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Un 25% de universitarios cree que la sociedad lo discrimina por ser hombre

El I Congreso Internacional sobre Masculinidades e Igualdad presenta el adelanto de una radiografía de la conciencia feminista de los varones

Un instante del congreso, que reunió a más de 300 inscritos en la ciudad.

Un instante del congreso, que reunió a más de 300 inscritos en la ciudad. matías segarra

Uno de cada cuatro universitarios de la Comunidad Valenciana se siente discriminado por ser hombre. Así se desprende del avance de un estudio en el que han participado 3.000 jóvenes, y que se ha dado a conocer durante el I Congreso Internacional sobre Masculinidades e Igualdad que acoge hasta hoy el Centro de Congresos de Elche. El encargado de dar a conocer estos datos fue José Sanfélix, secretario del Congreso y uno de los encargados del informe estudio, liderado por la Universidad Miguel Hernández con la colaboración de los departamentos de igualdad del resto de universidades públicas valencianas. El dato es cuanto menos llamativo teniendo en cuenta que este estudio partía de la hipótesis de que la población a la que iba dirigido -jóvenes universitarios, con mayor nivel cultural- era más cercana a la igualdad que proclama el feminismo, que lucha precisamente para acabar con la discriminación, pero de la mujer.

«Hay un discurso de hombres que se sienten atacados por la ley de violencia de género o por otras proclamas feministas», señala Sanfélix, que van calando en la sociedad, incluso entre los más jóvenes. Un problema no solo de educación sino que hasta hace unos años «no hemos implementado las reivindicaciones feministas de los años 70», que hicieron retroceder el movimiento igualitario, resurgido en los últimos tiempos. Esto ha hecho que haya un movimiento, «de hombres que encarnan ese patriarcado, ante el temor de perder espacio público de poder al que están habituados». La solución, como proclama este congreso, pasa por deconstruir las masculinidades en las que se ha basado la sociedad hasta ahora, cambiar los atributos que se le ha dado a este hecho, con una posición de poder y dominación con respecto a la mujer, añadió el experto. No todos los datos son pesimistas, se añade en las conclusiones. Siete de cada diez universitarios reconocen que la mujer sufre algún tipo de violencia sexual, y más de la mitad la ve como un problema grave. Estrechamente relacionado con la violencia sexual está la educación que los jóvenes reciben.

Pornografía

El auge de internet y la facilidad de acceso al mismo, que muchos adolescentes tienen a golpe de click en su teléfono móvil, ha hecho que el consumo de material pornográfico se dispare. En este sentido, la mayoría de los jóvenes reconoce consumir porno de forma habitual, y un 70% señalaba que lo hace varias veces por semana. El problema es que este tipo de contenido normaliza una serie de prácticas que no coinciden con la sexualidad habitual, siendo estas mucho más violentas y discriminatorias. «Muchos hombres no nos habíamos planteado que nos gustaran una serie de cosas hasta que las hemos visto en el porno», señala Sanfélix. Y el hecho de que para muchos jóvenes éste constituya las primeras «lecciones» de educación sexual solo agrava el problema.

Aun así, la presidenta del congreso y directora del Grupo de Investigación Economía, Cultura y Género de la UMH, Anastasia Téllez, señaló que «cada vez vamos teniendo más hombres que se suman a la lucha por la igualdad de género. Es cierto que aún queda mucho por hacer pero en este congreso hemos querido visibilizar lo que ya existe». El certamen se cerrará durante la mañana de hoy con más charlas y ponencias, y esta tarde se realizará un encuentro entre colectivos de hombres que luchan por reivindicar las nuevas masculinidades.

Un 10% de los estudiantes han ido a un prostíbulo

Otro de los aspectos relacionados con la igualdad que recoge el avance del estudio liderado por la UMH entre los universitarios pasa por su relación con la prostitución. De entre el 10 al 15% reconoce haber consumido prostitución, o al menos haber estado en un prostíbulo durante una celebración o despedida de soltero en compañía de amigos. Llama la atención también el 4% que reconocer haber pagado por mantener sexo, pese a que se trata de hombres de edades muy tempranas, al ser universitarios.

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