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El Elche quiere un cerrojo en la portería

Edgar Badia tiene contrato y buen mercado, Gazzaniga ha convencido para seguir como franjiverde y Willy Caballero entra en escena

Edgar Badia, durante la celebración de la permanencia en el Martínez Valero. |

Edgar Badia, durante la celebración de la permanencia en el Martínez Valero. | MATÍAS SEGARRA

Uno de los momentos más intensos de la temporada del Elche se produjo en la jornada 31 (que realmente era la 33, por un cambio de horarios) frente a Osasuna en Pamplona. Fran Escribá sorprendió con el relevo en la portería, tras un mal día de Edgar Badia en el duelo anterior, frente al Huesca. Gazzaniga cogía el «1» y ya no lo soltaría.

La sensación de sorpresa, pese a que el técnico valenciano venía alabando el trabajo del meta argentino desde semanas antes, invadió al entorno mediático del Elche. Badia al banquillo, siendo el portero con más paradas en Primera División, héroe del ascenso y baluarte defensivo en las primeras 30 jornadas de competición. Poco hacía de su último milagro, parando un penalti contra el Getafe que había valido un punto.

Gazzaniga recibe la felicitación de Palacios. |

Gazzaniga recibe la felicitación de Palacios. | MATÍAS SEGARRA

La sombra de la altura y el juego de pies cayó sobre Edgar. Ya había pasado un año antes, cuando Pacheta también decidió sentarle en favor de San Román a poco de finalizar la liga en Segunda. Aquella jugada tuvo poco recorrido. El catalán recuperó la titularidad pronto, algo que no ha ocurrido en esta ocasión. Y el debate de la titularidad de Edgar deja ahora paso al de su continuidad.

Pese a que Escribá ha afirmado públicamente que Edgar tiene contrato y cuenta con él, en el Elche no quieren repetir el ruido mediático de estos últimos meses al inicio de la próxima temporada. Además, Badia tiene buen mercado tras su buen hacer en las últimas campañas y su crecimiento desde su etapa en Reus. Su gran temporada en cuanto a número de paradas ha despertado el interés de varios clubes, entre ellos el Granada. Su cláusula es de 8 millones de euros, aunque, obviamente, su suplencia en el tramo final obligará al club ilicitano a negociar a la baja si quiere dar salida al cancerbero.

Por su parte, Gazzaniga no ha hecho demasiado ruido en los ocho partidos que ha jugado. Sin los grandes milagros a los que acostumbraba Edgar, pero sin cometer errores de bulto. Se vio beneficiado por la mejora general a nivel defensivo del equipo. No hay más que ver la estadística avanzada de goles esperados en contra, que refleja la cantidad de tantos que debería recibir un equipo en un partido, en virtud de la claridad de las ocasiones generadas por el rival. La cifra del argentino está por debajo de la de goles encajados (8,51 a 9), mientras que la del catalán la supera de largo (53,1 a 46). Sin parecer brillante, lo que no se puede negar es que Gazzaniga ha cumplido en el Elche.

Una vez finalizada su cesión, Gazzaniga y el club se han dejado querer para tratar de continuar con su relación, aún sin acuerdo. A Escribá le gusta porque cumple el prototipo de su portero ideal: alto, con buen juego de pies y, si tiene confianza, dominador. El argentino, por su parte, sabe que en Elche puede tener un sitio donde echar raíces. En el Tottenham y el Southampton apenas jugó. Ahora podría hacerse con la titularidad, entrando en la treintena, la edad ideal para un meta.

Willy, ¿corazón o cabeza?

Gazzaniga no es el único portero en la agenda del Elche. Entre las posibilidades que se barajan para reforzar la portería destaca un nombre, por trayectoria y pasado franjiverde: Willy Caballero.

El argentino acaba de proclamarse campeón de la Champions League con el Chelsea y no seguirá en el conjunto londinense, en el que tenía un papel de veterano, por detrás de Mendy y Kepa en la rotación. Mantiene fuertes vínculos en Elche y la temporada pasada ya estuvo atento a una llamada de Bragarnik para plantearse volver a la ciudad de las palmeras.

Willy Caballero |

Willy Caballero | CHELSEA

Ahora lo tendría más sencillo, libre de contrato. Sin embargo, el movimiento para el Elche entra en la eterna disyuntiva entre corazón y cabeza. Nadie sería capaz de negar la ayuda de Willy en un proyecto que va a vivir su segundo curso consecutivo en Primera, pero con qué rol. Si aceptase ser un portero suplente veterano no habría problemas. Si pretende una titularidad garantizada, sí. Su salario y el límite salarial serían otros obstáculos a tratar, aunque no insalvables.

Pese al gran rendimiento que ofreció en su etapa como franjiverde (2004-2011), no se escapa tampoco el hecho de que pronto cumplirá 40 años y que desde su marcha a la Premier solo en una temporada ha jugado con asiduidad (2016/17). En verano, toca decidir cómo manejar la portería del Elche. El objetivo, dos porteros de garantías, pero echando el cerrojo a debates mediáticos.

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