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Las inversiones hoteleras se anclan a los destinos consolidados de la Costa Blanca

Desde la consultora EY-Parthenon confirman el apetito por plazas como Alicante y Benidorm, aunque el mercado también mira hacia puntos emergentes como Elche

Panorámica de Alicante con vistas a la zona portuaria.

Panorámica de Alicante con vistas a la zona portuaria. / Jose Navarro

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Ana Jover

Ana Jover

La consultora EY-Parthenon hizo público esta semana su informe «The hotel property telescope 2026» y situaba a la provincia de Alicante como uno de los territorios en el que los inversores habían puesto su mirada. El calificativo que utilizó fue «posición sólida». Además de las cifras, interpretar los datos confirma que la distorsión creada por el aumento de pensiones no cubre la demanda real o, al menos, la que aprecia el sector.

El punto de partida del documento de la consultora son 67 proyectos hoteleros que se encuentran en varios grados de desarrollo en la Comunidad Valenciana en estos momentos. Su ejecución inyectará en el mercado a la planta actual 5.343 nuevas habitaciones. De ellos, 30 están ubicados en la provincia de Alicante, que sumará de esta forma 2.740 habitaciones. Se trata de una cifra más que considerable, ya que aumentará en casi un 7 % la capacidad del sector en la demarcación, que cuenta actualmente con unas 39.900 habitaciones, distribuidas en 639 establecimientos.

El director de Estrategia y Transacciones de Real Estate de EY- Parthenon, Álvaro Monreal, subraya que la provincia de Alicante «se posiciona como uno de los mercados hoteleros más atractivos de España gracias a la combinación de turismo urbano, vacacional y de negocios dentro de un mismo destino». Frente a otras zonas con menor diversidad de la demanda y oferta alojativa, «Alicante cuenta con una capital en crecimiento, destinos vacacionales líderes como Benidorm y una amplia oferta de municipios turísticos a lo largo de la Costa Blanca, lo que aporta una elevada diversificación y resiliencia», añade.

Alicante cuenta con una capital en crecimiento, destinos vacacionales líderes como Benidorm y una amplia oferta de municipios turísticos a lo largo de la Costa Blanca, lo que aporta una elevada diversificación y resiliencia

Álvaro Monreal

Además, para el director de la consultora «la provincia se beneficia de una fuerte demanda internacional, una excelente conectividad a través del aeropuerto Alicante-Elche y unos fundamentales turísticos muy consolidados, parcialmente impactados por un estacionalidad baja-moderada». En resumen, «todo ello ha convertido a Alicante en un mercado capaz de atraer tanto a inversores que buscan productos estabilizados como a aquellos que persiguen oportunidades de reposicionamiento o creación de valor».

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Con una capacidad hotelera tan diversa, la Costa Blanca siempre se ha analizado en este punto con Benidorm como indicador diferenciado por su volumen y porque su evolución se encuentra consolidada cuantitativamente y cualitativamente. Pero, ¿es este destino el único sobre el que se pone el foco?

Álvaro Monreal sostiene que «en términos generales, los inversores siguen mostrando una clara preferencia por destinos consolidados, ya que ofrecen mayor visibilidad sobre la evolución de la demanda, menor riesgo operativo y una trayectoria hotelera contrastada». En este sentido, «Benidorm es uno de los mercados vacacionales más consolidados de Europa, mientras que Alicante ciudad está ganando protagonismo por la fortaleza de la demanda y el limitado crecimiento de la oferta hotelera», señala.

Pero los dos focos por excelencia no son islas. La buena marcha del turismo en casi todos sus aspectos hace que los inversores amplíen su mirada. «No obstante, eso no significa que el capital ignore mercados secundarios, eso si con más cautela y con un abanico de inversores más reducido a nuestro entender. Localizaciones como Elche pueden generar un creciente interés cuando cuentan con fundamentales sólidos, como una oferta hotelera limitada, una demanda diversificada, una buena conectividad o una ubicación estratégica vinculada a infraestructuras clave como el aeropuerto».

Es por este motivo que el director de la consultora reitera que «el excelente comportamiento del turismo en España está generando un efecto de arrastre hacia mercados secundarios donde todavía existe potencial de crecimiento». Monreal lo resume, así, en que «los inversores priorizan destinos consolidados, pero están dispuestos a apostar por plazas emergentes cuando el racional de inversión y los fundamentos de demanda son suficientemente sólidos».

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