Este Elche invita al optimismo. Los franjiverdes dieron ayer en Vitoria frente al Alavés su segundo zarpazo a domicilio, suman siete puntos de 12 posibles y lo más importante: demostró que es un equipo que sigue creciendo, que cada vez juega mejor y que la llegada de los nuevos refuerzos le han permitido dar un salto de calidad a la plantilla.

Es pronto y queda todo un mundo por delante y más en una Primera División que es muy exigente, pero el conjunto ilicitano avanza por el camino correcto. Los franjiverdes han logrado ganar fuera de casa al Eibar y al Alavés, dos rivales directos en la lucha por la permanencia, y ya cuentan con un colchón importante sobre la zona roja de clasificación.

Pero lo que más ilusiona es que el Elche dio ayer en Mendizorroza un salto cualitativo. Manteniendo su esencia como es su buena defensa, la asignatura pendiente estaba siendo tener más el control del balón y del juego y crear ocasiones de gol. Y en el estadio de Mendizorroza, el cuadro ilicitano la aprobó y con nota. La presencia del argentino Iván Marcone en el puesto de «5» se notó y los franjiverdes fueron capaces de crear hasta ocho ocasiones claras de gol, marcaron dos, estrellaron una pelota en el poste y si el árbitro hubiera querido revisar la jugada en el VAR podía haber señalado un penalti por derribo a Fidel.

El Alavés también tuvo las suyas y si hubiese tenido el punto de mira más acertado el resultado podría haber sido otro. Pero la victoria franjiverde fue meritoria y convincente.

Almirón sorprendió con las disposición táctica inicial. Cuando parecía, por lo nombres que aparecieron en el once inicial, que iba a utilizar una defensa de cuatro, mantuvo la línea de tres centrales que había empleado en los tres primeros partidos. Barragán actuó como central acompañando a Gonzalo Verdú y a Dani Calvo ante la baja por lesión de Josema. El exjugador del Betis aportó aplomo y experiencia. Sánchez Miño se situó como centrocampista en lugar de en el lateral izquierdo y Josan y Fidel siguieron en los carriles y volvieron a confirmar que están a un gran nivel y que se han adaptado perfectamente a esa posición. El argentino fue el único que no estuvo a la altura y se le ve voluntarioso, pero un tanto perdido en esa posición de la medular.

La principal novedad fue la presencia como pivote de Iván Marcone. El exjugador de Boca ofreció, además de oficio, mucho más pase y salida al juego desde atrás que en los primeros envites con Nuke Mfulu. En la delantera, el preparador franjiverde optó por la movilidad de Tete Morente y de Pere Milla, que estuvo inconmensurable y está ofreciendo mejor nivel en Primera que en Segunda.

La puesta en escena del Elche fue muy buena. Teniendo la pelota y buscando la portería contraria ante un sorprendido Alavés. La defensa franjiverde estuvo mucho más adelantada y los centrales ayudaron en el inicio de la jugada.

El premio a la buena puesta en escena de los ilicitano pudo llegar a los 13 minutos, pero el árbitro anuló un gol de Pere Milla tras un gran pase de Marcone (m. 13).

Con el paso de los minutos, los vitorianos se fueron haciendo con el dominio del juego, aunque sin crear grandes ocasiones. El peligro local llegó desde centros laterales. Ximo Navarro tuvo remate al que respondió con una gran parada Edgar Badia. En el minuto 27, Rodrigo Ely tuvo la mejor oportunidad del Alavés y completamente solo remató de cabeza desviado.

Cuando peor lo estaba pasando el Elche llegó el primer gol. La consigna de Almirón es salir jugando desde atrás, pero, al mismo, tiempo tener la alternativa del balón largo. En el minuto 38, Edgar Badia lanzó una pelota al centro del campo, Pere Milla, que estuvo en todas, la bajó con el pecho hacia Morente, el gaditano abrió a Fidel, que tras una buena conducción devolvió el balón a Tete Morente, quien después de una gran maniobra para quitarse al defensa del encima, filtró el esférico al hueco sobre Pere Milla, que tras recortar, disparó con la izquierda y el balón se marchó al fondo de la portería tras tocarlo Pacheco. Una gran jugada que tuvo su premio, aunque con suspense porque tuvo que ser revisada por el VAR.

El 0-1 fue un mazazo para el Alavés y los franjiverdes supieron aguantar sin agobios para llegar al descanso con ventaja.

Ambición y valentía

En el comienzo de la segunda parte y a pesar del resultado favorable, Almirón quitó al desaparecido Sánchez Miño y apostó por un equipo mucho más ofensivo. Hizo debutar a Rigoni y lo situó en ataque junto a Pere Milla, pasando a Tete Morente en el centro del campo por la derecha y colocando a Raúl Guti a la izquierda. Tanto el gaditano como el maño fueron dos auténticos gladiadores y están creciendo a pasos agigantados, al igual que el equipo. La idea era clara: intentar el segundo gol y sentenciar el choque. Un riesgo que demuestra la valentía y ambición del entrenador argentino.

En el segundo tiempo, el encuentro fue más un toma y daca entre dos equipos que dispusieron de varias ocasiones para cambiar el resultado. Joselu disparó alto. La réplica la puso Tete Morente, que se encontró con un pie salvador de Pacheco. Lucas Pérez volvió a rematar por encima del larguero, Fidel reclamo un penalti y Pere Milla tuvo el segundo tras robar la pelota a Rodrigo Ely, pero su remate se estrelló en el poste. El siguiente en intentarlo fue Joselu, que, de nuevo, disparó alto.

Cambios acertados

El técnico argentino, en el minuto 65, sustituyó a Marcone, ya cansado y con tarjeta, por Mfulu. Y en el 83 trató de cerrar el partido, pero sin perder vista la portería contraria. Pasó a Barragán al carril derecho por un agotado Josan y también hizo debutar a Diego González, que se situó como tercer central. Además, no le dolieron prendas en sacar del campo a Rigoni, a pesar de que había entrado en el descanso, por Guido Carrillo para refrescar el ataque y, al mismo tiempo, aprovechar su envergadura a la hora de defender la acciones de estrategia.

Y en 85 llegó la sentencia, un gran centro de Fidel desde la banda izquierda lo remató en el segundo palo Tete Morente. Ahí quedó finiquitado el partido y los tres puntos para un Elche, que ha ganado los dos partidos que ha disputado a domicilio y que está teniendo un inicio de campeonato que hubieran firmado antes de comenzar los más optimista. Queda mucho, pero la cosa funciona.

Iván Marcone y Barragán debutan como titulares y Rigone, Carrillo y Diego González en la segunda parte

Jorge Almirón hizo debutar ayer en Vitoria a cinco de los últimos seis últimos fichajes. Iván Marcone y Antonio Barragán salieron en el once inicial y demostraron que son dos futbolistas que están llamados a ser titulares y a aportar experiencia y jerarquía en el equipo. En el segundo tiempo lo hicieron Rigoni, que dejó algunos detalles de calidad, y en los últimos minutos Guido Carrillo y Diego González, que apenas tuvieron tiempo de participar en el juego. El único que falta por debutar es el portero Diego «Ruso» Rodríguez. Por ahora, Edgar Badia es intocable.