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Opinión

La hora de la cooperación

El uso de un lenguaje belicista al referirnos al grave problema de la pandemia que padecemos no me parece apropiado. Sé que esta retórica no es solo propia de España, ni que son solo los políticos quienes la emplean, los medios de comunicación la utilizan con suma profusión, pero es cierto que no pocos dirigentes políticos con este lenguaje se pueden sentir cómodos, pues les puede parecer que ganar batallas es muy rentable para su resultado partidista. En efecto, no se trata de una acción bélica, sería absurdo querer matar el virus a cañonazos. Se acabará con esta situación con el trabajo de investigación, con la colaboración entre los científicos, con la cooperación de la ciudadanía.

De otra parte, este lenguaje bélico se puede interiorizar y acentuar las culpabilidades y la separación de la sociedad en amigos y enemigos. El mensaje no puede ser el de la división, sino justamente el de la cooperación, una cooperación que no se tiene que basar en la búsqueda del uniformismo, la colaboración leal lleva consigo el que se sea critico a la vez que colaborativo. Los planes para acabar con la pandemia deben estar basados en el mundo de la ciencia y esta no avanza aferrándose a dogmas, sino en la revisión de los resultados y la crítica permanente. Aceptar que no siempre tenemos las soluciones inmediatas en nuestras manos no es signo de debilidad, lo es más dar la apariencia de que se tienen; así pues, que cuidado con las palabras, no son inocentes y al referirme a este inapropiado uso de un lenguaje cargado de términos militares, quiero poner de manifiesto mi reconocimiento a la labor que la UME (Unidad Militar de Emergencias) está llevando a cabo y es un ejemplo que sin complejos de ningún tipo se debe poner de manifiesto.

Ejemplos de colaboración en la vida política de nuestro entorno existen, el caso de Portugal es uno de ellos. La colaboración en muchos de nuestros municipios y autonomías, contrasta con el espectáculo que se da entre los partidos políticos españoles a nivel nacional en estos momentos tan dramáticos. Quizás sea porque la política vista desde la cercanía de los ciudadanos disminuye la óptica de las diferencias. Lo concreto une, lo abstracto separa. Los políticos deben pensar que si algo esperan los ciudadanos de ellos, es que den un ejemplo de colaboración, que será un mensaje que transmita esperanza, justamente aquello que más necesitamos en estos momentos. Entiendo que los partidos políticos de la oposición no deben aprovechar el dolor que se cierne sobre España para llevar a cabo un derrumbe del Gobierno y el Gobierno tiene el derecho de pedir una colaboración leal, entendiendo que la lealtad en nada significa el abandono de la crítica, sino que esta es una parte de la cooperación. Conviene ser muy cuidadoso hoy día con eso y acentuar el respeto a las instituciones democráticas y en ello deben estar todos, pues ya sabemos que las situaciones de crisis son propicias para quienes venden recetas baratas de "salvar la patria".

Las tentaciones totalitarias siempre están a la vuelta de la esquina. Es preocupante la deriva autoritaria que tomando como excusa la crisis sanitaria, llevan a cabo gobiernos como el de Orban en Hungría, o el de Trump que amenaza con cerrar las cámaras legislativas en E.E.U.U. Por eso me parece muy bien que en España se haya retomado la actividad del control parlamentario. Para salvarnos lo tenemos que hacer todos juntos y más en un mundo global. Es un momento de saber mirar más allá de nuestras fronteras. Por grandes que sean nuestros problemas no podemos dejar de cooperar con otros países, especialmente de Iberoamérica y de África. Una de las secuelas que nos dejó la gestión de la crisis económica última fue cómo se diezmó la cooperación española. La cooperación no puede verse como un mero gasto sino como una gran inversión. Una cooperación que implica también aprender de aquellos con quienes colaboramos y en el caso de la pandemia que vivimos, no podemos despreciar las enseñanzas de algunos países donde los profesionales se han batido permanentemente contras las pandemias.

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