La Orquesta Sinfónica de la Ciudad de Elche y el director titular Mihnea Ignat cada Año Nuevo ofrecen un programa notable, ambicioso e interesante, pero esta vez sorprendieron con una idea genial, estrenando el año con un programa muy novedoso.

La Serva Padrona (intermezzo, ópera cómica o un boceto musical) es junto al recién presentado en Elche “Stabat Mater” la obra mas famosa de G. B. Pergolesi (1710 - 1736), la que inicia el estilo de la ópera bufa, perfeccionado con el tiempo por W. A. Mozart y G. Rossini. El hilo dramático está realizado con la ayuda de tres personajes; dos cantantes, la criada - Serpina, el solterón - Uberto y un sirviente mudo - Vespone. El libreto es simple y banal y cuenta una historia de un viejo y rico señor, aterrorizado por la criada y harto de los caprichos de ella, decide casarse, con la esperanza de que la esposa ponga orden en la casa. La criada inteligente y astuta hace que su amo se case, precisamente… con ella. El intermezzo La Serva Padrona de G. B. Pergolesi goza de una tremenda popularidad hasta el día de hoy, así que no fue extraño que en esta ocasión también el público ilicitano haya podido tener el privilegio de presenciar la obra en una versión concertante. Para realizar la interpretación de este famoso intermezzo, el maestro Ignat invitó a dos destacados cantantes que acompañados por la OSCE y bajo su dirección hicieron el deleite del público.

La soprano Pepi Lloret, poseedora de una voz hermosa y refulgente, impresionó con unos extraordinarios medios vocales, notable técnica y una gran musicalidad, todas estas características siendo imprescindibles para la interpretación del papel de Serpina. Fue un placer poder disfrutar de su exacta afinación no reñida con una gran ligereza vocal que expuso sin esfuerzo en todo momento. También un buen dominio de las dinámicas causó un impresionante lucimiento vocal. Pepi Lloret no sólo mostró excelentes condiciones vocales, sino también una maravillosa encarnación del personaje, de una Serpina descarada, como debe ser.

La pareja de Serpina fue el barítono Giorgio Celenza, quien, prácticamente en el último momento, sustituyó a Jorge Eleazar Álvarez Mora, que debido a las restricciones de la pandemia no pudo viajar desde Italia. Celenza interpretó musicalmente en forma estupenda el papel de Uberto. Con una voz de timbre flexible dotada de una proyección y calidad extraordinaria, alcanzó la combinación perfecta entre la voz y el personaje, a pesar de su edad muy joven. Las dos primeras arias Aspettare, e non venire y Sempre in contrasti resultaron deleitables, incluso en tonos graves. A medida que avanzaba la función la interpretación del barítono fue cada vez más encantadora. Se merece un especial reconocimiento la actuación de Celenza en los recitativos por dotarlos de naturalidad y una muy adecuada ligereza.

El contenido detallado de la ópera fue presentado en castellano por Juan Antonio Olmedo López, quien al mismo tiempo adoptó con gracia el papel del personaje mudo - Vespone.

Ignat fusionó perfectamente las voces de los cantantes con el conjunto de doce instrumentistas de cuerda y bajo continuo de la OSCE, imponiendo una vigilancia artística total. En una forma de alegría absoluta, consiguió un sonido equilibrado, dando a la vez la oportunidad de lucir a los protagonistas durante toda la obra. Musicalmente ha sido un Pergolesi ideal: ligero, alegre, agradable, rico y sabroso.