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Un centenar de colectivos del Camp d’Elx crea una plataforma para poner fin a robos y hurtos

Los habitantes en las pedanías plantean crear tarjetas identificativas que permitan detectar la presencia de intrusos y reclaman una mayor vigilancia con policías y medios tecnológicos

Uno de los carteles que pueden leerse en las viviendas del Camp d’Elx en los que se alerta de la organización vecinal contra los robos. |

Uno de los carteles que pueden leerse en las viviendas del Camp d’Elx en los que se alerta de la organización vecinal contra los robos. | ANTONIO AMORÓS

Desde carteles que alertan que los vecinos están organizados hasta tarjetas identificativas para los residentes, pasando por contraseñas con las que unos advierten a otros que habitan en la zona o concentraciones mensuales frente al Ayuntamiento. Los residentes en el Camp d’Elx están desesperados y no saben qué más hacer para plantar cara al auge de los robos que vienen sufriendo desde hace meses. La sensación en las pedanías es una mezcla de miedo, impotencia y resignación.

«Solo en nuestra partida rural, que tiene 400 viviendas, se han producido más de 25 robos en lo que va de año, a los que hay que sumar los que no se han denunciado», afirma el portavoz de la Plataforma Vecinal contra el Robo de Algoda, David Muñoz. «Nos roban un día sí y otro también. No se trata de chorizos de poca monta, nos tienen controlados. Hay gente que apenas se ha ido dos horas de su casa y le han robado. Yo he optado por no salir ninguna noche a cenar fuera de casa. Y si alguna vez tengo que ausentarme, aviso a mis vecinos para que la tengan vigilada», añade en un contundente testimonio.

El temor en los residentes del campo les ha llevado a tomar otras medidas, como la vigilancia a través de patrullas. La sensación de temor e impotencia que sufren les lleva a exigir al Ayuntamiento un refuerzo de la vigilancia, tanto con medios humanos, con una mayor presencia policial, como a través de medios tecnológicos, con cámaras y drones que controlen las zonas de las pedanías. «En mi calle han robado en ocho casas en tres meses. Tengo mucho miedo y he puesto una alarma perimetral en mi casa. Sabemos que a la Policía Local le faltan efectivos para vigilar el campo. Los ladrones se ven con mucha impunidad para robar», apunta otro residente en la zona que prefiere mantener el anonimato.

Ante esta situación, más de un centenar de representantes de las partidas rurales, de comisiones de fiestas y de asociaciones se han agrupado para hacer frente a la oleada de delitos en el campo bajo el paraguas de la plataforma Stop Robos, que ya ha asentado sus bases de trabajo para afrontar el problema de la seguridad ciudadana en el Camp d’Elx y ha mantenido acercamientos con el concejal de Seguridad, Ramón Abad.

Agricultores de la partida de Carrizales vigilan para no sufrir delitos en sus propiedades. | ANTONIO AMORÓS

De hecho, esta cuestión ya ha saltado al terreno de la arena política. Mientras el alcalde, Carlos González, ha manifestado recientemente que la solución no pasa por establecer patrullas ciudadanas, sino por la actuación de las fuerzas de seguridad, desde el Partido Popular han solicitado la puesta en marcha de retenes permanentes de la Policía Local en las pedanías ilicitanas.

Desde el área municipal que dirige Abad se lleva tiempo trabajando en esta cuestión. Prueba de ello es que este año ha entrado en marcha un nuevo turno policial que tiene entre sus grandes objetivos el refuerzo de la vigilancia en el campo, sobre todo en el horario comprendido entre las 19 horas y las 3 de la madrugada, que es cuando más problemas se dan.

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