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La basílica de Santa María tendrá un plan director para acceder a ayudas

El rector anuncia un concurso para redactar el programa con un presupuesto de 50.000 euros. El trabajo definirá las prioridades de intervención o los riesgos por la falta de restauración

Colocación de redes en la basílica de Santa María el pasado mes de enero

La necesidad de una intervención urgente en la basílica de Santa María, especialmente después de la caída de cascotes el pasado mes de enero, lo que obligó a la intervención de los bomberos, y la falta de partida presupuestaria para este fin, sumado al hecho de que una restauración tendría un coste de 3 millones de euros, llevó ayer al rector de la basílica de Santa María, Ángel Bonavía, a anunciar la convocatoria de un concurso para la elaboración de un plan director, un documento técnico que ponga blanco sobre negro las necesidades del templo que alberga el Misteri d’Elx. Los anuncios del alcalde, Carlos González, de recurrir a la Generalitat o al Ministerio de Cultura en busca de subvenciones para este fin parece que llevan un largo camino que ha obligado a los responsables de la basílica a mover ficha.

¿Qué pretende el plan director? En un primer momento, ser una herramienta y guía para la restauración y conservación teniendo en cuenta las singularidades para las cuales se utiliza el templo, «tanto las de culto religioso, como las de carácter cultural y social», explica Bonavía. Para ello, se exige que el documento recoja toda la información sobre el monumento, se sintetice y se evalúe, «tanto en lo que afecta a su materialidad física, como a su entorno y accesibilidad, verificando que se cumpla la legislación patrimonial de aplicación, así como las recomendaciones del Programa de Arquitectura Religiosa y del Plan Nacional del Patrimonio Cultural Inmaterial».

El trabajo no es fácil y, de hecho, los urbanistas aspirantes deberán presentar un proyecto a la baja que, en cualquier caso, no deberá superar los 50.000 euros más IVA. El plan director deberá incluir «propuestas de toda índole que puedan mejorar la conservación del BIC, que incluya los aspectos de protección, intervención, mantenimiento, gestión, difusión usos y compatibilidad, definiendo las prioridades de intervención. De igual modo, deberá incorporar información detallada del estado de conservación de los diferentes elementos materiales y sistemas constructivos presentes, así como las patologías específicas de cada sector, su casuística y posibles riesgos derivados por la falta de restauración desde hace muchos años. Otro aspecto a considerar es el análisis y la promoción de la función social y cultural que, tradicionalmente y desde hace siglos, el BIC contribuye a desempeñar en la población», dice el documento.

El trabajo, además, precisa de un estudio arqueológico, otro arquitectónico y patológico, de los bienes muebles, con un inventario general, que incluya la función que desempeña el Museo de la Virgen de la Asunción, así como un análisis y evaluación de riesgos.

Llama la atención de que, pese al papel que juega la basílica en el devenir de la ciudad, carezca de plan director o de una declaración propia como Bien de Interés Cultural (BIC) que obligara a la propia administración que lo declara como tal a preservarlo. La única protección del templo, que le confiere categoría de monumento, le viene del hecho de aparecer en un conjunto histórico junto al Palacio de Altamira, la Calahorra o la Casa Palacio de Jorge Juan; pero no a título individual.

Seis meses para la elaboración del informe final

El 30 de septiembre es la fecha tope para la presentación de las propuestas para la confección del plan director. El rector presidirá una comisión técnica que resolverá en el plazo de un mes para resolver el ganador del concurso. El documento final deberá estar elaborado en un plazo de seis meses desde la fecha de comunicación, se explica en la convocatoria.

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