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La nueva contrata de basura no prevé más plantilla mientras el comité de empresa urge de un 15 a un 20% más

Los trabajadores consideran que cuanto más se demore la entrada en vigor del contrato más se agravará el aseo de la ciudad debido a una plantilla infradimensionada y a una maquinaria obsoleta

La nueva contrata de basura no prevé más plantilla mientras el comité de empresa urge de un 15 a un 20% más

La nueva contrata de basura no prevé más plantilla mientras el comité de empresa urge de un 15 a un 20% más

El comité de empresa de Urbaser, la actual concesionaria del servicio de limpieza viaria y recogida de residuos sólidos de Elche, estima a priori que faltaría entre un 15% y un 20% más de personal para poder cubrir las necesidades en esta materia que en estos últimos años han ido surgiendo en el municipio.

Por eso, tras conocerse esta semana que el Tribunal Administrativo Central de Recursos Contractuales (TACRC) ha suspendido cautelarmente el procedimiento de contratación abierto para la licitación de la nueva contrata del servicio, que en teoría debería entrar en servicio el próximo 1 de enero de 2020, pero que todo apunta a que será casi imposible, los trabajadores de Urbaser han sido de los primeros en echarse las manos a la cabeza.

«Chafados, decepcionados, así nos hemos quedado», señalan los representantes de los trabajadores al entender que esta decisión del TACRC puede demorar aún mucho más la entrada en servicio del futuro concesionario.

Más y mejores medios

Y se echan las manos por dos motivos principalmente. Primero porque la plantilla no da abasto, es decir, la carga de trabajo es tal en los últimos años que no se puede cubrir como se debiera las necesidades del municipio.

Hace veinte años se hizo un pliego de condiciones y una contrata para una ciudad con las características de entonces. Casi dos décadas después, las necesidades son otras. En estos años han surgido nuevas zonas, como el entorno del Travalón y de Kelme o la expansión de la nueva zona de Altabix, algunos núcleos urbanos de pedanías también han crecido, se han sumado más plazas y parques, la población ha crecido... «Estamos desbordados, saturados», indican desde el comité de empresa, que en una primera estimación consideran que de cara a la nueva contrata se debería incrementar el número de trabajadores en una horquilla de entre 60 y 85 para poder prestar el servicio en óptimas condiciones. Actualmente la plantilla está formada por unas 422 personas.

El segundo motivo por el cual consideran una mala noticia esta actuación del TACRC es que buena parte de la maquinaria está al límite, ya es muy vieja, y, por tanto, si se demora aún más todo el proceso, el servicio va a ir siendo cada vez de menor calidad.

Por ejemplo, algunos camiones ya han superado el millón de kilómetros, carecen de aire acondicionado, se utilizan casi las 24 horas en tres turnos, por lo que cada vez se averían más, los arreglos cuestan más, y cada vez más tiempo permanecen en los talleres para su reparación.

Barrido todos los días

Desde el comité de empresa se recuerda además que volver a recuperar el barrido todos los días de la semana, es decir, incluidos domingos y festivos al completo, tal y como está previsto a partir de 2020, debería traer consigo la incorporación de más personal. En estos momentos, tal y como aclara el concejal de Servicios Municipales, Héctor Díez, el barrido diario se produce de lunes a sábado por la mañana, mientras que sábado por la tarde y domingos se atiende solo a los principales espacios, como una especie de mantenimiento.

Díez señala no obstante que la nueva contrata no establece que se deba incrementar el número de trabajadores, tan solo deja claro que todo el personal se subroga y que no se puede reducir. Es más, se establece que cualquier incremento de la plantilla tiene que ser visto contando también con la parte técnica municipal.

En cualquier caso, los trabajadores también son conscientes de que sumar más o menos personal puede depender del número y de la capacidad de las nuevas máquinas que introduzca el futuro concesionario del servicio, algo que, en cualquier caso, no se producirá de una tacada, sino que las nuevas máquinas se irán incorporando paulatinamente a lo largo de la vida del contrato.

Otros tres años de prórroga a cambio de dar oxígeno al Ayuntamiento

El gobierno del PP, que debía 7 millones a Urbaser, decidió a finales de 2011 ampliarle el contrato y aplazar así la deuda

En enero de 2012 el grupo municipal socialista en el Ayuntamiento de Elche, entonces en la oposición, denunciaba que el gobierno municipal, del PP, había prorrogado el contrato con Urbaser por tres años más, a razón de 63 millones de euros, sin haber realizado un concurso público.

El actual contrato se inició en el año 2000 y expiraba inicialmente en 2016, a razón de 20 millones de euros anuales. No obstante, bajo el mandato de Mercedes Alonso se firmó, en diciembre de 2011, continuar tres años más, todo ello no sin polémica porque el PSOE criticó que se hubiera llevado a cabo además de manera oculta.

Hay que tener en cuenta que en aquellos años el Ayuntamiento estaba altamente endeudado y tenía falta de liquidez municipal. Además arrastraba con Urbaser una deuda de nada menos que de siete millones de euros, lo que llevó al equipo de gobierno a plantear a la concesionaria un aplazamiento de los pagos pendientes, gracias a la prórroga de esos tres años en la contrata, que se aprobó en la junta de gobierno local en diciembre de 2011.

Sin embargo, esa prórroga es algo que consideran los trabajadores que fue un caramelo envenenado al apuntar que si en 2016 la maquinaria ya era demasiado obsoleta, ni contar en qué estado estarán los vehículos en caso de que la entrada en servicio de la nueva contrata se demore uno o dos años más. Y es que, en principio, contaban con que la nueva concesión se activara a mediados de 2020, pero algunos dudan de que vaya a ser así.

El edil de Servicios Municipales, Héctor Díez, quien subraya por su parte que con Mercedes Alonso se suprimieron 50 peones de barrido en fines de semana, señala que ya en 2016 hubiera sido necesaria la nueva contrata y que en esta nueva se han asumido las reivindicaciones de la plantilla.

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