Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

Elche CF

El quinto éxito en el Elche de la «era Bragarnik»

El propietario de la entidad franjiverde consolida su proyecto tras obtener la permanencia en Primera, tras un curso en el que dio un salto en su política deportiva con la millonaria venta de Mendoza

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
David Marín

David Marín

Seis temporadas y media como propietario del club y quinto éxito a festejar. La «era Bragarnik» culminó en Girona otro check positivo en el proyecto del empresario argentino, que tomó las riendas de la nave del Elche a mitad de la temporada 2019-2020, tras haber sido parte activa ya en parte de la configuración de la plantilla de aquel verano, y que desde entonces suma dos ascensos a Primera y tres permanencias en la máxima categoría como celebraciones a final de curso.

Los dos únicos lunares en la etapa argentina del Elche se dieron, de manera consecutiva, en las temporadas 2022-2023 y 2023-2024, con el descenso a Segunda y la imposibilidad de regresar a la élite por la vía rápida. Son las dos únicas decepciones, con especial dolor la primera, al coincidir con el centenario de la entidad, que quedó bastante descafeinado debido al pésimo arranque de liga, con un equipo descendido prácticamente en diciembre. El primer intento de regresar entre los mejores iba por buen camino hasta abril, pero la cosa se torció cuando mejor pinta parecía tener y hubo que esperar al fichaje de Eder Sarabia para recuperar la categoría perdida.

Bragarnik, sonriente durante su comparecencia de este miércoles.

Bragarnik, sonriente durante su comparecencia de este miércoles. / Áxel Álvarez

Precisamente con el técnico vasco parece haber encontrado Bragarnik a su pareja perfecta de «matrimonio», tras haberlo intentado tanto con técnicos de su cuerda, como Jorge Almirón o Sebastián Beccacece; con leyendas del club, como Fran Escribá, o con técnicos con experiencia en España, como Pablo Machín, Francisco Rodríguez o, en el origen de todo, Pacheta.

La continuidad de Sarabia parece fuera de toda duda. En primer lugar porque el pleno de éxito en cuanto a consecución de objetivos por parte del vasco, que firma bajo su autoría un ascenso y una permanencia, además de haber dotado al equipo del estilo de juego que quiere Bragarnik para su proyecto, más allá de que en este tramo final de temporada, en Primera División y para conseguir la salvación, se haya tenido que recurrir en momentos puntuales a una forma de jugar más práctica, incluso defensiva.

Y, en segundo lugar, porque ambas partes no han ocultado ya su intención de seguir de la mano, ya que Sarabia renovó el pasado verano hasta junio de 2027. Con el equipo todavía jugándose la permanencia, el director general franjiverde, Pedro Schinocca, se aferró al año de contrato que le quedaba a Sarabia, incluso en caso de descenso, pese a que la realidad de ese acontecimiento que felizmente no ocurrió se hubiese tenido que comprobar en tal caso.

Sarabia sigue

En la misma línea está Sarabia, pese a los cantos de sirena del Athletic, ante la probable marcha, finalmente confirmada, de Ernesto Valverde a final del curso presente, tras el excelente inicio de temporada franjiverde. Con las aguas más calmadas, el vasco ha fortalecido su nexo con el Elche. Querido en la entidad y en el entorno. Idolatrado por gran parte de la afición. Reconocido incluso por los no partidarios de su estilo de juego. E implicado, siempre dispuesto a mostrar su lado más sentimental cuando la situación lo requiere. No se calla ante nadie, lo que también le vale disgustos, como el hecho de tener que haber vivido el desenlace de esta taquicárdica liga desde las gradas del Martínez Valero y Montilivi, algo que también deberá hacer, por sanción, en las dos primeras jornadas de la 2026-2027, salvo indulto federativo en verano.

Sarabia ha encontrado en el Elche una vía directa hacia el éxito, si el proyecto de Bragarnik sigue dando pasos hacia delante. Esta temporada, en su quinto éxito al frente del club, puede suponer un punto de inflexión importante, sobre todo porque el mercado de jugadores empieza a dejar cantidades importantes en las arcas ilicitanas, que, SAD mediante, no dejan de ser los bolsillos del dueño, el propio Bragarnik.

Los 16 millones de euros recaudados por Rodrigo Mendoza en invierno, que podrían ser bastantes más en caso de que se cumplan ciertos condicionantes en los próximos años, son un salto de calidad que tendrán continuación en los próximos meses con la más que probable venta de Affengruber, el mejor activo que tiene el Elche a día de hoy en su plantilla. Al austriaco, tan implicado como integrado, solo la ilógica lo mantendría en el Martínez Valero más allá del mes de agosto. Eso sí, aquel que quiera ficharlo tendrá que sentarse a negociar con un Bragarnik sin prisa, con el método bien aprendido y sin miedo a apurar plazos. Defenderá sus intereses que, siendo buen gestor, con sus errores, son los del Elche.

David Affengruber celebra el penalti provocado frente al Atlético de Madrid.

David Affengruber celebra el penalti provocado frente al Atlético de Madrid. / Pablo Miranzo / EFE

En Girona, como en las semanas previas desde su aterrizaje desde Argentina para cumplir con los protocolos de calendario medidos que tiene Bragarnik para atender sus compromisos profesionales y personales a ambos lados del Atlántico, se vio a un propietario implicado, presente en el vestuario para animar a sus jugadores, sufridor en el palco durante el desarrollo del encuentro y emocionado al concluir el duelo. Para él, el Elche es un negocio... y algo más. Empieza a formar parte de su familia, de su corazón, de su sangre. Llegará el día que lo venda, pero hasta entonces buscará aumentar el número de éxitos, hasta ahora cinco de siete, un porcentaje para nada bajo.

Ahora, renovaciones

Ahora, a Bragarnik y Sarabia se les abre un nuevo periodo intenso, el de la configuración de la plantilla de la 2026-2027, en la que el objetivo volverá a ser la permanencia, sin renunciar a nada, sobre todo tras comprobar este curso que Europa no hubiese estado tan lejos si el rendimiento a domicilio hubiese sido mejor, no necesariamente notable o sobresaliente.

Febas posa junto a un balón en el centro del campo del Martínez Valero

Febas posa junto a un balón en el centro del campo del Martínez Valero / Matías Segarra

Llegan los momentos de las altas, las bajas y los «interesan». Con mucho trabajo por delante. El primero en pasar por los despachos será Febas, pendiente de una renovación de contrato que ha sufrido vaivenes en los últimos meses, tan alejada en ciertos momentos como algo más cercana en otros. Hay muchos clubes detrás de él, con el Celta a la cabeza. Igual que estarán interesados por otros franjiverdes. Empiezan las negociaciones, a casi tres meses del regreso de la competición oficial. Mucho por delante. El mercado no se abre hasta el 1 de julio. Y se cerrará el 31 de agosto. Mientras tanto, el Elche celebra otra permanencia en Primera. La tercera de Bragarnik. Su quinto éxito. Que no sea el último.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents