Los investigadores, por ahora, no han encontrado cura a la psoriasis, una enfermedad de la piel, que tiene orígenes muy diversos y que se caracteriza por la aparición de manchas rojas y escamosas que pican, sobre todo en las rodillas, los codos, el tronco y el cuero cabelludo. Al menos, los investigadores de la Universidad Miguel Hernández (UMH) de Elche han logrado desarrollado un compuesto derivado de la capsaicina que reduce el picor de la psoriasis sin causar efectos secundarios, aunque la aplicación farmacológica se halla aún en fase preclínica. Ahora bien, lo han descubierto nada más y nada menos que en un derivado de los pimientos picantes que, «aunque resulta irritante para los mamíferos, los investigadores ya habían identificado su capacidad para disminuir la actividad de los receptores sensoriales del dolor y el picor», explica la Universidad de Elche, que recuerda que esta es una de las líneas principales de investigación del grupo, perteneciente al Instituto de Investigación, Desarrollo e Innovación en Biotecnología Sanitaria de Elche (IDiBE).

El prurito o picor intenso es una percepción sensorial altamente molesta que provoca ganas de rascarse, pero se puede dañar la piel y dar lugar a más picor e infecciones. Los investigadores explican que el mecanismo molecular causante del prurito es complejo e implica componentes del sistema nervioso tanto periférico como central. Periféricamente, los receptores sensoriales reconocen y envían al sistema nervioso central las señales de picor. El objetivo del estudio de la UMH es identificar compuestos que inhabiliten estos receptores para elaborar fármacos que no produzcan efectos secundarios.

Como explican los investigadores de la UMH, las sustancias derivadas del picante que bloquean los receptores del dolor no han podido progresar en los ensayos clínicos debido a efectos secundarios indeseados. Pueden producir una elevación de la temperatura corporal y «engañar» a la piel, hasta el punto de producir insensibilidad a las altas temperaturas y dar lugar a quemaduras.

Para evitar los efectos secundarios indeseados de esta sustancia, los investigadores de la UMH, han diseñado una molécula basada en la capsaicina que puede desactivarse metabólicamente y prevenir los efectos secundarios derivados de la acumulación en la piel. Después de realizar su función calmante, las enzimas y el agua de la piel la romperían y la desactivarían. Además, este nuevo compuesto no produce sensación de ardor.