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«La cruz ni tiene bandos ni se toca»

Cerca de medio millar de vecinos se concentran en el Paseo de Germanías contra la decisión del bipartito de eliminar el ahora polémico monumento

Vecinos defendiendo la Cruz de los Caídos en el Paseo de Germanías con varias pancartas. MATÍAS SEGARRA

Movilización para defender un símbolo local. El Paseo de Germanías fue ayer el escenario de una numerosa concentración de vecinos que, todos a una, coreaban que la Cruz de los Caídos se mantenga «porque no le hace daño a nadie». Los asistentes criticaban al Ayuntamiento que continuar con el derribo vulnera sus libertades. 

«La cruz no tiene bandos», «la cruz no se toca» o «González quiere división, nosotros su dimisión». Estas eran algunas de las proclamas que ayer a última hora cerca de 500 vecinos apoyaron a los pies de la Cruz de los Caídos en el Paseo de Germanías, contra la decisión municipal de eliminar este símbolo. En un ambiente en el que incluso sonó el Aromas Ilicitanos, la reciente plataforma en defensa de la cruz, formada por vecinos, reivindicó su protección porque aseguran que «no le hace daño a nadie» y que se trata de patrimonio local. Mediante pancartas cargaron duramente contra los planes del Ayuntamiento de eliminar la cruz aprovechando que se va a remodelar el paseo.

Vecinos defendiendo la Cruz de los Caídos en el Paseo de Germanías con varias pancartas.

Esta movilización en el barrio de El Pla llegaba apenas unas horas después de que más de 60 docentes de la provincia suscribieran un manifiesto para la retirada de la cruz argumentando que se trata de un símbolo franquista. Sin embargo, una parte de los residentes re rebelaron contra el Consistorio, y en concreto contra el alcalde, Carlos González. Ana Hernández, vecina de la zona, apuntaba que «es un monumento que siempre he visto desde pequeña y nunca lo he identificado con ningún símbolo».

El portavoz de la plataforma leyendo un manifiesto ayer. MATÍAS SEGARRA

Charo Hernández, su hermana, apostillaba que «queremos que se construya y no se destruya porque la Historia es nuestra». Álvaro Molina, otro vecino del Corazón de Jesús resaltaba que no ve ningún problema con la cruz, «lo veo bonito y cuando nací ya había muerto Franco por lo que poca relación con Franco le asocio»

Entre los asistentes se encontraban vecinos así como representantes políticos ilicitanos. Del PP de Elche se podían ver varios ediles entre ellos al portavoz, Pablo Ruz, en primera línea de la concentración apoyando de forma directa a la plataforma después de que hace días anunciaran su apoyo a la cruz porque «se ha convertido en un símbolo de reconciliación y memoria de todos aquellos que perdieron su vida», relataban. También se veían miembros de Vox de Elche y de otros municipios como Santa Pola, así como otros la edil de Cs, Eva Crisol.

Enrique Molina, representante de la plataforma vecinal, tuvo todo el protagonismo con un largo discurso alegando que la demolición de la cruz supone la vulneración de los derechos de los ciudadanos.

«Venimos a defender algo que llevamos muy dentro y queremos apoyar la defensa de los signos cristianos», apuntaba mientras los asistentes coreaban y aplaudían su mensaje. Defendía que este es un símbolo de unión y no de confrontación y relataba que la ley de Memoria Histórica es «injusta y está lejos del perdón» y acusó al equipo de gobierno de imponer el derribo.

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