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Primera División | Jornada 13

Crónica del Elche-Real Madrid: A la ilusión solo la frena la historia

Los ilicitanos empatan en una actuación magistral en la que Bellingham evita la fiesta total

David Marín

David Marín

Decíamos ayer que la ilusión (y el fútbol) del Elche eran capaces de derrotar a la razón, llámese Real Madrid. Así se pudo comprobar hasta el minuto 86, cuando entró en escena un elemento que no se había mencionado, pero que con los blancos siempre está presente. Su historia. Su escudo. Su fe en los momentos duros para sacar un resultado donde otros mueren. Y la aprobación del juez que debe impartir justicia en el partido para que una acción que termina con Iñaki Peña ensangrentado acabe en gol. No fue lo de Luis Enrique en Estados Unidos 94 porque el golpeo de Vinicius al portero alicantino fue involuntario, pero treinta años después queda la misma sensación. Ver a tu futbolista herido, con su cara teñida de rojo, y al rival celebrando.

Hubo sangre y sudor, por lo tanto. Ni muchísimo menos lágrimas. El Elche sacó un empate, pero sobre todo confirmó lo que ya lleva trece jornadas demostrando. Esta vez no hubo errores tempraneros, como contra el Barça. Y se agradeció. El único lunar estuvo en el balón parado, vía a la que tuvo que recurrir Xabi Alonso para pactar tablas con Eder Sarabia en una partida de ajedrez que el bilbaíno le tuvo ganada durante la mayor parte de los movimientos.

Al Elche no le temblaron ni el pulso ni las piernas en los 98 minutos que duró el encuentro. Tuvo momentos de dominio, de tranquilidad con la pelota, de hilvanar, de esperar desde la posición de Peña si era necesario. Y aceptó, con bravura y valentía, la proposición indecente de su rival cuando la cosa se alocó. En el manicomio, este equipo dio la sensación de no ser peor que el mayor especialista en estas lides que hay en todo el Planeta Fútbol.

Con cada escuadra haciendo su propuesta, la sorpresa al descanso fue la ausencia de goles. Los principales culpables de ello fueron los dos porteros. Iñaki Peña le negó la celebración en dos ocasiones al pichichi Mbappé, en un mano a mano y en un disparo a bocajarro. Courtois hizo lo propio tanto a Rafa Mir, inseguro en la ejecución durante toda la noche, como a André Silva, primordial en movimientos y combinación, aunque fallón en la finalización. El portugués también mandó al limbo una opción en la que quiso ser generoso y servir la diana en bandeja a Mir, pero su pase, pésimo, lo cortó Huijsen.

Elche CF - Real Madrid, en imágenes

Germán Valera intenta regatear a Fede Valverde / Alex Domínguez

Oda al fútbol en el Martínez Valero

La locura en un Martínez Valero lleno y con claro color franjiverde, lo que demuestra la evolución de este proyecto, la desató Febas al regresar de vestuarios. En una jugada con el sello de calidad del Elche de Sarabia, mucho toque hasta encontrar el camino hacia el interior del área, el leridano demostró una vez más los motivos por los que pide dinero y cariño, no necesariamente en ese orden, para seguir luciendo la franja verde la próxima temporada.

Febas culminó una pared bellísima con Germán Valera, asistente de tacón e hiperactivo hasta que le retiraron del campo, con un toque sutil, una de las pocas maneras que hay de superar a ese gigante llamado Thibaut. Entonces el Elche activó el modo supervivencia hasta que los cambios empezaron a surtir efecto y dieron aire al equipo. Lo malo es que, tras un casi autogol que repelió el larguero, el Madrid empató a la salida de un córner: Bellingham lo ganó, la pelota quedó suelta en el área pequeña y Huijsen la remató.

Lejos de hundirse, los franjiverdes demostraron que también se saben mover muy bien cuando un partido se rompe, que con el Real Madrid suele ser casi siempre si el resultado no le es favorable. Con toda España esperando el 1-2, llegó el 2-1. Álvaro Rodríguez, reemplazo de André Silva, recibió un esférico casi en el centro del campo. Donde otro hubiera dado media vuelta, el Toro embistió. Encaró a Asencio, que decidió recular, y cuando olió el aroma de Courtois, recortó a su par y sacó un tiro seco, imparable, que se fue alejando del largo brazo del belga.

Elche CF - Real Madrid, en imágenes

Álvaro Rodríguez celebra el segundo gol del Elche / Alex Domínguez

Quedaban seis minutos y nadie dudaba de que al Elche ya solo se le podría negar la victoria en una de esas acciones típicas madridistas, en las que se mezclan historia, polémica y fútbol. En una falta lateral, los locales anduvieron entre blandos y estáticos. El Madrid fue con todo. Bellingham a rematar, Vinicius a por el rechazo de un enorme Peña, que la desvió, Mbappé a salvar la posesión por la línea de fondo y, nuevamente, el inglés para hacer el 2-2. Iñaki sangró, pero el colegiado lo permitió. Dio el gol y el empate ya no lo rompieron en el descuento ni Rafa Mir ni Gonzalo. El Elche sigue ilusionando. Sigue jugando fantásticamente al fútbol. Sigue compitiendo. Así, la victoria llegará.

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