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Efectivos entre la arena y el chapuzón

La Policía Local de Elche destaca la caída en picado de los hurtos en los nueve kilómetros de playas y la concienciación en mantener las distancias

Efectivos en su labor informativa y la unidad marítima. | A. AMORÓS/INFORMACIÓN

Efectivos en su labor informativa y la unidad marítima. | A. AMORÓS/INFORMACIÓN

Dispositivo de seguridad en el litoral. Unos 40 agentes llevan desde finales de junio velando, a pie de playa, por la seguridad de los bañistas. Si el pasado estío ya cayó un 40% el número de hurtos, en este, por ahora, están siendo casi inexistentes.

Un casi inexistente número de hurtos en la playa o en el interior de vehículos y una abrumadora sensación de respeto y convivencia a pie de sombrilla por parte de los veraneantes es lo que está detectando principalmente en esta primera mitad del estío el dispositivo de la Policía Local desplegado en las playas de Elche.

Sus 40 integrantes lo conforman la unidad territorial, la unidad de medios aéreos (dron) y agentes de movilidad. Y cómo no el Grupo Marítimo y Atención Turística de la Policía Local de Elche (Grumat), agentes fácilmente reconocibles por su pantalón corto, zapatillas y a los que se les puede ver en bici por el litoral.

Dos agentes realizan labores de vigilancia al borde de la orilla en sus bicicletas, en la playa de Arenales del Sol, en una imagen reciente. | ANTONIO AMORÓS

Al frente de sus 16 agentes, que cubren 10 horas de turno, y que se distribuyen entre las 8 y las 20 horas, está el oficial David García, quien destaca que este verano está incluso siendo más tranquilo que 2020.

«Está habiendo muy pocos robos. Ni hurtos en la playa ni en los aparcamientos», señala el responsable de la Grumat, cuyos efectivos son de las pocas «policías turísticas» que no vigilan desde los paseos marítimos, sino que se mojan el calzado y se pringan de arena patrullando a pie o en bici por la orilla.

Efectivos entre la arena y el chapuzón

«Hace unos pocos días tuvimos que rescatar a un kayak en Santa Pola que se había quedado atrapado en la vía de acceso de las tabarqueras», pone García como ejemplo de lo que supone el trabajo también de los medios acuáticos de los que dispone la Policía Local de Elche, siempre en apoyo de los compañeros de Santa Pola. Y es que se cubren nueve kilómetros de playas, desde El Altet hasta La Marina, por arena, mar y aire. Y es que no falta el dron que ya se pudo ver el año pasado. No se puede volar en El Altet (por el aeropuerto) y en el resto del litoral ilicitano se utiliza para controlar aforos y vigilancia de venta ambulante.

«En La Marina hay sobre todo extranjeros y problemas con perros y pesca sin licencia. El Altet y Arenales son de ambiente familiar y los problemas en todo caso son por no respetar los 1,5 metros. En el Carabassí se concentran turistas y gente joven y los conflictos vienen al caer la tarde por el ocio y alcohol. Pero por lo general la gente es respetuosa, está concienciada y nos ayuda mucho», apunta el oficial. La Grumat la componen agentes voluntarios con más de 15 años de experiencia y con muchas ganas de trabajar para que podamos veranear en paz.

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