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La alegría se queda a medias

El Elche suma su cuarto partido consecutivo sin perder tras lograr un trabajado empate en Soria

Pere Milla, que fue una de las novedades en el once inicial del Elche frente al Numancia, pugna por un balón con Derik.

Pere Milla, que fue una de las novedades en el once inicial del Elche frente al Numancia, pugna por un balón con Derik. Lof

El Elche sigue haciendo camino y tras su empate en Soria acumula cuatro partidos sin conocer la derrota. El empate frente al Numancia no dejó satisfechos del todo a los franjiverdes y la alegría fue a medias porque en la recta final del encuentro, sobre todo tras la expulsión de Escassi (m. 70) encerraron al conjunto castellano en su área y dispusieron de ocasiones para llevarse todo el botín.

Sumar siempre es bueno, pero visto el desarrollo del encuentro el paso se antoja corto y los ilicitanos dejaron escapar una buena oportunidad de conseguir tres puntos que lo hubieran encaramados en la parte alta de la clasificación.

El estadio de Los Pajaritos no se le ha dado históricamente bien al Elche y el encuentro comenzó de la peor manera posible. En el primer minuto de juego, el Numancia se acercó a la portería de Edgar Badia y el balón terminó en saque de esquina. El lanzamiento desde el córner lo remató Castellano y después de tocar en Ramón Folch se introdujo en el fondo de la portería.

Tocaba nadar contracorriente, pero el conjunto de Pacheta se rehizó bien y tras recibir el mazazo ofreció 15 minutos de un juego brillante, circulando rápido la pelota, abriendo el balón por las bandas y generando peligro. Pere Milla, que fue una de los novedades en el once inicial, remató y puso en aprietos al guardameta local Dani Barrio a los diez minutos. Tres después llegó el empate. Josan centro desde el extremo derecho y Pere Milla se adelantó a su marcador en el primer palo y estableció la igualada. Pero los jugadores locales reclamaron un posible fuera de juego del delantero catalán y tocó revisar la acción en el VAR.

Después de cuatro minutos de diálogo por el pinganillo y una tensa espera, el colegiado andaluz decidió anular una jugada muy justa entre lo legal y lo antirreglamentario.

El parón pareció afectar al juego fluido que estaban mostrando los franjiverdes y el partido entró en una fase de desconcierto. Hasta que en el minuto 22, Fidel metió un pase preciso con su pierna izquierda a la espalda de la defensa del Numancia, Ramón Folch estuvo muy inteligente y se quedó completamente solo. El centrocampista del Elche, con un toque sutil, mandó el balón al fondo de la red. De nuevo hubo que consultar el VAR porque podía estar en fuera de juego. Pero en esta ocasión, la televisión dejaba claro que el futbolista del conjunto ilicitano estaba detrás de los jugadores locales en el momento del pase y la jugada era totalmente legal. En ese momento, el Elche sí que recibió el premio que había merecido con anterioridad.

El VAR, excesivo protagonista

El VAR de erigió en demasiado protagonista, principalmente por las interrupciones y la tardanza de los árbitros en tomar decisiones.

Con el empate, el juego se tradujo en un intercambio de golpes y los dos equipos buscaban transiciones rápidas y balones largos antes que la elaboración. Otegui remató alto, el paraguayo Danilo Ortiz, cuyo debut fue una de las sorpresas en el once inicial y rayo a un gran nivel, remató de cabeza a las manos de Barrio; y en el tiempo de prolongación el exfranjiverde Iván Calero intentó un tiro lejano que detuvo Edgar Badia.

Al descanso se llegó con tablas en el marcador que parecían justas a tener de los visto en el terreno de juego.

En la segunda parte, el Elche salió mejor. Yacine estuvo a punto de quedarse solo, pero hizo un mal control; Pere Milla remató y se encontró a Barrio y un centro de Yacine se paseó por la frontal del área pequeña sin que Josan acertase.

Parecía que el 1-2 estaba más cerca y en ese momento el Numancia también sacó sus uñas. Un balón desde la banda derecha lo remató otro exfranjiverde como Guillermo y obligó a intervenir a Edgar Badia y en el minuto 67 el portero catalán del conjunto ilicitano realizó una parada de gran merito en un testarazo de Escassi.

Superioridad numérica

En el minuto 70, Escassi fue de nuevo protagonista, pero, en esta ocasión desafortunado e incomprensible. El central del Numancia hizo una entrada grosera a la altura de la rodilla a Josan. El árbitro no lo dudó y le mostró la tarjeta amarilla. En ese momento, los franjiverdes se quedaron en superioridad numérica y tenían tiempo para llevarse el triunfo.

Pacheta dio entrada a Iván Sánchez por Josan y el jienense se mostró activo en la banda derecha. Viendo que no llegaba el gol, el técnico del Elche decidió poner más madera y sacó a Nino por un desfondado Yacine. La mejor ocasión la tuvo Iván Sánchez en un lanzamiento desde la frontal del área que se colaba por la escuadra, pero en el momento oportuno apareció la mano salvadora de Dani Barrio.

Otro centro del jienense lo remató mal Pere Milla. Cuando el partido estaba llegando a su ocaso, el entrenador burgalés se jugó su última carta a la desesperada con Claudio Medina. Y en el tiempo de prolongación, el delantero leonés tuvo un remate en una prolongación a un centro de Iván Sánchez que también estuvo a punto de entrar.

Pero el gol pasó de largo y al final hubo un reparto de puntos que dejó más satisfechos a los sorianos que a los ilicitanos, sobre todo por cómo había transcurrido el encuentro y por la desigualdad numérica que había habido en el terreno de juego en los últimos minutos del choque.

El Elche dio el punto por bueno porque sumar en el estadio de Los Pajaritos siempre es complicado. Pero en los rostros de sus futbolistas se notaba que habían dejado una buena oportunidad de conseguir una victoria que les hubiese permitido dar un salto cuantitativo en la clasificación y cualitativo a nivel de confianza.

A pesar de ello, el cuadro de Pacheta mira más el vaso medio lleno y, en ese sentido, acumula cuatro partidos sin perder después de la victoria en Oviedo y los empates contra Lugo, Tenerife y Numancia y en los cuatro encuentros que ha disputado fuera de casa ha sido capaz de sumar siete puntos de 12 posibles y solo ha perdido, y por la mínima con un gol de penalti en los últimos minutos, en Zaragoza.

Ahora, para hacer bueno la igualada de ayer en tierras sorianas toca aprobar la asignatura pendiente en el Martínez Valero. El sábado frente a la Ponferradina será una nueva oportunidad de conseguir la primera victoria de la temporada como local.

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