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Verano de pérdidas y cancelaciones

Las agencias de viaje de Elche aseguran estar en la cuerda floja ya que apenas registran actividad

La agencia de viajes de la calle Empedrat.

La agencia de viajes de la calle Empedrat. A.Amorós

Roque lleva 28 años levantando la persiana de su agencia de viajes, ubicada en el centro de Elche. Entras en su local y por ella parece que el tiempo no haya pasado. La agencia Candel es una de las pocas que todavía sigue abierta en la ciudad, hecho que el propietario cuenta con una sonrisa pese a las durísimas condiciones que está pasando, y es que lo que parecía ser un año de vuelos, playas y hoteles, se ha convertido en un 2020 lleno de cancelaciones, trámites y pérdidas.

El turismo es uno de los principales sectores de la economía en España, ya que el país es uno de los destinos preferidos dentro de la Unión Europea, y el estado que mayores ingresos genera con este sector. Por este mismo motivo, el coronavirus ha condenado la economía en España. ¿Cómo se puede vivir del turismo sin tener turistas?

Las agencias de viaje locales beben del sector del turismo, y han tenido que reinventarse para poder sobrevivir a la situación que estamos viviendo debido a la crisis del covid-19. Así, según cuenta Roque, «durante la pandemia hemos trabajado para solucionar problemas, y aún seguimos, más que para ofrecer viajes».

Los viajes organizados por las agencias se han desplomado, y el motivo por el que este hombre sigue abriendo las puertas de la suya es para que , según afirma él, «la gente vea que seguimos vivos y que estamos aquí para dar la cara a nuestros clientes». Roque relata que la mayoría de sus clientes son la panadera de su barrio, o el camarero del bar que hay enfrente, es decir gente cercana a él, gente de la ciudad y cuenta que ese ha sido el valor diferencial con respecto a otras agencias de viajes de más renombre, poniendo en valor que «somos un comercio de Elche que tratamos a gente de Elche», añade el propietario.

El covid ha cambiado nuestra normalidad y nuestra forma de elegir la escapada propia de las vacaciones de verano. Así, los clientes quieren destinos nacionales con menos duración que años anteriores y donde el desplazamiento se pueda realizar en coche propio, según nos cuenta Ana García, jefa de oficina en agencia de viajes Confort. Esta agencia, vecina de la de Roque, también ha sufrido la consecuencias del dichoso virus, y es que ellos tenían una amplia demanda de cruceros por el Caribe, muchos viajes programados a Cracovia y Dublín, y además, llevaban años organizando el viaje de verano a una academia de inglés en Irlanda. Pero este año no ha podido llevar a cabo nada y es que actualmente, a nivel vacacional, Ana cuenta que tiene cero reservas con compañías aéreas para estos meses de verano, y que lo único que están llevando a cabo son escapadas de fin de semana.

Asimismo, la responsable de la agencia Confort señala que tienen la suerte de que también organizan viajes a comerciales de empresas de la zona, y esto es lo que «nos está salvando». Así, a modo de anécdota, algo en lo que Roque y Ana coinciden es que la nueva función de los agentes de viajes es conocer e informar sobre las restricciones y normas de seguridad que hay en los países de destino.

Por su parte, el caso de Carmen, propietaria de la agencia de viajes Mi sol, es diferente al de los otros dos protagonistas. Su negocio está también ubicado en el centro de Elche y cuenta con más de 35 años de trayectoria ofreciendo viajes a los ilicitanos. Su agencia está cerrada desde el pasado mes de marzo, y las previsiones no soy muy optimistas.

Con respecto al trabajo que está realizando ahora, Carmen explica que actualmente solo está trabajando para gestionar los reembolsos de los viajes que tenía programados para este año. «Somos el sector más afectado por el covid-19 y muy pocos son conscientes, y eso es fácil de ver porque casi todas las agencias de viaje en Elche están en la cuerda floja, o directamente cerradas», afirma la propietaria.

En Elche, la agencia de viajes Mi Sol tiene relación con la flota de autobuses Mi Sol, y es que los propietarios de ambos son marido y mujer. Así, Carmen cuenta que su marido no forma parte del gremio, pero junto a la agencia de Carmen organizaban viajes en autobús del Imserso y eso les suponía una gran fuente de ingresos para ambos. Actualmente ambas empresas están paralizadas, según informa la propietaria

Con respecto al futuro de las agencias de viaje en España, Carmen ve que la supervivencia de las agencias se tambalea, afirma que «la irrupción de las nuevas plataformas como Booking o Airbnb ha hecho que todo esto nos perjudique a la hora de optar hasta por una escapada de fin de semana. Nuestro público mayoritariamente eran personas mayores, y ahora ya no quieren viajar debido a esta situación».

Esta es la historia de Carmen, Ana y Roque, propietarios de tres agencias de viaje en Elche, pero podría ser la de muchos otros comercios locales que sufren de forma directa las consecuencias del miedo y la incertidumbre que provoca el coronavirus en los ciudadanos. Esta pandemia ha afectado de forma muy directa a los pequeños comercios locales, haciendo que estén en la cuerda floja. Muchos de ellos están al borde del cierre definitivo, otros intentan sobrevivir con lo puesto. Pero ellos, pese a todo, no dejan de ponen en valor su servicio y seguridad que el cliente puede tener sabiendo que al descolgar el teléfono, o bien Roque, Ana o Carmen, será la persona que les atenderá.

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