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Emergencia social

Pobreza sin desescalada en Elche

El Ayuntamiento sigue atendiendo a las mismas personas sin recursos que en el momento más duro de la pandemia

Un hombre pide limosna el martes en el entorno de la basílica de Santa María. | ANTONIO AMORÓS

Un hombre pide limosna el martes en el entorno de la basílica de Santa María. | ANTONIO AMORÓS

El estallido de la pandemia incrementó notablemente el número de personas sin recursos en Elche a las que desde los servicios sociales del Ayuntamiento se ha tenido que atender. Ahora, que la presión hospitalaria ha descendido y las relaciones sociales se están retomando, la pobreza no da síntomas de experimentar su desescalada y el aumento de sus cifras apunta a consolidarse más allá del covid.

La campaña de vacunación avanza notablemente, la presión hospitalaria ha descendido drásticamente y las restricciones vinculadas a las relaciones sociales son cada vez más laxas. Ahora se está a la espera de que las ayudas permitan reactivar la economía para que lo más duro de la crisis desatada por el coronavirus se quede atrás. En cambio, hay un apartado social para el que no se está encontrado antídoto. La pandemia ha acrecentando la pobreza y ha aumentado el número de personas que tienen que acudir a comedores sociales para poder llevarse algo caliente a la boca. Y, mientras en otros sectores se ha iniciado la desescalada, en lo relativo a la atención a las personas sin recursos no se ha producido ningún descenso.

Otra persona sin recursos deambula en la tarde del martes por la Glorieta. | ANTONIO AMORÓS

Así lo reconocen, al menos en el caso de Elche, desde la Concejalía de Derechos Sociales y Políticas Inclusivas, que dirige el edil Mariano Valera. Los recursos, tanto humanos como económicos, que deben destinar desde este departamento municipal se mantienen estables. Sin ir más lejos, recientemente se ha aprobado una partida de 50.000 euros para salvar al comedor social Al-Taufik de Carrús, asfixiado al haber tenido que triplicar en un año el número de personas a las que da de comer a diario. Y con toda probabilidad se tendrá que destinar una nueva ayuda económica para el recinto solidario de Carrús antes de que finalice el año.

Ante la consolidación del aumento de la pobreza y del número de personas a las que hay que atender que ha traído la pandemia, el concejal Valera y los profesionales de su departamento municipal mantendrán una reunión la próxima semana. Este encuentro permitirá hacer una radiografía más exacta de un problema en auge en Elche, ofrecer más datos sobre la situación que se está atravesando y trazar la hoja de ruta para actuar los próximos meses en este sentido.

Centro permanente

Una de las medidas que se ha aprobado en la Concejalía de Derechos Sociales para paliar el grave problema del auge de la pobreza es la de crear en Elche el primer centro permanente de la provincia en el que las personas sin hogar podrán pernoctar. Actualmente se está buscando un emplazamiento que pueda acoger unas instalaciones en las que se ofrecerá ducha, cama y comida.

Este centro permanente tomará el relevo del albergue provisional que el Ayuntamiento instaló en el polígono de Carrús y que cesó su actividad el 9 de mayo, con el fin del estado de alarma. El albergue de Carrús, al igual que el que hubo previamente en El Toscar, o los comedores sociales de Carrús y Los Palmerales son algunas de las instalaciones que alivian una pobreza sin desescalada.

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