Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Enganches impacientes

Vecinos de Peña de las Águilas critican que residentes de la pedanía ilicitana se hayan conectado al alcantarillado, que todavía no ha entrado en funcionamiento, para poder verter unas aguas residuales que al final acaban en la vía pública

Zona en la que aparecen aguas residuales, sobre todo de noche, y coinciden con basura. | ANTONIO AMORÓS

Zona en la que aparecen aguas residuales, sobre todo de noche, y coinciden con basura. | ANTONIO AMORÓS

Vecinos de la pedanía ilicitana de Peña de las Águilas han elevado la voz de queja con respecto a otros residentes en esta zona que, aprovechando que se han acometido algunas fases del alcantarillado, ya se han conectado para verte directamente sus aguas residuales. El problema está en que el alcantarillado no funciona, no está operativo. Y aún va a tardar varios años en estarlo.

Aunque una parte del alcantarillado se ha acometido, este en realidad no funciona, no está conectado. Con lo cual las aguas fecales y otras que salen de algunas casas emanan por bocas de alcantarilla, como por ejemplo la situada enfrente del recinto del centro social de Peña de las Águilas, junto a unos contenedores y cerca de una pequeña depresión en pendiente.

Malos olores y aguas fecales son los lamentos más comunes por parte de ciudadanos cuando se producen estas situaciones, sobre todo por la noche. Los avisos al alcalde pedáneo, Alejandro Salgado, no se hacen esperar y, aunque él no puede hacer nada, se ha llegado a poner en conocimiento de Aigües d’Elx tales circunstancias.

Zona que ofrece riesgo al haber cedido una parte de la bionda en esta pedanía. | ANTONIO AMORÓS

Desde esta empresa mixta, encargada de gestionar el ciclo sostenible del agua y formada en un 51% por el Ayuntamiento y en un 49% por Hidraqua, y que ha sido la encargada de acometer varias fases del alcantarillado, ya han actuado para informar algún vecino e incluso taponar alguna conexión. Y aunque Aigües d’Elx no tiene potestad para sancionar, sí puede hacerlo la Policía Local.

Hace algo más de un año se detectaron, en otro punto del municipio, vertidos de aguas residuales urbanas, tanto particulares (fosas sépticas) como industriales (aguas sucias resultado de la actividad industrial), en la red de alcantarillado de la ciudad. Ambas acciones están prohibidas y puede desembocar en sanciones que, en los casos más leves, pueden oscilar entre los 600 y los 3.000 euros. En las situaciones más extremas, es decir si dichos residuos vertidos se llegan a catalogar como peligros, las multas pueden estar entre los 6.000 y los 300.000 euros. Además, se deberían llevar a cabo los trabajos para eliminar dentro de lo posible tales vertidos.

El caso es que en Peña de las Águilas y Llano de San José se da una proliferación de viviendas unifamiliares que, al carecer de conexión con el alcantarillado, tienen que llevar a cabo una depuración individual o colectiva de las aguas residuales.

Así ha sido en estas zonas durante décadas, mientras la promesa del alcantarillado no terminaba de llegar. Ahora vecinos denuncian que hay gente impaciente que está harta de esperar un alcantarillado durante décadas prometido y que ahora que ha comenzado a hacerse realidad se ha parado puesto que hasta que el Gobierno central no ponga fondos para el colector principal, no tiene sentido seguir haciendo el resto de fases previstas, según el Ayuntamiento.

Una docena de caminos en muy mal estado

El Ayuntamiento asegura que todas las pedanías tendrán al menos una inversión en asfaltado

Si hay otro quebradero de cabeza para los residentes en Peña de las Águilas además de conseguir alcantarillado, entre otras cuestiones como por ejemplo la mejora del alumbrado, es el de contar con unos caminos en condiciones. Numerosos viales que son una tortura para los vehículos y que se convierten en barrizales en tiempos de lluvia suponen otra de las quejas más comunes en Peña de las Águilas. El Ayuntamiento de Elche es conocedor de este problema que se viene exponiendo desde antes de cambiar de siglo y asegura que al menos cada pedanía en Elche va a recibir a corto plazo, como ha ocurrido por ejemplo recientemente en El Altet, al menos una inversión para mejorar el asfalto. Es imposible llegar a todas las partidas ni a todos los caminos de una sola vez, recalcan desde el ejecutivo local. En cualquier caso, desde Peña de las Águilas consideran que deben ser reparados o adecentados al menos una docena de caminos muy transitados. Entre ellos se encuentra el camino de la urbanización de Los Olivos, el de la Vaquería, el del Bolo (los tres pendientes de actuar tras la quinta fase del alcantarillado), el de la casa del Quijote, de la Peña, de Ernesto o el de los Escalantes. También hay caminos que ofrecen riesgo de caída para vehículos y caminantes al soltarse las fijaciones de un quitamiedos debido a escorrentías de aguas pluviales.

Tres fases y el colector principal todavía pendientes

Aigües d’Elx y el Ayuntamiento de Elche comenzaron en el pasado año 2015, por fin, las esperadas obras para dotar a Peña de las Águilas y al Llano de San José de alcantarillado. Desde entonces se han acometido en tiempo y forma cuatro ramales, por importe de más de tres millones de euros. Pero todavía queda mucho trabajo. En concreto, con fondos municipales se deben costear otras tres fases, las cuales están de momento en «stand by» hasta que no haya fondos para el colector principal, algo que el ejecutivo local viene exigiendo insistentemente a Madrid.

Para continuar leyendo, suscríbete al acceso de contenidos web

¿Ya eres suscriptor? Inicia sesión aquí

Y para los que quieren más, nuestras otras opciones de suscripción

Compartir el artículo

stats