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Rotaciones y fondo de armario

El partido del Villarreal genera las primeras dudas entre la diferencia de nivel de los habituales titulares y el resto de la plantilla del Elche - Los seis cambios resultan excesivos, máxime si se varía de golpe todo el centro del campo

Once inicial que el Elche presentó frente al Villarreal y en el que hubo hasta seis novedades con respecto al partido del Levante. | DOMÉNECH CASTELLÓ/EFE

Decía Fran Escribá, al término del mercado de fichajes, que contaba con la plantilla de más calidad que nunca había entrenado en el Elche. Y no le falta razón al preparador valenciano, sobre todo en cuanto a nombres.

Pero una cosa es tener una plantilla amplia, con numerosas alternativas y otra bien diferente es el nivel y los momentos de forma de cada jugador. El partido del pasado miércoles en Villarreal demostró y generó las primeras dudas sobre la capacidad y diferencia entre los futbolistas que estaban siendo titulares y formaron la base en las primeras cinco jornadas y el resto.

Disputar tres partidos en apenas una semana anima a todos los entrenadores a realizar rotaciones para gestionar los esfuerzos. Pero de ahí a llevar a cabo hasta seis cambios y poner un centro del campo totalmente nuevo se antoja un tanto excesivo y más propio de partidos de Copa que de Liga.

BASE DEL EQUIPO

Futbolistas que deben ser fijos si están en condiciones de jugar

Resultó sorprendente la ausencia en Villarreal de jugadores que, hoy por hoy, deben ser fijos en cualquier encuentro del Elche. Dejar fuera a la vez a Omar Mascarell y a Raúl Guti, que son los dos futbolistas que sostienen el centro del campo resulta, al menos, un tanto atrevido. Una cosa es dar descanso a uno y otra a los dos juntos. Más si cabe cuando Iván Marcone y Gerard Gumbau están, ahora mismo, a una diferencia abismal del canario y del maño. El argentino comenzó bien la temporada, pero se ha demostrado que Mascarell mejora con creces sus prestaciones y tiene más recorrido en el centro del campo. Gumbau apunta buenas maneras y empezó bien el partido de La Cerámica, pero todavía le falta coger el ritmo de la Primera División. Se puede entender que se pueda dar la oportunidad a uno, pero a los dos juntos lo único que puede provocar son desajustes por la falta de compenetración, como sucedió en Villarreal.

Además, también resulta extraño como Fidel Chaves no jugó ningún minuto en el encuentro anterior ante el Levante cuando estaba siendo una de las piezas más destacadas. Si Escribá lo hizo pensando en los dos partidos que se le venían por delante, sería más grave todavía, porque alternó los mecanismos tanto en el primero como en el segundo encuentro. Si a eso le unimos que el Villarreal es un equipo que destaca por su calidad en el centro del campo, tocar de primeras y generar superioridad numérica en la sala de máquinas es normal las carencias que se le vieron a los franjiverdes.

SEIS JORNADAS

El cansancio todavía no hace mella en los futbolistas

Las rotaciones masivas se podrían entender en la última fase del campeonato en la que los futbolistas están muy castigados por la acumulación de minutos. Pero solo se llevan seis jornadas de Liga y en el fútbol profesional actual los jugadores están cada vez más acostumbrados a jugar partidos miércoles y domingo. Raúl Guti lo jugó prácticamente todo la campaña anterior y no tuvo problemas a la hora de rendir bien en semanas de tres partidos. Mascarell también viene de un periodo en el que no ha jugado mucho y físicamente tampoco está muy castigado. No creo que hubieran tenido problemas en haber jugado los tres encuentros de esta semana máxime cuando para el siguiente frente al Celta habrá un intervalo de siete días y, posteriormente, habrá un nuevo parón de selecciones.

DELANTERA

La sombra de Lucas Boyé es muy alargada y su ausencia se nota

Permutar por las bajas es algo lógico, pero en el conjunto ilicitano también se nota.

La ausencia de Lucas Boyé se está notando. El argentino es la referencia del equipo en ataque, es quien le da sentido al juego a la hora de aguantar el balón y esperar la incorporación de los compañeros. Su sombra está siendo muy alargada, aunque Lucas Pérez está cumpliendo y marcando goles.

Escribá apostó por Guido Carrillo para realizar la función de Boyé, pero está a años luz de su compatriota y esa fue otra demostración tangible de la diferencia actual entre titulares y suplentes.

Benedetto y Pastore han mostrado hasta ahora más voluntad que acierto y todavía hay que esperar a que den ese salto de calidad que se les presupone. Pere Milla ha pasado a jugar la recta final de los partidos y quizás sí que el leridano podría haber aportado más cosas que Carrillo saliendo inicialmente en Villarreal.

TRES EN EL INICIO DE LIGA

Errores individuales que han costado varios puntos

El error del árbitro de no expulsar a Pedraza puede servir como excusa y más allá de los posibles errores de Escribá en el movimiento de piezas que realizó en el estadio de La Cerámica, los fallos individuales también están castigando al Elche. Kiko Casilla frente al Atlético de Madrid, Gonzalo Verdú contra el Levante, Enzo Roco ante el Villarreal... Son errores que en Primera División te liquidan, al igual que las pérdidas de balones en el centro del campo. El preparador valenciano dijo que eso no se puede entrenar, pero sí que se puede corregir.

Al final, el fútbol es cuestión de que la pelotita entre y al margen de las deficiencias que pueda tener el equipo, lo positivo es que el conjunto ilicitano ha empezado bien la Liga y todos esos defectos se pueden corregir sin la presión clasificatoria que había el año pasado. El Elche cuenta con muchos futbolistas nuevos, es un equipo en construcción y tanto el equipo como Escribá deben aprender de los fallos e ir a más.

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