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Francisco Trigueros. Fundador y gerente de la librería Ali i Truc.

"Elche ha pasado mucho tiempo sin leer y eso se paga: la mitad de la población nunca lee un libro"

El año que empieza tiene acento histórico para la librería Ali i Truc ya que alcanza los 35 años de convivencia entre los ilicitanos.

El librero ilicitano Francisco Trigueros, junto a parte de los cien mil volúmenes que albergan las instalaciones de "Ali i Truc".

El librero ilicitano Francisco Trigueros, junto a parte de los cien mil volúmenes que albergan las instalaciones de "Ali i Truc".

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ANTONIO JUAN SÁNCHEZ

La librería Ali i Truc va unida a Paco Trigueros, no se entienden sus vidas por separado y más cuando con 2012 llegan sus 35 años de existencia. En el camino, un recorrido de evolución constante en instalaciones, número de libros y calidad de las publicaciones. Y junto a un proyecto empresarial, "Ali i Truc" ha dejado claro que aporta mucho más a la ciudad, desde los ciclos de actividades culturales, de la mano de presentaciones de libros y exposiciones, hasta la faceta editorial que Paco Trigueros no quiere abandonar, "siempre y cuando haya proyectos que tengan sentido y valgan la pena para la ciudad de Elche".

¿La idea con la que abrió la librería Ali i Truc en Elche y el momento actual tienen el mismo corazón y los mismos pulmones?

La librería se puso en marcha desde septiembre de 1977, por lo tanto cumplimos 35 años, y la vocación es la misma como lo es el nivel de compromiso y el plan de actividades en torno al mundo de la cultura... aunque, por supuesto, no en las mismas formas porque los tiempos han evolucionado muchísimo. Lo que es evidente es que nunca nos hemos cerrado a nada, ni hemos puesto cortapisas ni fronterasÉ

Ya queda muy poca gente como usted, un librero de los de antes y de los de siempre, con profundo conocimiento literario, disponibilidad para asesorar y guiar el camino por las letras, dejando de lado a veces, incluso, el negocio más puro y duro...

Soy consciente y, en alguna ocasión, eso te deprime en el doble sentido de ver, por un lado, que lo que tú haces no tiene tanta repercusión como uno quisiera; pero, además, eso se demuestra en que hay otros que también lo han hecho antes como tú y han tenido que cerrar, lo que significa que tampoco se les ha hecho mucho caso. También me llena de orgullo poder decir que soy librero, porque es algo en lo que sigo creyendo. He actuado en consecuencia a las posibilidades que aquí hay y es cierto que me hubiera gustado traer autores de más relevancia en alguna ocasión, pero la realidad es la que es...

Y se ha convertido en un defensor de los escritores locales...

Siempre he pensado que es parte de mi obligación, un librero que está en la ciudad no puede negarse, moralmente hablando, a tener textos de los autores que hay a su alrededor. Y, sobre todo, porque me parece que es una cantera literaria, que haya muchos escritores en Elche es positivo, otra cosa es que de ellos salga alguno que despunte... aunque luego será el mercado, el público, la calidad propia del autor lo que marcará la pauta a seguir, pero yo no les voy a poner ninguna pega. Por aquí han pasado gente como Vicente Molina Foix o Montserrat Roig y, actualmente programamos unas 20 actividades al año.

¿Diría usted que "Ali i Truc" ha ido creciendo al ritmo que lo ha hecho la ciudad después de estos 35 años de complicidad?

Hemos intentado evolucionar con la ciudad, nos hemos ido adaptando a la ciudad y nuestro crecimiento literario ha ido con el de los ilicitanos. Creo que la relación con la ciudad se ha normalizado y el futuro tiene un componente de utopía y deseo para que el ilicitano tenga cada vez más necesidades literarias. A nivel de instalaciones también se ha crecido y, hoy en día, podemos hablar de unos fondos con 35.000 títulos y 100.000 libros.

¿Cuáles son los peligros reales para una librería como la suya?

Las librerías tienen muchos frentes abiertos que las están perjudicando, y uno de ellos, para mí pequeño todavía, es el libro electrónico. Otro, importante, son las grandes superficies; y el más destacado es la venta fuera de ley (que no pasa por un circuito comercial), que se estima en un 18% de la globalidad de la venta de los libros en España. Y, a todo eso, hay que añadir que la cultura no ha evolucionado como pensábamos hace años, se ha estancado realmente...

¿Y, entonces, por qué se publica tanto en la actualidad?

Porque ahí hay un negocio muy bien montado por las editoriales. El editor ha cambiado radicalmente y no tiene nada que ver con el de hace 30 años; ahora es más un gestor, un financiero... la prueba la tenemos en los fallos regulares que encontramos con las grandes editoriales en cuanto a erratas en sus libros se refiere... El mundo del libro se ha convertido para algunos grandes editores en un excelente negocio donde lo único importante es colocar más libros, en cantidad, que la competencia.

¿Cómo es el comportamiento de los ilicitanos con los libros?

Es casi igual que en el resto de España... no obstante, una diferencia que tendría Elche con otras ciudades españolas sería que su nivel industrial no lee. En estos momentos, a nivel general, el 45% de la población no lee nunca un libro, y eso es muy fuerte. Elche ha pasado mucho tiempo sin leer y eso se paga, supongo que, aunque ese porcentaje es muy complicado de estimar, será bastante mayor, y superará la mitad de la población.

¿Cuál sería la radiografía del lector que vive en Elche?

Aquí tenemos un número pequeño de público que lee mucho, por gusto; y, luego, estudiantes que leen por necesidad y, a veces, también por gusto. La venta mayoritaria está situada entre muchachos de 10 a 20 años, es la necesidad escolar; pero el público vocacional de lectura está entre los 30 y 60 años, que es la gente que todavía proviene de esa afición al mundo del libro y que la sigue manteniendo. Hay más mujeres que hombres entre los asiduos, y la venta del libro profesional se ha hundido totalmente.

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