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Primera División | Jornada 32

Crónica del Oviedo-Elche | El Elche vende su alma para ganar lejos de casa

Los franjiverdes logran, en el campo del colista, su primer triunfo foráneo del curso, tras un mal segundo tiempo que obliga a renunciar al estilo y sufrir sin necesidad

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David Marín

David Marín

Tres puntos vitales para el objetivo de la permanencia. Un día para ganar. Y se ganó. Cumpliendo el plan de este final de curso, en el que el Elche encadena tres triunfos seguidos ante rivales tocados, aprovechando perfectamente las circunstancias. Un triunfo lejos de casa, el primero de la temporada en liga, al fin. Una jornada para celebrar... hasta cierto punto. Porque este Elche venció tras complicarse la vida de manera inexplicable. Y dando la espalda a su estilo en un cuarto de hora final en el que se encerró en su área, se hinchó a dar pelotazos, trató de perder todo el tiempo posible e incluso acabó con un expulsado.

Un gran día para aquel que mire el resultado. El qué y no el cómo. No pregonan de ello ni la planta noble del Martínez Valero, con un proyecto basado en todo aquello a lo que se acabó renunciando en Oviedo, ni Eder Sarabia, que ya ha ido dejando entrever en las últimas semanas que su discurso, lejos de ser fundamentalista, ha pasado a ser más complaciente de lo esperado con aquello de primero ganar y luego preguntar. Si se acaba sonriendo será justificable. Pero no todos los rivales son este Oviedo que queda moribundo, a la espera de firmar la sentencia de su descenso, su regreso a Segunda.

Vender el alma para ganar puede resultar beneficioso a corto plazo. Y se puede entender, especialmente a estas alturas de la temporada. No es crítica, es cuestión de contar la realidad de las cosas, para bien y para mal. Uno puede entender que no es lo mismo sostener un discurso en noviembre cuando te ves en la ensoñación de pelear por Europa que en abril cuando todos los de abajo aprietan en una carrera cruel por la salvación, que no perdona a nadie, seas más o menos fiel a tu idea de base. Por ello, demos por bueno el 1-2.

Cuarto de hora para el olvido

La pena deriva, más allá de ese cuarto de hora final para el olvido, de volver a ver las costuras defensivas a un equipo que, con el partido totalmente controlado, incluso dormido, resucita a un muerto en una acción absurda. El Oviedo apretaba, pero no mordía. Apenas se le conocían intervenciones a Dituro. El Carlos Tartiere pitaba a los suyos, incluso se encaraba con alguno. Y los asturianos no necesitaron construir para meterle emoción al choque.

Un saque desde su portería de Aarón dejó a Ilyas solo ante Dituro. Con 0-2 en el marcador. Inexplicable. Bigas no tiró bien la línea con el atacante rival y habilitó a este para que, con tranquilidad, recortase diferencias. La acción defensiva resultó tan inverosímil que el árbitro asistente no la pudo creer y señaló fuera de juego. La primera repetición dejó claro que no era así y el VAR dictó sentencia: al Elche le tocaba sufrir.

Real Oviedo - Elche CF, en imágenes

Celebración del gol de Bigas ante el Oviedo. / LOF

Sarabia acabó con cinco centrales sobre el terreno de juego (Affengruber, Bigas, John, Chust y Petrot), casi en homenaje a Javier Clemente, archienemigo familiar. Metido atrás, achicando balones, sin tener la posesión. La inoperancia local, fiando todo a centros laterales casi siempre sin peligro, ayudó a que Dituro no pasara demasiados apuros, salvo una opción, ya en el descuento, en la que Affengruber rozó el penalti y John anduvo rápido para quitarle el balón a Vidal. En la prolongación también dio tiempo a que Germán Valera viera la roja por una dura entrada a Thiago, por lo que será baja en Vigo.

El respiro con el triple pitido final del colegiado devolvió la tranquilidad que los franjiverdes habían mantenido hasta el minuto 76. Hasta ahí, plan perfecto. Sin excesos, pero sin máculas. Sentenciando, en apariencia, la tarde con dos dianas en el primer cuarto de hora. Y controlando la situación a partir de ese momento. Justo lo que pedía el partido: jugar con los nervios de un desquiciado Oviedo y prolongar el buen momento propio. Todo a pedir de boca.

Para el recuerdo, además de los tres puntos, quedará el golazo de Pedro Bigas. El capitán franjiverde clavó en la escuadra un zurdazo cruzado desde 30 metros. Parábola perfecta. Imparable para Aarón, que intentó emborronar el majestuoso lanzamiento del balear. Y también quedará el estreno anotador de Gonzalo Villar, que sigue creciendo en una semana clave para él, en la que ha demostrado que fichó para rendir ya este curso.

El murciano sentenció, insistimos, en apariencia, al finalizar de manera brillante, con un tiro colocado que golpeó en el poste, una acción que inició con un robo de balón tras una buena presión en banda. Luego conectó con Álvaro Rodríguez, novedad en el once titular, para definir con precisión en el interior del área, una vez que el hispanouruguayo le devolvió el balón.

Real Oviedo - Elche CF, en imágenes

Gonzalo Villar marca el segundo tanto para el conjunto franjiverde. / LOF

Pudo hacer el tercero André Silva, pero Aarón se lo negó. Consiguió dormir el duelo el Elche, como pedía el plan, sin necesidad de atrincherarse, teniendo la pelota, en ciertas fases, y condenando a los asturianos a centros sin peligro de Hassan por la derecha.

Todo iba perfecto... hasta que un balón casi de portería a portería obligó al Elche a cambiar el plan. A pensar que el camino hacia la victoria era más corto sin la pelota en sus pies y acumulando futbolistas en su área. Valió para ganar al colista. Es de esperar que sea solo cosa de un día.

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