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Secretario autonómico de empleo

Enric Nomdedéu: «Ya nadie ve como una locura que se aplique la semana laboral de 32 horas»

¿Llegaremos a trabajar solo cuatro días a la semana? Esta propuesta fue planteada por Compromís en el último pleno municipal de Elche. Enric Nomdedéu compartió ayer las claves del proyecto, una iniciativa que busca conciliar la vida laboral y familiar a la vez que se mejora la productividad.

El secretario autonómico de Empleo y director general de Labora, Enric Nomdedéu.

¿Cuál es la base teórica para que se pueda implantar la semana laboral de 32 horas?

Parte de la idea de la economía de triple balance. Toda empresa, sociedad y administración pública tiene que buscar el equilibrio entre lo ambiental, lo social y lo económico. La jornada de siete horas al día o de cuatro días a la semana reduce el consumo energético y provoca que haya menos coches en las carreteras. Las personas ganan tiempo de descanso, desaparece el absentismo, hay mayor disponibilidad, menos estrés laboral y otras enfermedades relacionadas con el trabajo y menos accidente de tráfico.

¿Y qué ventajas sacan las empresas en todo esto?

El principal problema de la economía valenciana es la productividad. Trabajando más horas no se produce más. Ahora producimos más que hace cien años y trabajamos las mismas horas. Hay un problema de organización. Se trata de producir mejor, con ahorros para la empresa y beneficios. Si los viernes o los lunes alguien no trabaja, la empresa necesitará un programa de acompañamiento y de ayuda a la contratación para contar con más empleados. Las grandes empresas no nos van a pedir este plan porque saben hacerlo, pero las pequeñas y las medianas sí pueden estar interesadas.

¿Qué condiciones contempla este plan que menciona?

Pedimos tres cosas a las empresas: un acuerdo con sus empleados, un modelo de mejora de la productividad y un compromiso de no reducir la plantilla ni bajar los salarios en tres años, que es lo que dura nuestra ayuda. Ya nos hemos reunidos con sindicatos y patronales para mejorar este proyecto. Hay quien nos ha planteado dedicar el quinto a la formación. Eso no mejoraría la calidad de vida de los trabajadores pero sí la formación.

¿Cuándo puede ser una realidad la semana de 32 horas?

Trabajamos con un programa experimental muy ambicioso. Hace dos años y medio, cuando empezamos a hablar de esto, nos miraban como si se nos hubiera ido la cabeza y ahora ya nadie lo ve como una locura. En este momento estamos diez años más cerca que hace seis meses. Hay empresas privadas que lo están poniendo en marcha sin ayudas públicas y nosotros podemos ayudar al que nos lo pida. Creemos que cuando se demuestre que funciona, se irán incorporando cada vez más empresas.

¿Qué referencias tienen sobre su funcionamiento en otros países que van por delante?

El sector público de Suecia la ha incorporado, al igual que el servicio de correos británicos. Microsoft ha logrado mejorar un 40% su productividad en Japón, el sector de la siderometalurgia alemán ha reducido la jornada a 27 horas y en Nueva Zelanda también se ha puesto en marcha. Aquí tenemos empresas españolas, como una de Madrid dedicada a la hostelería, que demuestran que puede funcionar en todos los sectores. Es un problema de empresas, no de sectores.

¿Es compatible con los planes para retrasar la jubilación?

Sí, independientemente de que estemos más o menos de acuerdo, es compatible con trabajar menos cada día, menos cansados llegaremos a los 70 años. Las pensiones, trabajando 32 horas a la semana, tendrían que quedar igual porque la jornada es completa y se cotiza al 100%. No se trata de trabajo temporal. Las empresas y los sindicatos se han dado cuenta de que hay que cambiar el modelo porque ahora vivimos más tiempo y hay una robotización de los trabajos que permite producir más.

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