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Cultura ilicitana

Patrimonio cogido con alfileres

Doce años después de que la Unesco reconociera su valor, el Museo de Pusol sigue esperando la Fundación que garantice su futuro

Una de las últimas exposiciones en Pusol; abajo, catalogación de los fondos del Museo. | ANTONIO AMORÓS

El proyecto del Museo de Pusol no para de crecer, como demuestra el reconocimiento de la Unesco que llegó hace más de una década. Para dotarlo de mayor seguridad jurídica y permitirle una gestión más eficaz de sus recursos, es imprescindible la puesta en marcha de una Fundación. El Ayuntamiento lleva más de un lustro trabajando en ello y, desde la pedanía, aseguran que se materializará antes de que finalice el año.

La llegada de octubre es muy especial para el Museo de Pusol desde el año 2009. Este mes se conmemora el reconocimiento como patrimonio por parte de la Unesco del proyecto educativo y museístico que se lleva a cabo desde la pedanía ilicitana para salvaguardar la cultura del pueblo de Elche. Sin embargo, la estabilidad no acaba de llegar porque la conversión de Pusol en una Fundación, una iniciativa en la que se está trabajando desde hace más de un lustro con el Ayuntamiento, sigue sin materializarse. «Nos aportaría mayor seguridad jurídica y nos permitiría realizar una gestión más eficaz», sostiene el actual director del museo, Rafael Martínez.

Patrimonio cogido con alfileres

Pese a que el proyecto lleva más de cinco años sin cristalizar, desde la pedanía ilicitana aseguran que el anuncio de la puesta en marcha de la fundación va a ser «inminente» y que la predisposición que está mostrando el Ayuntamiento con esta cuestión es «total». De hecho, añaden que si la pandemia no hubiera irrumpido, ya se habría culminado el proceso. La presencia de los concejales de Educación, María José Martínez, Cultura, Marga Antón, y Promoción Económica, Carles Molina, es habitual en las juntas que se realizan en el Museo.

«Se están limando los últimos flecos y antes de que acabe el año esperamos que la fundación esté constituida. Hemos funcionado bien como asociación pero las dimensiones del proyecto educativo y museístico han crecido y exigen una gestión acorde con los tiempo que corren», asegura Martínez, para apostillar: «Las gestiones ya estaban iniciadas antes de que yo llegara a la dirección, en el año 2017. Conseguir la Fundación es muy importante porque nos daría más empaque a la hora de presentarnos a subvenciones».

Pandemia y cambios

Junto a la aparición del coronavirus y todos los cambios que ha provocado, otro factor que ha retrasado este proceso ha sido los cambios que se han llevado a cabo en la Concejalía de Cultura. Cuando se empezó a negociar la conversión de Pusol en una Fundación la edil que estaba al frente de esta área municipal era Patricia Macià. En 2019, tras las últimas elecciones municipales, Cultura pasó a ser dirigida por Marga Antón. «Puedo asegurar que quedan los últimos flecos, se trata de resolver cuestiones administrativas, en las que están trabajando los asesores», incide el director.

Aunque la sintonía que mantienen el Museo y el Ayuntamiento es positiva, lo cierto es que se van a cumplir ya dos años desde que la junta anterior se marchara, lo que debía forzar a la aprobación de la Fundación, algo que estaba previsto para enero del pasado año 2020. «Nosotros ya hemos cumplido los objetivos que nos propusimos como junta provisional y ya no hacemos falta», justificaba entonces José Antón Puntes la despedida de la junta provisional que encabezaba.

En el presupuesto municipal para el próximo año que está elaborando actualmente el equipo de gobierno, y que se espera que se pueda aprobar el próximo mes de noviembre, hay reservada una cantidad de 15.000 euros para la conversión de Pusol en Fundación. No es la primera vez que está partida aparece en las cuentas del Ayuntamiento, aunque en algún año ha sido eliminada por el incumplimiento del techo de gasto, lo que en su momento provocó críticas de partidos de la oposición, como Ciudadanos. «Es un proyecto único, comprometido con la historia y las tradiciones de nuestro municipio. Tras pasar por momentos muy complicados, el equipo de gobierno lo ha abandonado», lamentó la portavoz municipal, Eva Crisol.

En paralelo a esto, el Museo de Pusol se ha visto obligado a tirar de ingenio para poder restaurar sus colecciones. El pasado mes de mayo lanzó una campaña de «crowdfunding» para el cuidado de algunas de sus piezas más singulares. El centro cultural cuenta en la actualidad con cerca de 2.000 donantes y tiene más de 77.000 piezas catalogadas. La mayoría de las aportaciones que recibe proceden de particulares que hacen reformas en sus domicilios y deciden entregar los objetos heredados a los que ya no dan uso.

La pandemia, como no podía ser de otra forma, también ha jugado en contra de la viabilidad del Museo, ya que, al margen del tiempo que tuvo que permanecer cerrado, sus ingresos por visitas se han mermado. «Desde este verano estamos notando un aumento de los visitantes y estamos recuperando tanto a los grupos y familias que vienen los fines de semana como las visitas escolares», concluye Martínez.

LAS CLAVES


EXPOSICIONES

Una muestra dedicada a la obra de Saturnino Calleja

Mientras estabiliza su situación, el Museo no deja de tener actividad. La última exposición que ha inaugurado está dedicada a la editorial de Saturnino Calleja y cuenta con tres vitrinas en las que se muestran sus publicaciones más destacadas.


PRÓXIMOS PROYECTOS

Navidades, Cuadernos Viajeros, el Villalobos...

Entre los próximos proyectos que se están preparando en Pusol destacan una muestra para Navidades y otra con Cuadernos Viajeros. El año que viene se expondrán los fondos donados por el histórico bar Villalobos.

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