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Antonia Soriano: «Aplicamos medidas en Elche con una tasa de contagio de 220, si llega a 500 hay que confinar»

La directora de Salud Pública de Elche explica la situación actual en la ciudad, cómo se ha llegado hasta aquí y qué medidas son necesarias en los próximos días para no extender estas restricciones más allá de los 14 días decretados el pasado viernes.

Antonia Soriano, directora de Salud Pública, en el Centro de Salud de Altabix.

Antonia Soriano, directora de Salud Pública, en el Centro de Salud de Altabix.

La labor de rastreo y control de la pandemia de los dos departamentos sanitarios de Elche recaen en la dirección de Salud Pública. De este organismo dependen en buena parte los informes con los que la conselleria tomó la decisión de aplicar restricciones en Elche y Orihuela para controlar el índice de casos.

El viernes había 216 casos por cada 100.000 habitantes. ¿Qué datos manejan hoy?

La situación no ha mejorado. Tenemos de 220 a 227 en los últimos 14 días, dependiendo de dónde pongamos el corte, nosotros lo sacamos en los últimos 14 días. Tenemos muchos casos, mucho trabajo y los rastreadores están a todo gas. Tenemos turnos de mañana, tarde y noche y fines de semana. 

¿Cuántos rastreadores hay?

Hay 14 de refuerzo más el médico y enfermera que tenemos de titular. A esto se suma todo el personal del centro que puede dejar sus tareas no prioritarias y apoyan. Ahora tenemos tres veterinarios destinados a hacer encuestas. También tenemos en apoyo al Ejército de Tierra, que nos ayuda mucho porque hace los contactos. Nosotros determinamos la trazabilidad, los brotes, dónde se ha podido contagiar... Y luego los contactos los reflejamos nosotros y los llama el Ejército. Siempre necesitamos más recursos. Salud Pública viene de una estructura de la que siempre le falta gente. 

¿Cómo funciona todo el protocolo desde que se declara un positivo?

Atención Primaria atiende a los convivientes para que se aislen. Vemos los casos positivos todos los días, completamos la encuesta epidemiológica en la que preguntamos dónde ha estado, con quién... Eso necesita tiempo y que la persona haga memoria. Se hace una trazabilidad hacia atrás para determinar dónde se ha podido contagiar y se hace una trazabilidad también de las personas que ese paciente haya podido infectar. Ahí se detectan brotes y agrupación de casos. El brote es cuando hay más de tres personas que tienen relación epidemiológica, y la mayoría, el 75%, son sociales.

«Una cosa es tener un pico puntual y otra un incremento que es constante desde finales de septiembre»

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¿Es esta la justificación de las restricciones a la hostelería? ¿Se dan en los bares la mayoría de estas reuniones? 

Es difícil de diferenciar, habría que entrar en cada encuesta a comprobar si el brote social es en una comida en casa o en un restaurante. No queremos decir que los restaurante no cumplan las medidas, pero cuando nos sentamos a la mesa todos comemos y bebemos, y se relajan las medidas. No se pueden respetar, no se tiene ese chip de quitarse la mascarilla solo para comer porque luego viene la sobremesa, nos tomamos una copa, hablamos fuerte, nos reímos, cantamos, que no se debería... 

Se habla siempre de la trazabilidad a la hora de determinar el origen del brote. ¿Qué es exactamente y cómo se hace?

La trazabilidad es cuando se puede determinar que un caso está relacionado con otro. Es decir, cuando podemos determinar el origen. No siempre lo encontramos, bien porque las personas no se acuerden o porque haya mucha transmisión comunitaria y se pueden haber contagiado en cualquier sitio y llega un momento en el que se desborda. Eso requiere tiempo.

¿Y se ha roto? ¿Es ese el principal motivo de restricción?

Sí,se ha roto, hay transmisión comunitaria. Hay varios indicadores. En primer lugar lo que vemos es el índice de casos, tanto en siete como 14 días. También vemos la trazabilidad, la ocupación del hospital, el número de PCR que se han hecho... 

En cuanto a ocupación, la semana pasada se dispararon los ingresos en el Hospital General, con 33 en planta y dos en UCI. ¿Ha mejorado o empeorado?

Ahora tenemos 39 en el General, 34 en planta y cinco en UCI. Vinalopó está un poco mejor, tiene 17 en planta y cinco en UCI (tres más que el viernes).

En UCI son más del doble en ambos hospitales...

Sí, la edad media de los ingresados también está subiendo un poco. Hemos tenido varias etapas. Llegó un momento en que no solo aumentó en jóvenes, pero ahora vemos casos en la franja de 50 años, de 60 a 80 años, con enfermedades crónicas que es lo que hace que se ocupen las UCI.

Desde el inicio de la pandemia llama la atención la disparidad de datos del General y del Vinalopó, ¿a qué se debe?

No lo sé. El Hospital General tiene un laboratorio en su propio hospital para PCR y Vinalopó no, lo manda a Alicante. A veces sí ha habido un brote mayor en Santa Pola, pero ha disminuído mucho y está mejor que en semanas anteriores. Elche no, ha subido, en ambos departamentos. Tampoco debo opinar en ese sentido.

¿Y los datos? ¿Cuántas PCR se hacen en cada departamento?

En la última semana en el General se han hecho 1.455 y 1.000 en Vinalopó, hay diferencia. El General tiene un poco más de población también que Vinalopó. El General tiene a Santa Pola, una localidad con mucha movilidad, y Vinalopó tiene a Aspe, que está bastante bien; y Crevillent, que está empezando a subir. 

Hay otros departamentos e incluso comunidades con peores datos donde no se han tomado medidas. ¿Por qué aquí sí?

Para evitar llegar a 500 casos por cada 100.000 habitantes. La preocupación por la situación en Elche se debe a un incremento constante de los casos. Una cosa es tener un pico puntual y otra es tener un incremento que, aunque no excesivo, es constante desde finales de septiembre. Lo que terminó de decidirnos fue la situación en los hospitales, que sobre todo en el puente se notó un cambio y empezó a subir el número de ingresos. Esto, junto con los brotes, la pérdida de la trazabilidad y otros indicadores hizo que, aunque no fueran datos espectaculares como en Madrid o Navarra, pusierámos medidas preventivas no demasiado estrictas para evitar llegar a ese punto. Quisimos curarnos en salud, hay que evitar que la pandemia se descontrole porque, entonces, si llegamos a esos 500 casos, la única medida es confinar y si llenamos los hospitales con esto, se desatenderán otras patologías. 

Aún tardaremos días en ver si son efectivas las medidas. ¿Cuál sería el indicador ideal para no alargarlas dentro de dos viernes?

La bola de cristal no la tengo, y lo ideal sería que no hubiera casos. A partir de ahí, por lo menos que la tendencia sea descendente. Las medidas no son tan restrictivas. Si podemos aplazar esa comida familiar o con amigos unas semanas y aplanar la curva, es necesario.

Desde Alicante temen el «éxodo» de ilicitanos al limitarse aquí las reuniones y el ocio. ¿Debemos limitar movimientos, pese a que no hay restricción en ese sentido?

Hay que apelar a la responsabilidad individual, si aquí hay una situación epidemiológicamente de riesgo, no hay que desplazar esa situación a otros municipios porque al final nos podemos ver todos limitada la movilidad.

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