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El Elche llega al esprint final con muchas dudas

La derrota y, sobre todo, la imagen frente al Mirandés han convertido el optimismo en pesimismo y han complicado las opciones de disputar el «play-off» de ascenso a falta de solo tres jornadas

Pacheta, el pasado martes, dando instrucciones con Fidel delante.

Pacheta, el pasado martes, dando instrucciones con Fidel delante. LOF

La derrota (1-0) del Elche el pasado martes frente al Mirandés y, sobre todo, la imagen mostrada por el equipo de Pacheta en la segunda parte, en la que no tuvo capacidad de reacción tras encajar el gol, han provocado un mar de dudas en el entorno franjiverde, a la vez que han mermado las posibilidades franjiverdes de alcanzar el sueño de disputar el «play-off» de ascenso a Primera División.

Justo cuando el conjunto ilicitano llevaba una línea ascendente y su juego estaba evolucionando ha llegado este mazazo en el esprint final del campeonato, con solo tres jornadas por delante para terminar la liga regular.

Ademas, la falta de acierto en los cambios también ha provocado muchas críticas hacia el técnico y hacia un equipo que estaba realizando una temporada sobresaliente, por encima de sus posibilidades reales y presupuestarias, pero que tenía, y sigue teniendo, la opción de situarse entre los seis primeros de la clasificación.

La derrota en Anduva ha abierto nuevas heridas y ha sacado a relucir algunos de los defectos del conjunto ilicitano.

Debate en la portería

El error de San Román en el gol pone en entredicho el cambio de guardameta

A falta de conocer si hay aspectos internos que han llevado al preparador burgalés a realizar el cambio en la portería, hasta el encuentro frente al Mirandés Pacheta contaba con el aval de los resultados. San Román tuvo una buena actuación frente al Cádiz y contra el Racing. Con el benidormí en la portería el Elche no había perdido. Eso justificaba una decisión del técnico que pocos entendían porque Edgar Badia estaba realizando una gran temporada y estaba siendo uno de los guardametas más destacados de la categoría. Por eso resultaba extraño que a falta de seis jornadas y cuando llegaba el momento de la verdad el técnico franjiverde optara por un cambio tan importante y en una posición tan específica. Esa decisión corría muchos riesgos y a la mínima que se produjera un error, como el que tuvo San Román en Anduva, -que puede tener cualquier futbolista y el sol pudo influir- sin eximir de culpa a la defensa, que tampoco estuvo acertada; podía provocar el debate y poner en entredicho la decisión.

Ahora, quitar a San Román es dejarlo señalado y culparlo de la derrota. Pacheta tendrá que asumir cualquier decisión, en un sentido o en otro, porque, como dice el entrenador, para eso le pagan.

Falta de juego ofensivo

El gol y crear ocasiones siguen siendo la asignatura pendiente

A pesar de que frente al Racing marcó dos goles y remontó el encuentro, el Elche post-confinamiento continúa siendo un equipo que genera pocas ocasiones y al que le cuesta acertar con la portería contraria. El conjunto ilicitano ha demostrado que es capaz de manejar bien los partidos durante muchos minutos, pero sigue adoleciendo de pegada. Las aproximaciones al área rival no tienen la clarividencia y la contundencia necesaria para poner en aprietos a los porteros rivales. Con la presencia de Jonathas parecía que el equipo franjiverde podía superar esa asignatura, pero el brasileño juega demasiado aislado en ataque y no le llegan balones en condiciones. Dani Escriche también ha perdido ese punto de finura que mostró en los primeros encuentros, mientras que Nino juega demasiado alejado del área y Pere Milla está a años luz del jugador que empezó a justificar su fichaje antes del parón.

El acierto es muchas veces cuestión de rachas, pero lo preocupante es la falta de oportunidades y de remate. Ninguno de los porteros que se han enfrentado al Elche en estos ocho partidos que se han disputado tras la reanudación del campeonato ha destacado por sus actuaciones. Y eso ha sido porque el cuadro ilicitano apenas ha disparado a puerta. En Miranda, a pesar de ir perdiendo, el Elche solo tuvo como ocasión reseñable un disparo de Nino, que salió alto. La falta de gol es otra de las cuestiones que hacen generar las dudas de poder llegar al «play-off».

Lateral derecho

La ausencia de Óscar Gil se está notando más de lo esperado

Quien iba a decir que la baja de Óscar Gil, un canterano que ha debutando esta temporada en Segunda División, se iba a notar tanto. El joven jugador ilicitano se había ganado por méritos propios la titularidad y estaba siendo una de las sensaciones de la temporada. De los ocho partidos disputados en esta última fase de la Liga, solo ha completado los dos primeros (Extremadura y Girona). En Ponferrada fue baja por sanción y ante el Deportivo cayó lesionado en el primer tiempo. Su ausencia ha dejado coja esa posición. Nuke Mfulu fue la solución de urgencia ante la Ponferradina y luego cayó también lesionado, mientras que Tekio, a excepción del encuentro ante el Cádiz, no ha estado al nivel necesario. Pacheta ha utilizado un sistema de tres centrales, que le ha dado resultado en muchas ocasiones, pero la baja de Óscar Gil se está notando.

Centro del campo

Muchos cambios y cada vez una pareja nueva de pivotes

El centro del campo, principalmente, el doble pivote, está siendo uno de los dolores de cabeza de Pacheta desde la marcha de Gonzalo Villar. La irrupción del canterano Jony Álamo fue un fogonazo de aire fresco, pero solo ha tenido continuidad partido y medio. La vuelta de Víctor hacía albergar esperanzas y parecía que junto a Ramón Folch podía formar esa pareja de mediocentros que tuviera continuidad. Víctor fue titular ante el Mirandés y dejó detalles de su calidad en los primeros minutos. Sin embargo, tras encajar el gol, cuando más se necesitaba su presencia, fue sustituido y el Elche se quedó con un doble pivote ( Manuel Sánchez-Folch) de características defensivas que pocos entendieron.

El sueño sigue vivo

Este equipo ya ha demostrado que es capaz de levantarse después de recibir duros golpes

A pesar de que la situación se ha complicado y que por delante se ven más negros nubarrones que rayos de sol, este Elche ya ha demostrado en muchas ocasiones que es capaz de levantarse en los momentos más adversos. Quedan todavía tres jornadas por delante. Es cierto que el margen de error es mínimo, pero el sueño sigue estando muy vivo y los jugadores franjiverdes, con Pacheta al mando, son capaces de revertir la situación en los últimos encuentros y de alcanzar el «play-off». Hay que confiar.

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