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La fórmula mágica de Bragarnik en las situaciones límite del Elche

Tres días después de la comparecencia del propietario franjiverde, el equipo rompe su mala racha con el triunfo contra el Mallorca

El propietario del Elche CF, Christian Bragarnik, muestra su confianza en su "director de orquesta"  Eder Sarabia

El propietario del Elche CF, Christian Bragarnik, muestra su confianza en su "director de orquesta" Eder Sarabia / Áxel Álvarez

David Marín

David Marín

Hay rutinas que, a quien crea en el destino, ayudan en los momentos de mayor dificultad. Se alejan de la ciencia y, por lo tanto, nadie puede demostrar su exactitud. Pero ahí están. Y el fútbol no es ajena a ellas, ni mucho menos. Las manías ayudan a futbolistas, deportistas y personas, en general, a creer, a aumentar su confianza, a salir de malas situaciones... aunque realmente nada tengan que ver con ello.

Las comparecencias ante los medios de Christian Bragarnik, propietario del Elche, se han convertido en una de esas señas que se guardan para momentos importantes, siempre que sea necesario. Al argentino no le gusta ocupar la primera escena mediática en clave franjiverde, pero entiende que en ocasiones es necesario dar la cara. Lo había hecho en el pasado, siempre en el final de la temporada. Esta vez tocó adelantar su aparición en escena. La situación, once jornadas sin ganar y la entrada del equipo en zona de descenso, así lo requería.

El propietario del Elche CF, Christian Bragarnik, muestra su confianza en Sarabia y confía en que se logre la permanencia

El propietario del Elche CF, Christian Bragarnik, muestra su confianza en Sarabia y confía en que se logre la permanencia / Áxel Álvarez / AXEL ALVAREZ

Bragarnik decidió hablar el pasado miércoles para dar la cara ante la mala tesitura en la que se había visto envuelto el Elche: sin ganar desde diciembre, pasando de la zona tranquila de la tabla al antepenúltimo puesto y tras un cuestionable mercado invernal. Lo hizo como siempre, aferrado a su discurso, a su proyecto, explicando sus razones y motivos de cada movimiento. Con mayor o menor razón. Con convencimiento.

Recordó el contexto a dos momentos tensos del pasado de su etapa como propietario franjiverde, en los que también decidió hablar ante situaciones críticas, por motivos diferentes, en los años 2021 y 2025. En el primero de ellos, con el equipo jugándose la permanencia en Primera. En el segundo, el ascenso. Dos finales felices. Lo que se busca ahora.

Bragarnik en 2021

El 13 de mayo de 2021, Bragarnik rompió su silencio. Era su primera comparecencia pública, tras un tiempo ya al frente de la nave franjiverde. La temporada, después del ascenso en pandemia, había comenzado con la decisión de relevar a Pacheta por Jorge Almirón. Luego llegó Fran Escribá. Y, en esa fecha, las probabilidades de permanencia ilicitana no eran nada halagüeñas.

El Elche había perdido tres partidos seguidos (Atlético, Real Sociedad y Alavés) y era penúltimo en la tabla, a tres puntos de la salvación. Tenía que visitar al Cádiz y recibir al Athletic, que no se jugaban nada, en las dos últimas fechas. Necesitaba cumplir y alguna ayuda desde fuera. Tras una emotiva rueda de prensa de 72 minutos de duración, el Elche cumplió y se salvó gracias al pinchazo en la última jornada del Huesca... de Pacheta.

Bragarnik en 2025

El 22 de mayo de 2025, Bragarnik volvió a convocar a los medios en otra situación más que compleja, en la que a la dificultad deportiva se le añadía un enfado con el colectivo arbitral que el propietario no ocultó durante los 41 minutos de su discurso. El ascenso, que parecía en la mano del conjunto dirigido por Eder Sarabia, se había torcido con las derrotas ante Levante y, precisamente, Huesca.

Los franjiverdes habían pasado de liderar la tabla con cinco puntos de ventaja sobre el tercero a ocupar esa misma plaza, igualados con el Mirandés, pero con el golaveraje perdido. Es decir, volvían a no depender de sí mismos para cumplir con el objetivo. Necesitaban ganar sus dos partidos y esperar un pinchazo de sus oponentes.

Bragarnik, en el centro de la imagen, escoltado por Schinocca, a su izquierda, y por Buitrago, a la derecha.

Bragarnik, en el centro de la imagen, escoltado por Schinocca, a su izquierda, y por Buitrago, a la derecha. / Áxel Álvarez

Y volvió a ocurrir. El Elche derrotó a Málaga y Deportivo y, en esa última jornada, el Mirandés tropezó. Ascenso y más carga al aura de Bragarnik. Este año, parecía necesario, el propietario el club ilicitano decidió adelantar su puesta en escena. Regresó para el partido en el Bernabéu, donde ocupó zona preferencial en el palco, y se sumó a la conjura de las diez finales con todo lo posible. Fueron 68 minutos de un discurso cuya primera reacción fue el 2-1 al Mallorca. Se volvió a ganar tres meses después. Se remontó por primera vez en la temporada. Todavía queda mucho por delante. Pero la fórmula mágica de Bragarnik ya está lanzada.

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