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La propiedad del hotel de Arenales busca empresas para el derribo de todo el edificio

Los dueños renuncian definitivamente a mantener el esqueleto del inmueble - La demolición puede complicarse ya que, además de estar en primera línea del mar, los pilares contienen amianto que debe ser desmantelado con mucho cuidado

Hotel de Arenales

Hotel de Arenales

El hotel de Arenales del Sol tiene definitivamente sus días contados. La propiedad del complejo hotelero ya tiene claro que va a tirarlo abajo al completo, es decir, no solo la parte nueva que se generó hace casi cinco años durante las obras que trataban de hacer renacer el proyecto, sino toda la estructura.

Los responsables del proyecto, que estaba previsto que viera la luz en verano de 2017 en forma de complejo vacacional de cuatro estrellas y más de un centenar de habitaciones, estuvieron este lunes visitando de nuevo los restos del hotel de cara a la actuación que ya está decidida: su demolición.

Según ha podido saber este medio, la decisión definitiva se ha tomado desde Madrid, al parecer desde la Dirección General de la Costa y el Mar, basándose en una de las últimas resoluciones judiciales que indicaban que la parte nueva que se construyó carecía de licencia y, por tanto, era ilegal. De hecho, lo que había trascendido hasta la fecha era que los tribunales habían ordenado la demolición de la construcción nueva (prácticamente apenas unos pocos pilares), pero no se había pronunciado al parecer sobre el devenir de la estructura original que data de los años 60 y que tuvo que cerrar sus puertas en 1979.

No obstante, la propiedad se habría cansado de continuar con los problemas que le viene generando desde hace más de un lustro esta estructura en primera línea del mar y ha decidido, ante la presión de la Administración, dar carpetazo al asunto definitivamente, al menos en lo que concierne a la vetusta edificación.

En este sentido ya se está en la fase de buscar empresas que lleven a cabo la demolición. De momento no ha trascendido ni cuándo se llevarán a cabo las obras para tirar abajo este inmueble, es decir si se podrá acometer antes, durante o después del verano; ni cuánto tiempo se prolongarán estas actuaciones.

La mercantil solicitó en marzo de 2017 licencia con intención de demoler solo la parte nueva del complejo

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No hay que olvidar que los antiguos pilares del hotel contienen amianto, por lo que una empresa especializada deberá ser la encargada de retirar con mucho cuidado estos elementos altamente cancerígenos. Esto podría demorar más de lo previsto la demolición de este edificio en un enclave turístico donde una parte de los residentes y sobre todo los empresarios de la zona aspiraban a contar con un moderno hotel para impulsar la actividad económica. Otros, en cambio, entre ellos turistas y también a juicio del propio gobierno local, lo único que hacía era perjudicar el paisaje de esta zona que suele atraer visitantes no solo de Elche, sino de Alicante, Elda, Madrid y el País Vasco.

Si fuera por los responsables de este proyecto que finalmente se ha truncado, «mañana mismo (por hoy) entraban las máquinas», según manifestaron este lunes, lo que da una idea del hartazgo que ha generado este caso también para todas las partes.

De «adefesio urbano» calificaba el alcalde, Carlos González, en febrero de 2020, este inmueble. «Supone un riesgo para la imagen de Arenales y para las personas», advertía ya entonces en un momento en que el Ayuntamiento de Elche y la Dirección General de Costas en la provincia acordaban una actuación coordinada a fin de conseguir, lo antes posible, el derribo del hotel.

«Estamos ante el asunto judicialmente más complejo con el que se ha encontrado este Ayuntamiento a lo largo de las últimas décadas», subrayaba hace más de un año el primer edil, a la vez que constataba que existía «una determinación política, toda la voluntad para lograr que ese hotel acabe siendo lo que ha dicho la Justicia que tiene que ser: derribado».

Princesol, la propietaria del edificio, pedía en marzo de 2017 una licencia de derribo (al parecer refiriéndose solo a la parte nueva), apuntando también que uno de los motivos para solicitarlo era la existencia de un potencial riesgo para la seguridad de las personas. De hecho, lo que queda del hotel está vallado, en parte inundado por la penetración del agua del mar, e incluso parte del firme de una de las calles laterales y que llevan a la playa ha cedido, con el consiguiente peligro para los transeúntes.

Adiós a revivir el sueño Tomás Durá Bañuls en 1960

El hotel fue el primer edificio que se levantó en el entonces desértico Arenales del Sol. Abría en 1963, tras tres años de obras y gracias a Tomás Durá Bañuls, quien compró el solar por 200.000 pesetas (unos 1.200 euros). Durá fue un visionario y, entre otras actuaciones, fue responsable del trazado de la Carrasqueta. El maestro José Iturbi o el entonces futuro rey de España, Juan Carlos I, visitaron el hotel. Muchos aún recuerdan cómo desde entonces ha evolucionado Arenales, como el expedáneo Alejandro García Raduán, uno de los primeros en enterarse de que el hotel finalmente desaparecerá, algo que deja un sabor agridulce después de tanta indefinición.

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