Solo han sido necesarios cinco entrenamientos y un partido para que al Elche ya se le empiece a ver el sello made in Escribá. En su estreno del pasado contra el Eibar el entrenador valenciano ya dejó su impronta y se comenzó a ver el equipo ordenado, compacto y solidario, que siempre ha caracterizado al preparador franjiverde. Incluso, el nuevo técnico del conjunto ilicitano cuidó hasta los pequeños detalles y volvió al banquillo donde tradicionalmente se han sentado los entrenadores del Elche. Almirón lo cambió para estar más cerca y poder presionar al árbitro auxiliar de banda.

Los conjuntos de Fran Escribá, ni siquiera el Elche de los récords, que fue líder de la primera a la última jornada de Liga, no se caracterizan por realizar un fútbol brillante y atractivo al ojo de los espectadores. Pero sí que son equipos que defienden bien, encajan pocos goles y tratan de ser lo más pragmáticos posibles. De entrada, el cuadro ilicitano volvió a conseguir mantener la portería a cero después de once jornadas, algo que solo ha sucedido en dos ocasiones esta temporada. Hasta Edgar Badia no tuvo demasiado trabajo y no fue el salvador del equipo, algo que se había convertido como habitual hasta ahora.

Escribá regresa al banquillo del Elche con un triunfo vital ante el Eibar

SALIDA EN LARGO

Juego directo y sin complicarse a la hora de la elaborar atrás

Con Almirón, el Elche intentaba elaborar el juego, prácticamente, desde su propia área. El portero, salvo raras excepciones, siempre sacaba en corto y los defensas y un centrocampista que se incrustaba entre los centrales -normalmente Marcone- empezaba a construir con el balón. Eso provocaba más de una pérdida peligrosa y que los rivales, cuando empezaron a conocerlo, ahogaran la salida de la pelota provocando pérdidas. Ahora es revés. Rara vez sucede. Badia siempre saca en largo y el técnico valenciano quiere que el esférico esté lo más alejado posible de su área.

DEFENSA

Presión tras pérdida y todo el equipo como un acordeón

Otra de las premisas que ha inculcado Escribá a la hora de defender y que se pudo ver ya en el primer encuentro fue la de ser un equipo que presionaba tras la pérdida de balón en campo contrario. Que no lo hacía de forma separada y que se movía como un acordeón. Cuando los futbolistas de la parte de arriba iban a tapar la salida del balón del contrario, los centrocampistas y la defensa también adelantaban su posición. Una vez que lo impedían iban retrocediendo metros al unísono y ya se colocaba de la línea de tres cuartos hacia atrás para cerrar los máximos espacios posibles. Aunque va a depender de los rivales, al técnico valenciano también le gusta cerrar mucho los pasillos centrales para que los contrarios no puedan elaborar y ganar superioridad en el centro del campo. Eso les obliga a llevar la pelota a las bandas y buscar centros en los que, normalmente, la defensa tiene más que ganar. Quizás por eso optó por un central más alto que va bien en el juego aéreo como es Dani Calvo. El nuevo preparador franjiverde también quiere que los extremos ayuden mucho a los laterales a la hora de defender. Incluso, en la defensa de las faltas laterales el equipo no se mete tanto en su área -así llegó el gol del empate en Valladolid- y se adelanta al máximo hasta la línea frontal del área grande.

ATAQUE

Transiciones rápidas, extremos a pierna cambiada y estrategia

El nuevo Elche de Escribá busca a los rivales sorprender con transiciones rápidas, sin mucha elaboración en el centro del campo. y con los balones largos para aprovechar la presencia de dos delanteros que protegen bien el esférico como son Lucas Boyé y Guido Carrillo. Con Almirón eso solo era un intento a la desesperada cuando los rivales les ahogaba. Por eso, Boyé recibía muy solo arriba. Ahora, el conjunto ilicitano busca la velocidad de Tete Morente , Rigoni y Josan por las bandas, que además conducen bien la pelota y a ellos se les une acompañando Boyé y Carrillo. Escribá también opta por disponer de algún extremo a pierna cambiada -así empezó el sábado con Rigoni y Morente- para que tengan salida hacia dentro y puedan buscar el disparo. El técnico valenciano le da mucha importancia a las acciones de estrategia y el gol de la victoria vino de una jugada ensayada en un saque de esquina en corto. V

MARGEN DE MEJORA

Falta llevar más el control y ganar más segundas jugadas

A pesar de todas las esperanzadoras mejorías mostradas frente al Eibar, como reconoció el propio entrenador franjiverde después del partido del sábado, hay todavía aspectos por mejorar como son generar más fútbol en el centro del campo, tener más el control de los partidos -el conjunto vasco llevó más tiempo la iniciativa- y ganar más segundas jugadas. Escribá lleva solo una semana y un encuentro, por lo que hay margen de mejora y tiempo por delante, aunque la competición avanza de forma inexorable y ahora llega un duro calendario por delante en el que los rivales son de mas enjundias y defender bien va a ser lo primordial.