Suscríbete desde 3,99€/mes

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Don Pelayo vuelve a Anduva

El centrocampista del Elche, que se estrenó como goleador de Segunda en Miranda, comienza a tener peso dentro del sistema de juego de Toril

Reportaje tras su gol en Anduva.

El centrocampista del Elche CF Pelayo Novo ha dado un paso importante en su progresión como futbolista y parece estar empeñado en convertirse en un jugador con peso dentro del equipo franjiverde. Como Don Pelayo se conocía al rey astur nacido en Cangas de Onís en 737. Con ese tratamiento de don comienza a conocerse al futbolista que vino al mundo en Oviedo y que por fin está demostrando en el club ilicitano, por primera vez desde que llegó en el verano de 2012, unas virtudes que parecían estar ahí, pero a las que les faltaba la regularidad necesaria para explotarlas al máximo.

El pasado domingo, ante el Mallorca, salió en el minuto 15, en lugar del lesionado Matilla, y demostró que es capaz de jugar por detrás del jugador más adelantado del equipo, impedir la salida de balón del rival y llegar al área contraria con posibilidades de marcar. Dejó claro que los dos goles firmados al Zaragoza no fueron una casualidad y sólo el meta Santamaría impidió que sumara una diana más en su cuenta particular.

Dice estar viviendo su «momento más vistosovistoso» desde que milita en el Elche. «He tenido momentos buenos durante toda mi trayectoria en el equipo, aunque también es cierto que me estoy encontrando muy bien en estos momentos», recuerda Pelayo, antes de confesar que «como ahora he tenido la oportunidad de marcar dos goles en Zaragoza parece que es más vistosa mi aportación al equipo».

El futbolista franjiverde asume que «es un tema de mentalidad, estoy convencido de que puedo aportar cosas en la posición de mediapunta, que en otras campañas no lo estaba».

No obstante, espera que «todo se quede ahí y tengo que seguir trabajando para ir a más y ser cada día más regular». Explica que «yo siempre pensé que era más mediocentro hasta que Fran Escribá me puso en esa demarcación. He sufrido un cambio de mentalidad y me he dado cuenta que puedo actuar bien en ambas posiciones. Estoy llegando al área y una vez ahí puedo aportar más goles al equipo». Le cuesta ponerse delante del espejo y decir que «soy más guapo que nadie», escribir en su hoja de valoración, hasta mil veces, aquello de que «soy mejor de lo que pienso», hasta llegar a creérselo.

Escribá le pedía que fuera el Cesc del Elche, que supiera combinar su alto grado de competitividad con la llegada al área contraria y el aporte de goles. Poco a poco va dominando sus ataques de impaciencia, su bendita anarquía y desorden que lleva en el ADN y lo está aderezando con otras virtudes que lentamente está sacando a relucir y que lo están llevando a ser Don Pelayo.

Dos victorias seguidas

Tras el triunfo frente al Mallorca (1-0), Pelayo ve al equipo preparado para vencer por primera vez en esta Liga en dos encuentros seguidos. «El equipo es capaz de hacer cosas bien, tanto fuera como en casa, y estamos capacitados para ganar dos partidos seguidos por primera vez en lo que vamos de competición», asume. Pelayo piensa que ha llegado el momento de «demostrar» que el Elche puede ser un equipo regular esta temporada, en la que después de un partido brillante suele ofrecer su peor imagen. «Tenemos una buena oportunidad de entrar en una dinámica positiva que no te haga tener altibajos, que es algo que siempre genera inestabilidad», dice en vísperas de viajar a Miranda. De todas formas, desconfía de la situación del equipo castellano, colista, al recordar que si el equipo burgalés gana «estará solo a tres puntos del Elche».

«Fácil no va a ser», insiste Pelayo, quien recuerda que en una categoría tan igualada como la Segunda División importa poco la posición en la tabla, aunque sea el colista. «Están en una mala racha y llevan partidos sin ganar, pero empezaron bien y, por eso, no se han descolgado», explica.

Pelayo Novo reconoce que la singularidad táctica del Mirandés obliga a no jugar igual que ante cualquier otro equipo, aunque precisa que «sin renunciar nunca a lo que eres o lo que tratas de plantear en el partido».

El mediapunta guarda un buen recuerdo del estadio de Anduva, donde anotó con el Elche su primer gol en Segunda el 6 de octubre de 2012. Saltó al campo, en el minuto 23, por el lesionado Carlos Gil. En el 52, tras hacer la pared con Fidel, batió al meta Goitia de un potente chut. El asturiano corrió hasta la banda y celebró su hazaña simulando que estaba escanciando un culín de sidra, como lo hacían sus paisanos Mata, Adrián o Villa, en claro guiño a su tierra.

Para continuar leyendo, suscríbete al acceso de contenidos web

¿Ya eres suscriptor? Inicia sesión aquí

Y para los que quieren más, nuestras otras opciones de suscripción

Compartir el artículo

stats