guerra Fría hasta la actualidad, señalando que estamos ante una nueva dinámica donde las reglas internacionales están en entredicho. Según el general, Estados Unidos y Europa construyeron un orden que ahora parece volverse en su contra ante el ascenso de China. De ahí que los norteamericanos quieran ahora cambiar las reglas del juego, según el militar.
China y Rusia
La rivalidad entre China y Estados Unidos fue uno de los ejes centrales de la charla. Uría destacó cómo el país asiático ha pasado de ser la "vieja producción" de bajo coste a ser una "enorme potencia tecnológica" y un competidor formidable que ha inundado Europa de productos de alto valor añadido. Esta competencia ha llevado a que Estados Unidos abandone el multilateralismo que él mismo creó tras la Segunda Guerra Mundial, prefiriendo ahora la relación bilateral para contener el avance chino.
En cuanto a Rusia, el general García-Almenta fue contundente al definirla como un "país revisionista". A pesar de tener un PIB similar al de Italia, Rusia utiliza su poder nuclear y su capacidad de generar inestabilidad para reclamar un estatus que, por economía o población, no le correspondería. "Rusia no tiene capacidad para ser una potencia a nivel global, pero sí tiene capacidad para producir problemas a nivel global", ha advertido el general, añadiendo que su estrategia es "dar la lata" hasta que las grandes potencias se sienten a negociar con ella.
La revolución de la IA
Uno de los momentos más intensos de la mesa redonda ha sido el análisis de la tecnología como factor de desequilibrio internacional. El general García-Almenta ha explicado que la superioridad militar occidental siempre se ha basado en un diferencial tecnológico, algo que China está amenazando seriamente. En este contexto, ha mencionado la Misión Génesis de Estados Unidos, un esfuerzo masivo para unir supercomputadoras y empresas tecnológicas para desarrollar una inteligencia artificial orientada a la ciencia y mantener su liderazgo.
Francisco Uría ha coincidido en que la IA será el gran factor disruptor, pero ha alertado sobre una visión demasiado "micro" de sus efectos. Para el experto financiero, la transformación de la sociedad será radical: "La inteligencia artificial va a terminar produciendo unos cambios de la sociedad en su conjunto que van a ser enormemente importantes", ha advertido y, aunque a la larga puedan ser positivos, ha recordado que, al igual que ocurrió con la Revolución Industrial, habrá un periodo de transición en el que, probablemente, muchas personas se vean perjudicadas.
Así, Uría echa de menos una "reflexión adulta" sobre la transición que se avecina y la necesidad de más formación continua en las compañías ante la escasez de talento.
El problema europeo
Ante la pregunta de si Europa está preparada para la revolución que está en marcha, la respuesta de ambos ponentes ha sido pesimista. Uría ha lamentado la fragmentación y la dificultad de los estados para renunciar a sus intereses particulares en favor de una integración real. Así, a su juicio, si no hay una mayor integración, Europa "no será capaz de enfrentarse a los desafíos que tiene".
Por su parte, el general ha recordado el dicho de que "Europa es un gigante económico, pero un enano político y un gusano militar". La fragmentación hace que, a pesar de gastar diez veces más que Rusia en defensa, el resultado no sea proporcional debido a la falta de una industria militar común, según ha apuntado.

Francisco Uría, Inés Abad y Francisco García-Almenta, en la asambles de Ineca. / Áxel Álvarez
A pesar del complejo escenario internacional, ambos expertos han señalado que España ocupa una posición de privilegio que no está explotando suficientemente. El general García-Almenta ha destacado que España es un "escudo energético" gracias a su capacidad de regasificación y su ubicación geográfica, alejada del "oso ruso" y con control sobre rutas marítimas clave.
Sin embargo, Francisco Uría ha advertido de que el "ruido ambiental tremendo", tanto internacional como local, impide a España centrarse en las reformas estructurales necesarias. "Se echa de menos una conversación nacional sobre las reformas de todo tipo que tiene que realizar España para adaptarse a un nuevo contexto", ha subrayado, ante las dificultades del Gobierno para pactar las leyes necesarias.
Suscríbete para seguir leyendo
- Una empresa tecnológica de Alicante alerta que grupos organizados en redes sociales preparan un nuevo asalto a la “reja” en Ceuta
- Una tecnológica de Alicante alerta de que el asalto a Ceuta organizado por las mafias para el 15 de agosto será en lancha
- Un juzgado de Alicante admite a trámite una segunda querella contra el CEO de Vodafone
- Benidorm despide al fundador del icónico hotel Bali
- Agricultura subvenciona a siete municipios de Alicante para arreglar caminos y deja fuera a 32 por falta de presupuesto
- Cuatro marcas de calzado de Elche copan el ranking de principales fabricantes españoles
- El Ayuntamiento de Alicante obliga a Digital Corner a derribar la planta ilegal de la Cámara de Comercio
- La Cámara de Alicante tendrá que hacer frente a un nuevo agujero económico para acometer el derribo de Panoramis