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Los deberes de Francisco durante el parón de LaLiga

El técnico tiene que recuperar anímicamente a la plantilla tras el mal comienzo del campeonato y convencerla de que la reacción es posible-Corregir los errores defensivos, definir el sistema de juego y poner a punto y terminar de integrar a los últimos fichajes son otros de los objetivos

Francisco mira su libreta de apuntes, durante un entrenamiento en el Díez Iborra TONY SEVILLA

Pocas veces un parón de la competición ha venido tan bien a un equipo. En el caso del Elche CF, después de su mal inicio de campeonato, ha venido como agua de mayo. Francisco tiene por delante dos semanas para terminar de ajustar conceptos, que no ha podido llevar a cabo durante la pretemporada, recuperar futbolistas que arrastran molestias y poner a punto a sus futbolistas, para afrontar los ocho partidos que tiene por delante antes del nuevo parón de mediados de noviembre, que será de mes y medio por la disputa del Mundial de Catar, y provocar una reacción necesaria para no hundirse en la clasificación.

Limpiar la mente. Una de las principales misiones del preparador almeriense y de su cuerpo técnico es recuperar anímicamente a sus jugadores. A pesar de que antes de comenzar LaLiga se sabía que el comienzo iba a ser duro, con rivales de entidad, nadie se hubiera imaginado que el cuadro franjiverde iba a tener un arranque tan malo. No haber ganado todavía y sumar solo un punto de 18 posibles es una dura losa que hay que superar. Verse en el último puesto de la clasificación siempre es difícil y los fantasmas empiezan a aparecer. 

Por ello, el trabajo de Francisco debe contar con una importante parte psicológica, tratar de limpiar la mente y comenzar de cero la próxima fase de la competición.

Convencimiento del vestuario. El siguiente paso será convencer a la plantilla de que la reacción es posible. La temporada pasada, cuando el técnico almeriense llegó al Martínez Valero, fue capaz de dar un giro drástico a un equipo que había perdido la confianza en Fran Escribá. El Elche protagonizó un gran cambio y se mostró como un conjunto valiente, intenso, aguerrido, que presionaba en campo contrario y que le plantó cara a cualquier rival.

Además, el calendario que viene por delante es mucho más «amable» que el de las seis primeras jornadas, con equipos de los denominados de su liga particular. Precisamente, la clave de la permanencia del curso anterior fue que el conjunto ilicitano sacó adelante la mayoría de los encuentros frente a los rivales directos. Ese ejemplo, unido a que en el horizonte más próximo están los encuentros ante Rayo Vallecano, Mallorca, Espanyol, Getafe, Valladolid o Girona debe animar a los futbolistas franjiverdes a realizar un esfuerzo extra para revertir la situación. Un par de buenos resultados cambiaría el panorama por completo. LaLiga acaba de comenzar y los equipos que están por delante en la clasificación se encuentran a tiro de piedra de una victoria. Esa debe ser una de las principales motivaciones y a las que seguro va a apelar Francisco en estas dos semanas.

Crecer desde la defensa. Otro de los deberes que tiene por delante el entrenador del Elche durante este parón es encontrar la solución para frenar la sangría goleadora de las seis primeras jornadas. Los franjiverdes han recibido 16 tantos, lo que significa una media de casi tres por partido. Y lo que es peor, el portero Edgar Badia ha sido uno de los jugadores más destacados, es el guardameta con más paradas de la competición y , con sus actuaciones, ha evitado que esa deficiente cifra fuera todavía mayor. 

El Elche ha dejado de ser ese equipo compacto, solidario y que sabía pertrecharse atrás en los momentos difíciles de los encuentros. Principalmente, los problemas de esta campaña han venido derivados de errores individuales y de desajustes defensivos, que han permitido dar muchas facilidades a los rivales. Cuando Francisco llegó el curso anterior dijo que uno de sus principales trabajos tenía que ser mejorar y crecer desde la defensa. No encajar goles siempre es sinónimo de puntuar y de estar más cerca de las victorias. 

Sistema de juego definido. Para poder alcanzar esa mejoría lo primero que tiene que tratar de conseguir Francisco es definir el sistema de juego que quiere emplear. En las seis primeras jornadas ha utilizado hasta tres diferentes. Uno con tres centrales, frente al Betis, en la jornada inaugural, y el pasado sábado contra el Barcelona. En ambos casos, todo se vino abajo con las expulsiones de John Chetauya, en el Benito Villamarín; y de Gonzalo Verdú en el Nou Camp. Otro con un 4-4-2, que ha sido el que se ha llevado a cabo en la mayoría de los encuentros. Y hasta probó con un trivote en el centro campo (Omar Mascarell, Gumbau y Domingos Quina), y un solo delantero (Lucas Boyé) frente al Athletic Club de Bilbao. Por unos motivos u otros, ninguno le ha funcionado. 

Cuando fichó por el Elche la temporada pasada, Francisco también comentó que su idea era jugar con tres centrales, que es el sistema que ha utilizado en la mayor parte de su carrera y que mejores resultados le ha dado. Sin embargo, explicó que se tenía que adaptar a la plantilla que tenía. Luego, tras su peor racha de la temporada y justo antes de jugarse buena parte de la permanencia frente a rivales directos, sí que utilizó los tres centrales. En verano comentó que tenía una plantilla con alternativas para plantear diferentes sistemas tácticos. Ahora, en este momento de agobio, debe definir cuál le puede venir mejor para corregir los errores, principalmente, defensivos. 

Mejorar el aspecto físico. Y otra de las tareas que tiene por delante para estas dos semanas el entrenador del Elche es subir el nivel físico de su plantilla y terminar de integrar los fichajes que llegaron a última hora, con LaLiga ya empezada o a punto de comenzar. El preparador almeriense se ha quejado de no haber tenido una pretemporada adecuada y que se habían producido muchas lesiones, que han lastrado la preparación. Y que eso les impedían ir a presionar arriba.  

Este parón debe ser aprovechado para cargar de combustible el tanque de los futbolistas y ponerlos a punto. Lucas Boyé y Eze Ponce, que están llamados a ser las referencias ofensivas, junto a Roger, están mejorando físicamente y deben acelerar. Lo mismo ocurre con Pol Lirola o los últimos en llegar: Fede Fernández y Nico Fernández Mercau

Recuperar el mejor nivel de cada futbolista es primordial, porque a partir de principios de octubre, cuando se reanude la competición, ya no habrá excusas ni de calendario, ni de mala forma física. Si no se produce la reacción el futuro se verá muy negro. De conseguir sacar adelante estos deberes dependerá el futuro, tanto de Francisco como del Elche en Primera División. 

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