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Contenedores con asa y sin pedal

Los nuevos depósitos de basura dejan de tener automatismos para evitar tocarlos - Héctor Díez defiende esta solución por las quejas con los actuales

Un ciudadano abre uno de los nuevos contenedores, ya en un lado de la avenida de la Libertad. |

Un ciudadano abre uno de los nuevos contenedores, ya en un lado de la avenida de la Libertad. | ANTONIO AMORÓS

Los primeros contenedores de basura han comenzado a distribuirse por el barrio de Carrús y son sus usuarios los que ya han descubierto una gran diferencia con los anteriores, algo que seguro irá sorprendiendo a la población a medida que se vayan instalando por el resto de la ciudad, en una operación que se efectuará de forma progresiva en las próximas semanas tal y como explicaron la semana pasada los responsables de la nueva UTE. Y la diferencia que a diario notarán los ilicitanos, además de la evidente cuestión estética, es que no disponen de un pedal hidráulico para que se abra de forma automática.

Los ilicitanos tendrán que abrirlos de forma manual la trapilla que en ellos se ha instalado de otro color. El concejal de Limpieza, Héctor Díez, explica que no ha sido una decisión gratuita ni aleatoria, sino que responde a una decisión concienzuda del Ayuntamiento después de comprobar las quejas que despertaban los anteriores. «Para elaborar los pliegos de la nueva contratación se hizo un trabajo de análisis del servicio de Urbaser, de sus fortalezas, pero también de las debilidades que se habían observado tras dos décadas y de los cambios que se habían producido en otros servicios de limpieza en ese tiempo». El edil recordó que conocieron los servicios que se prestaban en otros cuatro municipios, Murcia, Barcelona, San Sebastián y Albacete. Además de conocer las experiencias de Gijón y A Coruña, «que son ciudades destacadas en estos servicios», dijo el portavoz municipal.

El edil asegura que los actuales contenedores a pedal tienen una capacidad de 2.400 litros, que pueden funcionar a mano o con pedal, aunque «el pedal presenta varias cuestiones: Un alto mantenimiento, pues se avería a menudo. Cuando se ubica muy cerca del bordillo de la acera no baja hasta abajo (por tanto la tapa no abre del todo); y también el problema de que, al funcionar con un sistema hidráulico, la tapa pesa mucho porque está dotada de un cable de acero que la tensiona y hace complicado levantarla».

Díez recordó que durante el tiempo que ha llevado el servicio como concejal de Limpieza y Aseo Urbano, desde 2015, el pedal ha sido, «una de las quejas más generalizada, porque no se levanta o está roto, también porque no funciona o la tapa es pesada». Según el concejal, antes de tomar la decisión fueron a otros municipios que habían renovado recientemente sus contratas de limpieza, y «la mayor parte de municipios que han reformado (el servicio) es por otro modelo de contenedor y con distinto sistema de apertura». Los nuevos, recordó, serán más grandes pues tienen una capacidad para 3.000 litros y son «más sencillos porque no llevan un sistema hidráulico para levantarlo con pedal, sino manualmente. Está hecho de un material diferenciado, más ligero que hace que se pueda abrir con un dedo de la mano». Otras ventajas, argumentó, es que «pese a ser de 3.000 litros es más bajo, está a 1,25 metros del suelo y cuando se sitúa cerca de la acera hace que una persona con movilidad reducida pueda estar a menos de 1,25 de la boca y depositar de forma más cómoda la basura. Se ahorra en el mantenimiento del pedal y las roturas van a ser menores».

El concejal sí admitió que existe un problema. «Cuando comenzamos a andar todo este camino y a hablar con técnicos de otros ayuntamientos, no se planteaba el tema de tocar el contenedor», como ahora con la pandemia. «Pero todos entendemos que es algo pasajero y que, al final, lo controlaremos y no será un problema el tener que tocar la tapa del contenedor. Las buenas conductas higiénicas que tenemos con el coronavirus no tienen que desaparecer».

Por último, Héctor Díez añadió que «no quiero decir que no tenga inconvenientes (el nuevo contenedor) pero es de más capacidad y reduce el coste de mantenimiento, es más accesible y nadie puede decir que la tapa pesa horrores o está con el pedal roto. Se ha simplificado aunque habrá siempre gente que diga que no quiere tocar la tapa».

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