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CRÓNICA

Bragarnik fulmina a Escribá

El propietario del Elche decide destituir al técnico valenciano nada más acabar el partido del Betis - La mala imagen y la pésima primera parte, en la que los franjiverdes encajan tres goles en apenas 15 minutos, colman la paciencia del máximo accionista

Fran Escribá,  en cuclillas, pensativo, durante el partido de ayer, que fue el último como entrenador del Elche.

Fran Escribá, en cuclillas, pensativo, durante el partido de ayer, que fue el último como entrenador del Elche. Matías Segarra

Catorce jornadas le ha durado la paciencia al propietario del Elche, Christian Bragarnik, con Fran Escribá. Ver al equipo en puestos de descenso y, sobre todo, la mala imagen mostrada en el partido de ayer frente al Betis llevaron al inversor argentino a destituir, de forma fulminante, al técnico valenciano nada más acabar el encuentro frente a los andaluces.

Fue el propio entrenador quien lo anunció. Su tardanza en salir a la rueda de Prensa posterior al partido hacía presagiar algo. Y así fue. «Cristian Bragarnik me ha comunicado mi destitución», fueron las primera palabras de Escribá, quien señaló que no tenía sentido analizar el partido y aprovechó para despedirse de la afición y recordar sus buenos momentos y el cariño que siente por la entidad franjiverde.

Bragarnik fulmina a Escribá

El preparador valenciano, que reflejaba en su cara el enfadó y la desilusión, no dudó en lanzar un dardo envenenado hacía el propietario del Elche: «Uno puede comprar un club, pero no el cariño de la gente».

La situación del conjunto ilicitano es preocupante, pero no dramática. A pesar de ocupar puestos de descenso, tiene los mismos puntos que el Granada y uno menos que el Cádiz, que son los equipos que marcan la frontera con la zona roja.

Hernán Crespo, Diego Martínez y Paco Jémez son los primeros nombres que suenan como posibles relevos

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Ahora toca encontrar el relevo. La decisión va a ser única y exclusiva del máximo accionista. La duda radica en si apostará por un técnico argentino y de su cuerda, después de la mala experiencia de la temporada pasada con Jorge Almirón. Uno de los nombres que ya ha sido relacionado con el Elche cuando se tambaleaba el futuro de Escribá ha sido Hernán «Valdanito» Crespo, que la campaña anterior consiguió la Copa Sudamericana con Defensa y Justicia, uno de los equipos al que asesora Bragarnik en Argentina. Crespo está actualmente sin equipo tras su paso por el Sao Paulo de Brasil, pero en las últimas horas también ha entrado en las quinielas para sustituir a Tabárez al frente de la selección de Uruguay.

La otra posibilidad es un entrenador español que conozca la Liga. En ese caso, en el club ilicitano gusta mucho el extécnico del Granada Diego Martínez, pero resulta difícil que acepte una oferta del Elche después de la buena temporada que hizo con los granadinos y que le pueden abrir puertas de equipos de «más» entidad.

El nombre de Paco Jémez, que, curiosamente, ayer estuvo comentando el partido en la televisión, es otro de los que está sonando.

Lo que parece claro es que la decisión no se va a dilatar mucho en el tiempo y la intención es que mañana martes el nuevo entrenador pueda ponerse al frente del conjunto franjiverde para preparar el partido del próximo lunes (21 horas), en el estadio de El Sadar, frente a Osasuna.

Errores y poca reacción

El Elche confiaba en que el encuentro frente al Betis fuera el punto de inflexión para mejorar y salir de los puestos de descenso. Sin embargo, fue todo lo contrario. Los franjiverdes realizaron el peor primer tiempo de toda la temporada, siguieron cometiendo errores defensivos y, lo más preocupante, apenas tuvieron capacidad de reacción. Esa situación motivó a Bragarnik a decidir fulminar a Escribá.

Los béticos salieron con mucha más intensidad, apretando muy arriba y complicando la salida de balón a los jugadores del Elche. El conjunto ilicitano solo corría detrás de la pelota sin verla.

Además, el ya extécnico franjiverde quiso morir con sus armas y no efectuó ningún cambio táctico en busca de la reacción.

El primer tiempo acabó con un claro 0-3, con tres goles en apenas 15 minutos, pero pudieron ser más. A los 12 minutos, Mojica despejó hacia del centro del campo, cuando debió hacerlo hacia la banda. El Betis lo aprovechó y Juanmi hizo el primero. En el 16 le fue anulado otro tanto a los andaluces. En el 17, Edgar Badia evitó una nueva diana de Naibel Fekir con una gran parada. Y como dice el refrán: «A perro flaco, todo son pulgas». En el 21, el árbitro señaló un dudoso penalti de Barragán sobre Juanmi. El lateral franjiverde tocó el tobillo del jugador bético, pero fue leve para señalar pena máxima. William José no desaprovechó el lanzamiento desde los once metros para poner el 0-2 en el marcador.

Solo dos minutos más tarde, Badia sí que hizo penalti sobre Bellerín. El colegiado quiso compensar y, en esa ocasión, no señaló el punto fatídico.

El Elche era un juguete en manos del Betis y en el minuto 26, Fekir aprovechó otro error defensivo, en este caso de Pedro Bigas, para anotar el tercero. Al descanso, hubo algunos pitos hacia el equipo ilicitano de parte de un sector de la afición.

En el inicio de la segunda parte se esperaba que Escribá reaccionase con alguna variación táctica. Realizó dos cambios, pero de jugador por jugador. Puso a Diego González de central por Bigas, señalando claramente al mallorquín; y sacó a Tete Morente por Pastore, para dar más profundidad a la banda izquierda. El técnico valenciano no ha terminado de encontrarle la ubicación al argentino.

Con su clara ventaja, el Betis retrocedió metros y le dejó el balón al Elche. Más aún cuando se quedó con un futbolistas menos por la expulsión, con roja directa, de Bellerín, que agarró a Tete Morente cuando se iba solo de cara a la portería de Rui Silva.

En la última media hora, los franjiverde, por lo menos, lo intentaron. Escribá sacó también a Guti, Helibelton Palacios y a Guido Carrillo. Sin embargo, el primer tiro entre los tres palos fue en el minuto 82 en un mano a mano de Lucas Boyé, que salvó Rui Silva. El propio Boyé y Carrillo tuvieron varias ocasiones más, pero el marcador ya no se movió. El 0-3 final y la mala imagen acabaron con Fran Escribá.

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