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Elche CF | Análisis

Febas, el Elche y un camino hacia el doble KO

El mejor jugador del equipo franjiverde, que sigue sin renovar, tiene ofertas para marcharse a final de temporada

Febas posa junto a un balón en el centro del campo del Martínez Valero

Febas posa junto a un balón en el centro del campo del Martínez Valero / Matías Segarra

David Marín

David Marín

Es indiscutible que Aleix Febas es el mejor jugador del Elche esta temporada. Sin un goleador al estilo Muriqi en el Mallorca, la mayor diferencia que marca el conjunto franjiverde a nivel individual, especialmente en labores de construcción ofensiva, la obtiene a través de las conducciones y la inteligencia del ilerdense. De su capacidad para romper líneas, ya sea regateando o con un pase; y de generar espacios para sus compañeros, al atraer la atención de sus rivales.

De esto se da cuenta cualquier aficionado que haya visto un porcentaje mínimo de los partidos del Elche en la 2025-2026. Lo sabe Eder Sarabia, que no le quitado del once, por decisión técnica, en ninguna jornada. Y es consciente, en la planta noble, Christian Bragarnik. Entonces, ¿por qué a mediados de abril el mejor futbolista de tu equipo, que concluye su contrato el 30 de junio, sigue sin renovar?

Aleix Febas posa junto a Pedro Schinocca, director general del club, en su homenaje tras cumplir 100 partidos con el Elche.

Aleix Febas posa junto a Pedro Schinocca, director general del club, en su homenaje tras cumplir 100 partidos con el Elche. / Áxel Álvarez

Aquí aparecen obstáculos que tienen pinta de ser insalvables: el ecónomico y el temporal. En el primero de ellos, Bragarnik ha vuelto a sacar su regla de escalas salariales, que ya se ha llevado por delante a varios futbolistas aparentemente indispensables de la plantilla. Considera que lo que piden el catalán y sus representantes está lejos de lo que debe ofrecer el club. Y no tiene pinta de que vaya a dar su brazo a torcer.

El jugador, por su parte, no esconde que su objetivo es firmar su último gran contrato profesional. De hecho, dado su nivel actual, posiblemente este deba ser su mejor contrato. Está en disposición de ello. Se lo merece. Aquí o en otro sitio. Tampoco oculta que su preferencia es seguir en el Elche, donde ha encontrado una comodidad que el fútbol le ha ido negando casi siempre desde que era un prometedor mirlo en la cantera del Real Madrid. Está agradecido... pero no a cualquier precio. Tanto el futbolista, por puro ego; como el profesional, por la propia definición de la palabra, quieren que le paguen lo que consideran que se merecen.

El segundo obstáculo tiene que ver tanto con la edad de Febas como con la cantidad de años que, con esa edad, un club puede arriesgar en la duración de un contrato. Ahí, y no en lo futbolístico, es donde el ilerdense no encaja en el proyecto franjiverde. Bragarnik no esconde que está aquí para hacer negocio. La compraventa de futbolistas. Fichar barato y vender caro. Y ahí se puede considerar a Febas como un activo amortizado. Con 30 años, supuestamente no va a mejorar su valor de mercado. Nadie va a pagar un traspaso por él, menos cuando este mismo verano está en disposición de pujar para llevárselo gratis. Difícil solución porque el dinero se puede gastar mejor o peor, pero los años son inamovibles. No le puedes exigir a Febas quitarse tiempo del carnet de identidad.

Sin acuerdo Febas-Elche

Y así, en esa tensión que siempre se produce en la negociación de cualquier renovación, el entendemiento entre el Elche y Febas no llega. Y Febas sigue jugando. Y maravillando. Y a usted, amable lector, que no tiene porque entender de escalas salariales, amortizaciones ni valores de mercado, no le cabe en la cabeza que un futbolista que hace lo que Febas hace casi cada fin de semana con el 14 a la espalda no esté renovado. Y cuando presencia exhibiciones como la del derbi contra el Valencia del pasado sábado, se debate entre el placer de disfrutar actualmente de un jugón y la decepción de entender que a partir de junio le va a llegar una ola de nostalgia.

Fiorentina, Espanyol, Celta... Hay muchos clubes que están llamando al teléfono de Febas, de sus representantes, porque es difícil no encandilarse de un futbolista de este perfil. Y Bragarnik mantiene su pose dura, firme, casi intransigente. Es el papel que le toca interpretar. Porque, en realidad, su corazón seguramente le empuje a renovarlo. Su cabeza, no.

Un pulso sin ganador

¿Quién gana y quién pierde en este pulso entre Febas y el Elche? Nadie conoce el futuro. Nadie puede saber si Febas ya ha llegado a su cénit y a partir de agosto empezará una cuesta abajo, con peor rendimiento, lesiones o lo que sea. Al otro lado de la operación, nadie asegura al club ilicitano que el hipotético intercambio de piezas que haga vaya a ser exitoso. Ni mucho menos. De hecho, la sensación actual es que el Elche no está en disposición de incorporar a ningún jugador del nivel de Febas, hablando en presente. Otra cosa es apostar por una versión joven. Y que, a medio plazo, salga bien.

El culebrón se dirige hacia un doble KO. Si Febas se va del Elche van a salir perdiendo las dos partes. El ilerdense no va a encontrar un entorno como este para ser feliz sobre el césped. Lo debería saber porque no le ha ocurrido antes. Fichar por otro proyecto en apariencia mejor es arriesgarse a dar con un entrenador que no te entiende, un rol de suplente, un entorno que no te protege, una ciudad fría...

Si el Elche deja escapar a Febas perderá un activo valiosísimo. Aunque no lo parezca. No solo a un jugador de nivel. La economía deportiva te puede decir que Febas ya está amortizado, pero quizás no detecte lo que, por ejemplo, mejora a tu proyecto. ¿Podría el Elche haber vendido a Mendoza al Atlético por la cantidad que lo hizo sin Febas a su lado? Háganse la misma pregunta con los Nicos.

Febas conduce el balón durante el Valencia-Elche, ante el salto de un rival

Febas conduce el balón durante el Valencia-Elche, ante el salto de un rival / EFE

Febas, por sus características, brilla individualmente y es capaz de hacer mejores a sus compañeros. El dinero que pierdes por elevar el listón de su escala salarial igual se puede ingresar gracias a su capacidad para ayudar al aumento del valor de mercado de otros futbolistas. O por el ahorro de un sustituto que no lo va a mejorar a corto plazo. Preguntas con respuestas complejas.

Bragarnik seguro que quiere renovar a Febas. Y posiblemente no lo vaya a hacer. Y Febas seguro que quiere renovar con el Elche. Y posiblemente no lo vaya a hacer. Si esto ocurre, doble KO. Ninguno será tan feliz por separado como lo son juntos.

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