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Los futbolistas deben dar un paso al frente tras la marcha de Fran Escribá

La plantilla tiene que demostrar que cuenta con la calidad que se le presuponía al inicio de La Liga

Benedetto, Boyé, Pastore, Marcone, Helibelton Palacios, Fidel y Guido Carrillo, junto al preparador físico Manolo Sempere. | ANTONIO AMORÓS

Benedetto, Boyé, Pastore, Marcone, Helibelton Palacios, Fidel y Guido Carrillo, junto al preparador físico Manolo Sempere. | ANTONIO AMORÓS

El escudo de Fran Escribá ya se les ha acabado a los jugadores del Elche. Tras la destitución del técnico valenciano, los futbolistas están obligados a dar un paso al frente y demostrar, en el terreno de juego, la calidad que se les presuponía a principio de temporada cuando todos los jugadores en sus declaraciones coincidían en que había mejor plantilla que la temporada pasada y equipo suficiente para no pasar tantos apuros como la campaña anterior para conseguir la permanencia.

Hay futbolistas que todavía no han dado la talla y que llegaron como fichajes estrellas. Esos son, principalmente, los casos de Darío Benedetto y de Javier Pastore.

El delantero comenzó teniendo oportunidades, pero con el paso de los partidos terminó perdiendo su puesto en el once inicial. Escribá ha preferido en los últimos encuentros a Lucas Pérez como acompañante de Lucas Boyé en la delantera. «El Pipa» solo ha salido en los últimos minutos de los partidos, incluso el pasado domingo no jugó después de estar calentando casi toda la segunda parte. El técnico valenciano decidió poner a Guido Carrillo antes, algo que dejó con cara de pocos amigos a Benedetto, que recordamos que es accionista del club ilicitano en el grupo inversor de Bragarnik.

Pastore, a excepción de algunos detalles, tampoco está ofreciendo el rendimiento esperado. Ha disputado tres de los últimos cuatro encuentros como titular, pero Escribá no le ha encontrado su sitio idóneo en el campo. Ha jugado mayormente escorado en la banda izquierda, en una ocasión en la derecha y frente al Real Madrid sí que jugó por detrás del delantero, con libertad de movimientos, y en esa demarcación se vio su mejor versión.

Escribá se ha marchado y la forma física de Pastore, después tres meses entrenando, tampoco es ya excusa. El internacional argentino es uno de los que debe dar el paso al frente.

Muchos han atribuido la destitución de Fran Escribá al «clan» argentino. Han aparecido numerosos comentarios sobre si tenían dividido al vestuario, si Marcone, el amigo de Benedetto, no jugaba... Ahora todo eso también queda en un segundo plano y es pasado. Si los futbolistas de Argentina están comprometidos con el proyecto de Bragarnik lo deben demostrar en el campo.

Iván Marcone debe apretar a Mascarell, Raúl Guti y Gumbau y demostrar que puede ser titular en el centro del campo. Piatti debe dejar atrás su calvario de lesiones y tener más continuidad. Y Guido Carrillo demostrar que es un delantero goleador y porqué es uno de los jugadores mejor pagados de la plantilla.

Silencio desde el vestuario

Por otro lado, curiosamente, al contrario de lo que suele ocurrir en otros equipos cuando es destituido un entrenador, en el caso del Elche no ha habido mensajes, a través de las redes sociales, de apoyo o de despedida hacia Fran Escribá.

El técnico tampoco acudió a despedirse y lo hizo a través de una carta. Al margen de que se haya producido de forma privada, el único mensaje que ha aparecido en las últimas horas en la redes sociales de los jugadores franjiverdes hansido uno de Edgar Badia que ponía: «Decepcionados con los resultados de estos primeros 14 partidos. Pero muy convencidos de que mejoraremos y cumpliremos el objetivo. A tope a por lo que viene. Vamos franjiverdes, estamos juntos».

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