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Elche CF | Entrevista

Asensi: «Me gusta el Elche de Sarabia, en el fútbol hay que arriesgar para ganar»

La leyenda del Elche y del Barcelona charla con INFORMACIÓN sobre los duelos entre los dos equipos de su época y el de este domingo, en el que no descarta la sorpresa franjiverde

Juan Manuel Asensi posa para un reportaje fotográfico en su despacho de la asociación de veteranos

Juan Manuel Asensi posa para un reportaje fotográfico en su despacho de la asociación de veteranos / David Ramírez/Sport

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David Marín

David Marín

A sus recién cumplidos 76 años, Juan Manuel Asensi, el mejor futbolista alicantino de la historia, se siente joven, disfrutando de la vida y, sobre todo, del fútbol. Creció en la ciudad de las palmeras hasta que en 1970 su vida dio un gran giro, al fichar por el club azulgrana, del que se convirtió en capitán, santo y seña. Tanto que ahora lidera a su asociación de veteranos. Este domingo estará en el Camp Nou, con el corazón dividido entre Elche y Barça, pero con una idea muy clara: disfrutar de un gran partido

Semana de muchos sentimientos, ¿no?

Estoy contento de que el Elche se enfrente al Barça porque eso significa que está en Primera División, el sitio que le corresponde. Debuté con el Elche con 17 años, además en Barcelona, o sea que estos sentimientos continúan. Mi agradecimiento es enorme.

Empezamos por el Elche. ¿Cómo le está viendo esta temporada?

Muy bien. Me ha sorprendido que el arranque haya sido tan bueno. Es importante conseguir puntos en la primera vuelta porque en la segunda ya la gente está más metida y se juegan muchas cosas.

¿Cómo ve el estilo que está implantando el club, con esta propuesta valiente de juego?

El Elche tiene que ser valiente en Barcelona. Si no eres valiente no puedes hacer nada, ni en el fútbol ni en la vida. Eder Sarabia está demostrando que es un buen entrenador. ¿Está jugando un fútbol muy arriesgado? Es que hay que arriesgar para ganar.

¿Se ve que le gusta Sarabia?

Soy partidario de estos entrenadores que tienen la mente clara y dicen: “voy a Madrid, a Barcelona, donde sea, con mis armas a intentar conseguir algo”. Esto ha sido siempre la ley del jugador. Cuando yo estaba en el Elche la mentalidad también era esa. Tienes que ser valiente. Creo que Eder sabe lo que tiene entre manos, conoce a los jugadores y puede arriesgar.

¿Cómo recuerda los duelos entre Elche y Barça de su época? Me ha hablado de su debut, pero su último partido de liga con la franja fue contra los azulgranas en Altabix...

Ganamos 1-0 y metí gol yo. Me acuerdo de que Rifé, que después fue mi compañero, pedía mano mía. Controlé con el pecho y el comienzo del hombro, o sea, la clavícula. Y cuando me caía, pues le empalmé y la metí.

Asensi celebra un gol con el Elche en 1970

Asensi celebra un gol con el Elche en 1970 / Perfecto Arjones

¿Cómo afrontaba un equipo teóricamente más débil este tipo de visitas?

Sabíamos que iba a ser difícil, pero también que jugábamos en un gran campo, donde disfrutar de un terreno perfecto. Y salíamos a disfrutar, con la ilusión de dar la campanada. Te esforzabas al máximo, peleabas, luchabas. Sabías que el Barcelona tenía al mejor fichaje de Europa o del mundo y vas con esta duda… Teníamos que pelear a tope o no conseguiríamos nada.

¿Qué significa para usted el Barça?

Pues mi segunda casa o mi casa. El Barcelona me lo dio todo, amistad, gente que me quiere mucho todavía, títulos... Ahora soy presidente de los veteranos del Barça y la gente te reconoce, te saluda, te da las gracias…

¿Y el Elche?

Ahí disfruté muchísimo porque éramos amigos todos y cuando uno se iba pues lo echabas en falta. El Elche ha sido mi madre, me parieron allí, pasé mi juventud, los primeros pasos en el fútbol juvenil y después en el mundo profesional. Estuve tres años en el primer equipo, llegué a ser internacional absoluto…Eso no lo olvidaré nunca. Elche y Barcelona son dos ciudades que no olvidaré en la vida.

Asensi, capitán del Barcelona, en la final de la Recopa de Europa de 1979

Asensi, capitán del Barcelona, en la final de la Recopa de Europa de 1979 / EPC

¿Cómo ve al Barça tras las dudas generadas por las derrotas con el PSG y el Real Madrid? ¿Esto es bueno o malo para el Elche?

Creo que va a ser malo. Van a forzar al máximo y el Elche tiene que estar muy al tanto porque van a querer desquitarse después de haber perdido estos dos partidos. ¿Le ha tocado al Elche? Pues le puede dar un susto. Al final del partido es cuando se ve qué diferencia ha habido entre los equipos. Y se verá si el Elche ha sido inferior o ha sido superior.

¿La baja de Pedri puede nivelar un poco las cosas?

Sí, puede nivelarlo muchísimo. Pedri es el estandarte delBarcelona. La tranquilidad que le da al equipo no se la da nadie. Me recuerda a Marcial Pina (también ex de Elche y Barça), quizás no eran similares, pero cuando yo jugaba con él en el centro del campo era una gloria, disfrutaba muchísimo. Manejaba a todo el equipo, le daba con la derecha, con la izquierda, de cabeza... lo tenía todo. Pedri es lo mismo, en diferentes épocas.

¿Y Lamine Yamal?

Es una bendición para el Barcelona. Yo antes iba a ver los partidos y salía con el cerebro diciéndome que había ganado, pero con el corazón que no había disfrutado. Y ahora disfrutas. Este chaval es la repera, pero hay otros, Cubarsí atrás, gente joven en el mediocampo también… me hacen disfrutar del fútbol. Ahora, me voy a casa y aunque el Barça haya empatado o incluso perdido, me queda esa sensación de alegría.

¿Cómo ve todo este ruido en torno a sus declaraciones antes del Clásico?

Lo que tiene que hacer Lamine Yamal es no hablar con nadie. Te metes en el hotel y se acaba la historia porque cada uno tiene una opinión. Nosotros nunca hablábamos del rival porque lo único que puedes hacer es motivarles. Profesionalmente, lo mejor es no comentar nada antes del partido, ya lo harás después.

Asensi, junto a Aitana Bonmatí, en una imagen reciente, ejerciendo como representante del club azulgrana

Asensi, junto a Aitana Bonmatí, en una imagen reciente, ejerciendo como representante del club azulgrana / Enric Fontcuberta/EFE

Para ir terminando, ¿cómo le trata la vida?

Estoy bien. Como he dicho, ahora soy el presidente de los veteranos del Barcelona, una agrupación de mil y pico compañeros. Trabajamos haciendo cosas por todos ellos y entrenamos los martes y los viernes. Me encuentro como si estuviera de jugador, pero ya veterano… Además, siempre viendo lo que me gusta, el fútbol. Así que estoy fenomenal.

¿Se moja con un resultado para el domingo?

No me mojo porque son mis dos corazoncitos, no puedo hacerlo. Lo único que deseo es que la gente disfrute y que ningún jugador se haga daño. Estoy seguro de que la gente va a salir satisfecha porque el Elche va a dar un buen espectáculo, le va a plantar cara al Barça y vamos a disfrutar de un gran partido.

Los otros Asensi: Ré, Marcial, Heredia y Félix

Crecer en el Elche y dar el salto al Barcelona. Un proceso del que Asensi posiblemente sea el principal exponente... pero no el único. Hay otros futbolistas que también hicieron ese camino a lo largo de sus trayectorias deportivas. Una ruta que abrió el delantero paraguayo Cayetano Ré en 1962, después de tres buenas temporadas como franjiverde (1959-1962, las primeras de la entidad franjiverde en la máxima categoría). Sus goles le hicieron destacar en los planes de los principales clubes españoles, llevándose el premio un Barça en el que se mantuvo hasta la temporada 1965-1966, ganando el trofeo Pichichi en 1965, temporada en la que marcó 25 goles en liga. La anterior se quedó en la nada desdeñable cifra de 17. En lo colectivo ganó una Copa y una Copa de Ferias (antigua Europa League).

La medular del Barça de los setenta estaba integrada, además de por Asensi, por otro futbolista formado en la cantera franjiverde, aquella cuyos frutos hicieron a la entidad acreedora del premio Amberes a la mejor cantera del país. El asturiano Marcial Pina, que no llegó a coincidir en el primer equipo con el alicantino debido a que este dio el salto al juvenil justo el curso siguiente de su salida, no hizo el camino directo Elche-Barcelona para vestir de azulgrana, sino que realizó una especie de transbordo en el Espanyol (1966-1969). El descenso perico le llevó al otro lado de la ciudad, donde se convirtió en un referente durante ocho temporadas, ganando una liga y una Copa. Iba tan sobrado de calidad que en un partido fue capaz de marcar un gol de falta directa con cada pierna. Fue su vendetta particular después de que el conjunto culé le indicara la puerta de salida para recalar en el Atlético de Madrid. Otro producto de la época dorada del Elche que no perdería el contacto con la ciudad de las palmeras e incluso llegaría a ser entrenador franjiverde, siendo su momento estelar el de aquella salvación en Segunda conseguida en la última jornada, con remontada y muchísimo sufrimiento, ante el Compostela.

El ejemplo perfecto de talento que se terminó de forjar en Elche para beneficio azulgrana fue el argentino Juan Carlos «Milonguita» Heredia, al que la entidad catalana, en cuestión de meses, encontró acomodo primero en el Oporto portugués y luego en el Elche (1973-1974) antes de quedárselo en propiedad hasta 1980. El rendimiento en el conjunto ilicitano de Heredia fue tan inmediato y óptimo (7 goles en 24 partidos a los 21 años) que el Real Madrid se interesó por hacerse con sus servicios, en una operación que hubiese supuesto un duro golpe a su histórico rival nacional. Sin embargo, desde Elche «Milonguita» juró fidelidad al Barça, terminó el curso en la ciudad de las palmeras y se incorporó a la disciplina azulgrana, en la que, eso sí, brilló con cuentagotas para levantar una Copa y una Recopa... junto a Asensi.

El último componente de este grupo también es alicantino. En este caso, campellero: Félix Palomares. Con la mayoría de edad recién cumplida debutó en el primer equipo del Elche, en año de ascenso a Primera División, y aunque tardó un par de cursos en hacerse fuerte en los planes de sus entrenadores, destacó en las temporadas 1976-1977 y 1977-1978. El descenso de categoría puso en el mercado a un centrocampista todavía muy joven, una joya al alcance de todo aquel que le fuese a proporcionar las herramientas adecuadas para dar ese salto de nivel que se le intuía a orillas del Vinalopó, pero que debido al nivel general del equipo iba a tener que llegar lejos de casa. El lugar escogido fue el Camp Nou, pero las lesiones no le permitieron brillar todo lo que prometía. Solo llegó a disputar cuatro encuentros oficiales con la casaca azulgrana en tres temporadas, con cesión de por medio al Hércules, antes de regresar durante otras dos etapas al club en el que se había formado y en el que todavía tuvo un repunte en la 1982-1983 (47 partidos y 7 goles). Cayetano, Marcial, Juan Manuel, Juan Carlos y Félix: cinco vidas paralelas.

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