Expertia Formación abre sus puertas en Valencia con más de 120 alumnos matriculados en sus cursos técnicos
El nuevo espacio, ubicado en la calle Conca, inició su actividad el 19 de octubre con la climatización y la electricidad como las especialidades con mayor número de matriculaciones.
Expertia Formación abre sus puertas en Valencia con más de 120 alumnos matriculados en sus cursos técnicos
Expertia Formación abre las puertas de su nuevo centro en Valencia con 120 alumnos ya matriculados en sus cursos técnicos. La escuela inicia su actividad con cerca de 50 estudiantes de climatización y el resto entre electricidad y fontanería, siendo las especialidades que han registrado una mayor demanda en los primeros días de apertura.
El nuevo centro se encuentra en el número 7 de la calle Conca y dispone de 1.500 metros cuadrados destinados a la formación teórica y práctica. Sus instalaciones incluyen aulas de estudio, talleres y equipamiento técnico para preparar a profesionales en áreas como electricidad, climatización, fontanería, soldadura y ascensores, entre otras.
La apertura supone la llegada a Valencia de un modelo formativo dirigido tanto a jóvenes que desean aprender un oficio como primera opción profesional como a personas adultas que buscan cambiar de sector, mejorar sus oportunidades laborales o adquirir una especialización técnica.
“Estamos muy contentos con la respuesta que hemos recibido incluso antes de abrir las puertas. Comenzar esta nueva etapa con 120 alumnos matriculados demuestra que existe un interés real por las profesiones técnicas y que muchas personas están buscando una formación práctica que les permita construir un nuevo futuro profesional”, señala Dory Escalante, directora académica de Expertia Formación en Valencia.
Una formación pensada para quienes necesitan compatibilizar estudio y trabajo
Una de las principales ventajas del modelo de Expertia Formación es la flexibilidad. Los alumnos pueden avanzar en los contenidos teóricos desde casa mediante vídeos y materiales disponibles en el campus virtual de la escuela sin tener que asistir diariamente a una clase convencional con un horario cerrado.
La formación práctica se desarrolla en el centro, donde los estudiantes pueden utilizar las herramientas, los equipos y las instalaciones propias de cada especialidad. Dentro de la disponibilidad de los talleres y del calendario del curso, cada alumno puede organizar su asistencia en los horarios que mejor se adapten a sus circunstancias.
Durante estas sesiones, los estudiantes realizan ejercicios prácticos, aplican los conocimientos estudiados previamente y pueden plantear directamente a los profesores todas las dudas que les hayan surgido durante el aprendizaje.
“El perfil de nuestros alumnos es muy diverso. Hay jóvenes que están comenzando su trayectoria profesional, pero también muchas personas que trabajan, tienen responsabilidades familiares o quieren cambiar de sector. Por eso, para nosotros era fundamental ofrecer una metodología que les permitiera avanzar desde casa y acudir al centro para practicar y recibir el acompañamiento de los profesores”, explica Escalante.
Esta flexibilidad busca reducir una de las principales barreras que encuentran quienes quieren volver a formarse: la dificultad de compatibilizar unos horarios rígidos con el trabajo y la vida personal.
“El alumno no debería tener que elegir entre mantener su empleo y aprender una nueva profesión. Nuestro modelo permite organizar mejor la formación y avanzar de una manera compatible con su vida. La teoría se puede estudiar desde casa, mientras que el centro se convierte en el lugar donde practicar, resolver dudas y adquirir la seguridad necesaria para enfrentarse a situaciones reales de trabajo”, añade la directora académica.
Las instalaciones incluyen aulas de estudio, talleres y equipamiento técnico para distintas especialidades. / D. R.
Los oficios técnicos como oportunidad para cambiar de vida laboral
Expertia Formación nació con el propósito de acercar los oficios técnicos a personas que buscan una salida profesional con futuro. La escuela prepara a sus alumnos para trabajar en actividades relacionadas con las instalaciones, el mantenimiento y la reparación, ámbitos en los que las empresas necesitan incorporar profesionales con conocimientos específicos y preparación práctica.
Para algunas personas, aprender un oficio representa su primera entrada en el mercado laboral. Para otras, supone la posibilidad de dejar atrás un sector en el que ya no encuentran estabilidad, crecimiento o motivación.
La formación técnica se presenta así como una vía para iniciar un cambio laboral sin necesidad de regresar durante varios años a un sistema educativo convencional. El objetivo es que los estudiantes puedan adquirir conocimientos especializados, practicar con equipamiento profesional y prepararse para acceder a nuevas oportunidades laborales.
“Detrás de cada matrícula hay una persona con una motivación diferente. Algunas quieren encontrar su primer empleo, otras mejorar sus condiciones y muchas buscan un cambio completo de profesión. Nuestro trabajo consiste en acompañarlas durante ese proceso y demostrarles que aprender un oficio puede abrir una etapa laboral totalmente nueva”, afirma Escalante.
Expertia Formación también trabaja para poner en valor estas profesiones y romper con la percepción de que los oficios son una opción secundaria. La electricidad, la climatización, la fontanería, la soldadura o el mantenimiento de ascensores requieren especialización, responsabilidad y capacidad para resolver problemas concretos.
Profesiones esenciales en un mercado transformado por la inteligencia artificial
La apertura del centro coincide con un momento de transformación del mercado laboral marcado por la automatización y la expansión de la inteligencia artificial. Aunque estas tecnologías están cambiando la forma de trabajar en numerosos sectores, los oficios técnicos conservan un importante componente presencial, práctico y humano.
Una avería eléctrica, un problema en un sistema de climatización, una fuga de agua o el mantenimiento de un ascensor requieren que un profesional se desplace, analice una situación concreta y encuentre una solución adaptada a cada instalación.
La inteligencia artificial puede ayudar a estos trabajadores a consultar información, realizar diagnósticos o mejorar determinados procesos, pero resulta mucho más difícil que sustituya la destreza manual, la experiencia sobre el terreno y la capacidad de reaccionar ante problemas diferentes en cada vivienda, edificio o instalación.
“Estamos viendo una transformación profunda del empleo, pero hay profesiones que van a seguir necesitando personas capaces de trabajar con sus manos, tomar decisiones y resolver incidencias directamente. La tecnología será una herramienta cada vez más útil para los técnicos, pero no reemplaza el conocimiento práctico ni la capacidad de actuar sobre el terreno”, destaca la directora académica.
Esta resistencia a la automatización, unida a la falta de profesionales cualificados, está contribuyendo a que los oficios técnicos vuelvan a despertar el interés de jóvenes y adultos que buscan una alternativa laboral estable.