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Cuadernos Viajeros se reencuentra

El colectivo cierra el séptimo encuentro de dibujantes urbanos con cerca de 300 obras

Una de las salidas que el colectivo ha realizado durante la pandemia por coronavirus.  | INFORMACIÓN

Una de las salidas que el colectivo ha realizado durante la pandemia por coronavirus. | INFORMACIÓN

Diez años han dado para mucho en la ciudad de Elche. Los cambios más recientes han sido la peatonalización de la Corredora o incluso la reforma de la histórica oficina de Turismo. Para recordar cómo eran estas infraestructuras antes, tendríamos que recurrir a la memoria, pero cuando el tiempo pasa, suele fallar.

Dibujo que muestra cómo era la oficina de turismo de Elche antes de la reforma. | INFORMACIÓN

Cuadernos Viajeros precisamente tiene la cualidad de traer al presente lo ya pasado dejando testimonios gráficos de lo que fue y ya no tiene razón de ser.

Los niños también participan en las salidas de dibujantes y en los encuentros. | INFORMACIÓN

Los dibujantes son capaces de devolver aquellos tiempos en los que los coches pasaban por el núcleo central de la ciudad o incluso cuando había ajetreo en el Mercado Central con los puestos de los placeros y vecinos comprando.

Este colectivo artístico cumplió hace unos meses una década de trayectoria y en los últimos días desarrolló el séptimo ‘Encuentro de Dibujantes Urbanos de Elche’. Esta vez fue virtual porque las restricciones por la pandemia de coronavirus complicaron otro tipo de organización. Aún y así esperan en 2022 que toda la actividad pueda volver a ser presencial.

En esta maratón de dibujo, que duró tres días, participaron más de 90 dibujantes de varios puntos del país e incluso del exterior como Luxemburgo. En total aportaron unas 300 obras. Un número alto pero sin llegar a otras ediciones en la que los autores se vieron las caras y no detrás de una pantalla.

Las obras participantes trasladaban a varios rincones de la ciudad como la Calahorra, la plaça del Raval, fachadas de comercios locales y huertos del Camp d’Elx. También hay cuadernistas como José María Sánchez que participó virtualmente dibujando palmeras desde Madrid. Las técnicas y estilos eran diversos ya que una de las particularidades de este movimiento cultural es que todo el mundo con ganas e ilusión coge en él, sin importar el grado de experiencia.

«En el grupo hay gente que se puede considerar pintor profesional como Juan Llorens y Manolo Blasco, por ejemplo, y quien viene con su miedo de que no ha hecho más que tres rallas en su vida, y al final se engancha. Lo mas interesante es el carácter abierto y la pedagogía horizontal»

El dibujante asegura que «no hay jerarquías ni maestros, ni nadie por encima de nadie. Todos al mismo nivel y aprendemos unos de otros», apunta Ramón Sempere Gomis, coordinador del encuentro.

Al hilo, relata que también se procura incentivar que participen los niños en esta iniciativa. Les encanta que los más pequeños, que «son la simiente que dará cosecha después» dejen notas muy frescas, teniendo en cuenta que el tipo de dibujo que se practica es espontáneo, directo, hecho en el sitio, «y estos niños que aun no han pasado por manos de profesores que te imponen criterios son capaces de pintar con sus propios criterios», señala.

Uno de los fines del encuentro es que las obras se compartan por las redes sociales y a través del blog del colectivo, ya que ahora este es el espacio expositivo que predomina, cuando antes de la crisis sanitaria lo ocupaba la calle.

Aún y así, este movimiento vuelve a tener más presencia grupal y han vuelto a retomar las quedadas de los sábados cumpliendo las distancias y con pocos integrantes. Para ellos ser parte de Cuadernos Viajeros les supone una válvula de escape, y el hecho de salir de nuevo en grupo les da un valor, «porque intercambias vivencias, experiencias, ves un nuevo modo de hacer». Hay que tener en cuenta que el confinamiento y las restricciones en la movilidad por la epidemia hicieron que los integrantes expresaran su arte de una forma más individual.

Lo bonito también de la iniciativa es que toda la impronta ha quedado reflejada en los cuatro libros que han editado durante la andadura.

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