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A la venta por 325.000 euros un Bien de Interés Cultural que se usó como club

La torre es del siglo XVI, está en la partida de Jubalcoy junto a la carretera N-340 y está protegido por la Generalitat desde 1996 - El inmueble tiene casi 600 metros cuadrados y hay empresarios interesados en reconvertirlo en restaurante

Vista general de la torre que se utilizó como club nocturno y que se ha puesto a la venta en las últimas semanas.

Cualquiera que haya pasado alguna vez por la N-340 a sólo unos metros de la entrada a Elche habrá visto estos años una torre de tres plantas rosa con corazones en la azotea. El funcionamiento como club nocturno deslució lo que un día fue una torre defensiva del siglo XVI. Está protegida como Bien de Interés Cultural y tras quedar en desuso ha salido recientemente a la venta por 325.000 euros.

Bien es cierto que hace unos meses la actual propiedad del inmueble trató de venderla, sin éxito, ya que apenas acompañaba un pequeño cartel rojo que para muchos sería indescifrable conduciendo. Por ello, en las dos últimas semanas se ha dejado en manos de una inmobiliaria local la promoción de la finca para conseguir la transacción. Así las cosas, desde entonces se puede apreciar un gran cartel y lonas con un teléfono de contacto, tratando de tapar las letras de lo que fue un club de alterne, para visibilizar que este inmueble se vende.

Tal y como lo promociona la inmobiliaria, el edificio «es una oportunidad para montar un negocio de hostelería, restauración, o eventos por su interesante ubicación con fachada a la carretera nacional, a menos de un kilómetro de la ciudad y a apenas cuatro del Parque Empresarial».

La propiedad ha sido vivienda y negocio y tiene una parcela vallada de 802 metros cuadrados que se puede utilizar como parking, mientras que la construcción es de 568 metros. En el interior hay varios salones, bar, cafetería, cocina, 12 dormitorios, 7 baños y un almacén.

En los últimos años ha existido bastante controversia y críticas de expertos en Patrimonio sobre el uso que se le dio a este inmueble protegido desde 1996 por la Generalitat, teniendo en cuenta que se transformó prácticamente por completo su estética original al enlucirse cubriendo así los sillares con monocapa y pintura que sigue contrastando con el resto de fincas, así como el hecho de que se abriesen más ventanas de las originales y se le añadiese otro cuerpo a la arquitectura. Incluso en 2016 el Colegio de Abogados de Elche denunció el poco cuidado que se había tenido con el inmueble a pesar de estar protegido, así como otros colectivos como l’Institut d’Estudis Comarcals.

Matilde M. Irles, gerente de la inmobiliaria M&M resalta que han recibido varias llamadas de particulares interesados en el edificio y que incluso han realizado visitas de empresarios de la provincia que podrían plantearse transformar el enclave en restaurante o incluso en un espacio para celebrar eventos, como ya hay otros referentes en el término municipal. Sin embargo, no hay acuerdo cerrado todavía ni consta que ninguna administración se haya interesado por adquirirlo, ya que al menos desde la propia concejalía de Cultura aseguran que desconocían que se hubiese puesto a la venta.

Sobre las sombras y luces que ha tenido el inmueble, «creo que el uso anterior no perjudica a la venta porque los negocios se reforman y se cambian, y tengo la esperanza de que lo compre alguien y le de uso distinto», apunta M. Irles.

La profesional reconoce que mediar en la venta de este inmueble también es un reto porque lo está haciendo en exclusiva y desentraña toda una historia, pero confía en que habrá inversores que vean el potencial del inmueble por el espacio y el sentido histórico, al hilo que valora que la puesta en valor del edificio repercutiría positivamente en el municipio.

Desde esta entidad apuntan que el edificio no reviste problemas estructurales aunque sí que sería conveniente una rehabilitación interior para adecenar mejor las estancias, aunque todo dependerá de la pretensión final del comprador. Por su protección este edificio no se puede derribar y en principio tiene licencia para funcionar en el sector de la restauración sin que quede claro si podría, por ejemplo, funcionar como hospedaje debido al gran número de habitaciones, según la inmobiliaria. Aún y así, también se ha colgado la oferta en portales como Idealista donde también se vende como «chalet», por lo que también podría tener uso meramente residencial.

Uno de los 27 elementos BIC que existen en el término municipal

La Torre de Aznar, que también se llama Torre de Jubalcoy por estar emplazada en esta partida rural, es uno de los 27 elementos protegidos como Bien de Interés Cultural en Elche e incluso llegó a tener escudo nobiliario que se fue degradando con el tiempo. Hace ya un lustro la Conselleria de Cultura precisó que cuando se protegió el inmueble, en 1996, estaba siendo dedicado a este uso de club. Sin embargo, ante las críticas de defensores del patrimonio local por la transformación del inmueble, que calificaron de «esperpéntica», el gobierno autonómico abrió entonces un expediente para comprobar el estado de conservación del (BIC) para analizar si había sufrido alteraciones durante ese tiempo y si se había descuidado su mantenimiento. Lo cierto es que en la ficha técnica del catálogo patrimonial el edificio ya había sido modificado para abrir ventanas en años anteriores a la protección. Sin embargo, la fachada entonces era amarilla y se cambió después a rosa a conjunto con los corazones luminosos a modo de reclamo para los clientes. El interior de la construcción en origen estuvo pensada para un uso defensivo y militar y cuenta con una escalera que comunica las cuatro plantas. La casa adosada a la torre fue conocida por ser la hacienda de la familia Aznar en el siglo XIX y XX aunque después pasó a ser propiedad de la familia Lidueña, según reza en algunos escritos.

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