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El español que lleva el baile a Walmart

Miguel A. Sánchez, en la Ciutat de les Arts i les Ciències de València, la semana pasada.

Miguel A. Sánchez, en la Ciutat de les Arts i les Ciències de València, la semana pasada. M. A. Montesinos

Procedente del cuartel general de la gigantesca cadena de supermercados Walmart, en Arkansas (Estados Unidos), la empresa más grande del mundo (con 2,2 millones de trabajadores, más población que Eslovenia, y una facturación de casi 600.000 millones de dólares), el ejecutivo Miguel Ángel Sánchez Valero (València, 1974), ha regresado estos días a su tierra natal para participar en un congreso internacional organizado por la Red de Institutos Tecnológicos de la Comunitat Valenciana (Redit) y hablar de lo que más sabe: estrategias del mercado global en los procesos de compras de bienes y servicios. Y, por supuesto, analizó su impacto en el cambio climático.

Su tarjeta de presentación dice: Senior director - global sourcing strategy de Walmart. Facilita la logística con los mejores proveedores para las tiendas de la multinacional de Estados Unidos y sigue muy de cerca la crisis mundial de suministros, la coyuntura de los puertos y muelles de contenedores saturados en Asia, los precios elevados de los fletes marítimos, así como las incertidumbres sobre el comercio internacional en vísperas de este Black Friday y de la Navidad. Dice que la situación es «muy preocupante». Sostiene que en el corto plazo «no va a mejorar la coyuntura porque han pasado muchas cosas a la vez, entre estas, el cierre de miles de compañías».

Sánchez Valero no había pisado España desde los tiempos previos a la pandemia de coronavirus. Ingeniero industrial, especialista en Electrónica e Inteligencia Artificial por la Universidad Politécnica de València, su carrera de emprendimiento emergió al participar, durante el curso 2007-2008, en el Vehicle Design Summit de Turín -un proyecto liderado por el prestigioso Instituto Tecnológico de Massachussets (MIT)- para diseñar y construir el automóvil del futuro. Allí aprendió a resolver situaciones difíciles con proveedores, a conocer las baterías de litio o negociar con proveedores de China y de Estados Unidos. «Me di cuenta de que las cadenas de suministros no funcionaban y que son imperfectas», apunta el ingeniero, que incluso tenía tiempo para participar en concursos de baile. Afirma que su afición por el tango no la ha perdido desde que partió de la capital del Túria en el fatídico año 2008, el de la tormenta financiera. Entonces se fue a Berlín. Y poco después, a la Universidad de Wisconsin-Madison. Tras una etapa en el MIT Center for Transportation, Sánchez Valero trabajó para McKinsey en su sede de Chicago y en la central de Nike, en Portland, entre los años 2011 y 2017.

Desde la consultora McKinsey asesoraba a grandes clientes (Bimbo, UPS y Honda, entre otras multinacionales) para diseñar estrategias y planteamientos sobre cuestiones logísticas. «Estaba muy feliz en el MIT, aunque decidí escuchar ofertas de empresas líderes», comenta . En la conocida multinacional de ropa deportiva, fue jefe de planificación e innovación en Portland (Oregon). Estaba al frente de un equipo directivo de 120 personas.

En 2018 Walmart se fijó en este cualificado ejecutivo experto en logística. En su departamento maneja ahora un presupuesto global de unos 60.000 millones de dólares (esto es el doble de lo que factura Mercadona). Walmart, por cierto, es la firma del negocio de la distribución comercial que introdujo la campaña Siempre Precios Bajos (SPB) y que imitó durante años (luego ya abandonó) la cadena valenciana de supermercados presidida por Juan Roig, quien en ocasiones comentaba que su inspiración para su modelo era el citado gigante de Estados Unidos. Sánchez Valero reconoce que parte del alza de la cifra de negocio de Walmart se debe al tirón del comercio electrónico. Sobre todo después de la pandemia.

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