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El coronavirus le cuesta al Ayuntamiento de Elche 6,7 millones por la caída en la recaudación

Hacienda achaca la bajada de ingresos a que dejaron de cobrar tasas y asegura que sorteará este varapalo gracias a los ahorros municipales

Terrazas

El coronavirus le ha costado al Ayuntamiento de Elche 6,7 millones de euros por la bajada en la recaudación de impuestos respecto a 2019. La Concejalía de Hacienda achaca esta importante caída de ingresos al «bajón» en el cobro de las tasas municipales algunas suspendidas a causa de la pandemia, como son la zona azul, la grúa, las matriculaciones en las escuelas infantiles y las terrazas. ¿Qué efectos va a tener esto? Según la edil del área, Patricia Macià, gracias a que el Ayuntamiento tiene 20 millones de euros de liquidez podrá sortear este varapalo. Una caída imprevista que, a juicio del ejecutivo local, no se habría podido sostener si hubieran bajado los impuestos.

Pese a que el equipo de gobierno aseguró en noviembre, al finalizar el periodo de pago voluntario, que había obtenido unos «buenos datos en la recaudación» de los principales tributos, ahora, al cerrar la contabilidad y teniendo en cuenta los pagos fuera de plazo, se ha encontrado con otra realidad bien distinta. Las arcas municipales percibieron el pasado año un 5,6% menos que antes de que estallara la crisis sanitaria.

Por impuestos directos, entre los que están el Impuesto de Bienes Inmuebles (IBI), el Impuesto de Actividades Económicas (IAE), el Impuesto de Vehículos de Tracción Mecánica (ITVM), el Ayuntamiento recibió 77,2 millones de euros, frente a los 81,1 que ingresó en 2019.

Por los indirectos, entre los que están el de Construcciones y Obras (ICIO) y los relacionados con la participación en impuestos del alcohol, el tabaco, el IVA, los hidrocarburos, entre otros, recaudó 6,7 millones, frente a los 7,2 millones de euros del ejercicio anterior.

Mientras que por las tasas y precios públicos, los contribuyentes pagaron 2,8 millones de euros menos y el Consistorio acabó recaudando 16,7 millones.

A estas cifras hay que sumar el dinero pendiente de cobros atrasados de otros años por los fraccionamientos o impagos que realizaron los ilicitanos. Esto se traduce en que el Ayuntamiento cerró la recaudación de 2020 con un total de 112 millones de euros, frente a los 118, 7 millones de contabilizó hace dos años.

Pagos suspendidos

La lectura que hace de estas cifras la edil de Hacienda, Patricia Macià es que la recaudación de los principales tributos municipales, el IBI o el ITVM «ha ido bien, pero cuando hablamos en conjunto nos encontramos con una caída de ingresos importantes porque hubo tasas que se dejaron de cobrar y porque las plusvalías han caído prácticamente a la mitad». Precisamente, las tasas por terrazas que deben pagar bares, cafeterías y restaurantes, se suspendieron en 2020 y el Ayuntamiento de Elche se convirtió en el primer municipio de la Comunidad Valenciana en aprobar por pleno la supresión de la tasa de mesas y sillas para todo 2021.

Macià justificó que los ingresos por los impuestos directos no han sido tan desastrosos para el erario de la Administración local porque teniendo en cuenta la contabilidad de los ejercicios cerrados la diferencia entre 2019 y 2020 es de 88.800 euros. «La gente, pese a la difícil situación económica, en general ha gente ha cumplido con sus obligaciones y ha pagado el IBI, el ITVM y el IAE», dijo la edil.

Bajada de impuestos

Y si el Ayuntamiento recibe menos dinero, ¿cómo va a afectar a los servicios públicos en plena pandemia? Según la concejala de Hacienda, el Ayuntamiento tiene 20 millones de euros de liquidez, lo que se traduce en «ahorros», para afrontar este gran imprevisto para las arcas municipales.

«Gracias a que se ha realizado una buena gestión económica y hay dinero líquido se podrá compensar la bajada en la recaudación», aseguró la edil de Hacienda, quien se amparó en que esta es una de las razones que demuestran por qué el ejecutivo local no decide bajar la presión fiscal. «Si no tuvieramos dinero y hubieramos bajado los impuestos no se hubiera podido afrontar esta situación», apuntó Patricia Macià.

10 millones para inversiones financieramente sostenibles

El Ayuntamiento de Elche tiene 10 millones de euros aproximados para realizar las llamadas inversiones financieramente sostenibles como consecuencia de contar con superávit. Este tipo de actuaciones, que todo Consistorio debe ejecutar o al menos contratar antes de que acabe el año servirán por ejemplo para renovar las aceras, el césped de los campos de fútbol o el pabellón de Carrús. Las inversiones financieramente sostenibles son aquellas inversiones que están encaminadas a mejorar de alguna forma las condiciones de vida y los servicios a los ciudadanos en el entorno local. Estas inversiones deben estar hechas con miras a largo plazo (vida útil de al menos 5 años) y están sujetas a un control presupuestario que garantice que son sostenibles financieramente para la entidad local. De remanente de tesorería Hacienda calcula que habrá alrededor de 20 millones en cifras brutas, a lo que hay que descontar el reconocimiento de crédito (pago de facturas a proveedores que suele rondar los 20 millones de euros), las inversiones financieramente sostenibles, y la bajada de ingresos, para calcular la cifra exacta. «Cuanto menos remanente de tesorería haya es que el Ayuntamiento ha gastado más. Es bueno tener remanente, pero no en grandes cantidades porque eso significa que no se ha ejecutado el presupuesto», explicó la edil de Hacienda, Patricia Macià.

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